«El lunes vienes a Barcelona. ¿Estás seguro?» Este mensaje, dirigido a Felipe VI, se ha empezado a reproducir hoy insistentemente en las redes catalanas desde diversos perfiles de Comités de Defensa de la República (CDR’s) tras hacerse público que el Rey presidirá el próximo lunes la entrega de despachos judiciales en el Auditorio de Barcelona, un acto protocolario que el Jefe del Estado preside anualmente, en el que se entregan las credenciales a los nuevos jueces salidos de la Escuela Judicial.

Este año, sin embargo, el Rey afrontará a su llegada al acto la movilización de los CDR’s, que ya están convocando desde diversos perfiles de redes sociales a manifestarse en contra de la visita. En concreto, el CDR de la Derecha del Eixample, barrio que visitará el monarca, anuncia «una recepción a la altura» mientras otros grupos de toda Cataluña convocan a manifestarse en la dirección del Auditori. Mensajes reproducidos por destacados miembros de la CUP como su ex líder parlamentario, Antoni Baños.

El anuncio coincide además con la imputación del ex jefe de los Mossos, Josep Lluís Trapero, por sedición y pertenencia a organización criminal, lo que ha vuelto a exaltar los ánimos de estos grupos, que se han hecho con el liderazgo de las movilizaciones en Cataluña. Un liderazgo que preocupa tanto a la policía autonómica como al Ministerio del Interior, que ha ordenado una operación específica de protección a partidos políticos y sedes gubernamentales amenazadas por los CDR’s.

Operación Minerva

La Operación Minerva, confirmada el miércoles por el Delegado del Gobierno, Enric Millo, busca garantizar el orden público y la protección de edificios judiciales, administrativos y sedes de partidos políticos ante posibles protestas. El plan ha sido puesto en marcha ante las movilizaciones que se puedan producir organizadas por los autodenominados CDR. Está compuesto por varios dispositivos y controlará, además de edificios públicos en Cataluña, los edificios de organismos del Estado y de las instituciones europeas en Cataluña. Así, la Policía catalana vigilará la Delegación del Gobierno, el Banco de España, la sede de la Comisión Europea o las comisarías de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Felipe VI presidirá una sesión de alto voltaje, en la que se entregarán los diplomas a los 65 nuevos jueces e intervendrán también el presidente del Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, y la directora de la Escuela Judicial, Gema Espinosa -señalada como esposa del juez Pablo Llarena, que ha sido víctima de amenazas por su instrucción del proceso independentista-.

La última visita del Rey a Barcelona, con motivo del Mobile, concluyó con enfrentamientos entre manifestantes y la policía

La última visita del Rey a Barcelona, para la inaguración del Mobile World Congress, ya fue objeto de protestas y una manifestación independentista que concluyó con enfrentamientos entre manifestantes independentistas y la policía, además de una sonora cacerolada coincidiendo con la llegada del Rey a la recepción con la que Barcelona daba la bienvenida a los directivos de las principales compañías participantes en el congreso mundial del móvil. Una recepción en la que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el presidente del Parlament, Roger Torrent, se negaron a saludar a Felipe VI.

Incluso antes del referéndum independentista y el discurso del 3 de octubre en el que Felipe VI denunció el quebrantamiento del estado de derecho y conminó al Gobierno a tomar medidas, animando a Mariano Rajoy a poner en marcha el mecanismo para la aplicación del artículo 155, el Rey ya fue objeto de una sonora pitada el pasado verano, cuando acudió a Barcelona para participar en la manifestación de rechazo a los atentados yihadistas del 17 y 18 de agosto.