Luis Roldán, afiliado al PSOE desde 1976 y director de la Guardia Civil entre 1986 y 1993, protagonizó una sonora fuga de España entre 1994 y 1995, después de ser destituido por meter la mano en la caja de los fondos reservados. Su peripecia acabó con una entrega rocambolesca en el sudeste asiático y una condena final, ratificada por el Tribunal Supremo, de 31 años de prisión. Un escándalo que tapó otro anterior: durante años había mentido con mayúsculas en su currículum. Se había inventado que era ingeniero, economista y máster en la especialidad. En realidad no era nada de eso, y su única titulación universitaria es la de Ciencias Políticas y Sociología, obtenida por la UNED durante su estancia en prisión.

Roldán inauguró una larga trayectoria de falsedades en los currículums de nuestros representantes públicos. Una especialidad que ha salpicado los titulares de cuando en cuando y que ha vuelto a cobrar fuerza en las últimas semanas, al calor del título de máster presuntamente amañado que la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, habría obtenido en el año 2012 por la Universidad Rey Juan Carlos.

Si bien el caso Cifuentes implica, de comprobarse sus extremos, no sólo un engorde artificial, sino posibles delitos de falsedad documental y tratos de favor arraigados en el polémico Instituto de Derecho Público (IDP) de la universidad madrileña, no es la única presidenta autonómica o aspirante a serlo que ha sufrido polémicas de esta clase.

El currículum en retroceso de Moreno Bonilla

Su compañero de partido y líder del PP en Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, se vio obligado a rectificar su trayectoria académica varias veces durante su etapa como diputado en el Congreso. Empezó en el año 2000 asegurando que era Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y Máster en Administración y Dirección de Empresas por EADE. Cuatro años después, pasó a tener sólo “estudios en Dirección y Administración de Empresas”. En 2008, directamente ya no figuraban estudios superiores, aunque permanecía en su currículum el Máster de EADE y un programa de liderazgo del IESE. Finalmente, terminó obteniendo en 2012 un grado universitario en Protocolo y Organización de eventos.

El caso de Moreno Bonilla fue similar al de su compañero de partido Tomás Burgos, actual secretario de Estado de la Seguridad Social y diputado en Cortes entre 1993 y 2016. Has 2004, como publicó El País en el año 2012, habían figurado en su currículum las licenciaturas de Medicina y Cirugía, pese a que nunca llegó a terminar la carrera. Aquel año, cuando el Gobierno anunció su nombramiento, lo presentó también como médico. Sin embargo, la supuesta licenciatura de Burgos había desaparecido de su ficha en el Congreso hacía ocho años. No dimitió. Posteriormente, volvió a incluir esta referencia en su currículum del Congreso, dejándolo en un “Medicina y Cirugía” que no especificaba si poseía o no la titulación.

Puigdemont y Joana Ortega

También ha sufrido modificaciones con el tiempo el perfil académico del ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Las crónicas de principios de 2016, cuando fue nombrado sucesor de Artur Mas, le retrataban como “filólogo y periodista”, aunque lo cierto, como publicó en su día Crónica Global, es que el dirigente independentista no había terminado nunca esos estudios, aunque sí ejerció como periodista. Desde entonces, las referencias a su vida académica se han limitado al socorrido “estudios en…”.

Puigdemont tampoco fue el primero en enfrentarse a este tipo de informaciones en la Generalitat. Antes que él, había ocupado la vicepresidencia Joana Ortega, una de las principales responsables de la consulta ilegal del 9-N de 2014. Tres años antes, al colgar su currículum en la web del gobierno catalán, aseguraba que era Licenciada en Psicología. Una carrera en la que se había matriculado en 1983, pero que nunca había terminado. Achacó el problema a “un error de transcripción que no detecté ni pude corregir a tiempo”. Le quedaba entonces “una asignatura y media” para terminar la carrera. Lo hizo en 2012, tras 29 años, y previo traslado de expediente de la UB a la Universidad Abat Oliba.

Los casos del PSOE

En los últimos días, tras la presentación de la moción de censura contra Cristina Cifuentes encabezada por Ángel Gabilondo, también se ha hecho viral una lista de políticos del PSOE que en su día engordaron sus currículums. Entre ellos figura el ex lehendakari vasco Patxi López, que rebajó su descripción de “ingeniero industrial” a “estudios en ingeniería industrial”. Exactamente el mismo caso que Elena Valenciano, que pese a no haber finalizado ninguna carrera universitaria se presentaba ante el Parlamento Europeo como “licenciada en Derecho”. Valenciano achacó el fallo a un error de transcripción.

También durante años se dio por cierto que el ex ministro de Fomento y ex secretario de Organización del PSOE, José Blanco, poseía el título de Derecho, cuando había abandonado la carrera en primer curso. Otra ex ministra socialista, Leire Pajín, presentó un currículum en el que aseguraba haberse unido al claustro de la Universidad de Alicante en representación de la facultad de “Económicas y Sociología”, que no existía. El error fue subsanado al día siguiente de su publicación.