Teresa Freixes (Lérida, 1950) se ha erigido en una de las voces más autorizadas del constitucionalismo en Cataluña. Catedrática de Derecho Constitucional de la UAB y asesora de la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE y el Instituto Europeo de Igualdad de Género, su experiencia internacional le lleva a ser muy crítica con el independentismo, pero también con el papel del Gobierno en la batalla jurídica que en las últimas semanas se ha trasladado al plano internacional con la petición de extradición de Carles Puigdemont y los ex consellers fugados.

Pregunta.- ¿Era esperable la decisión del Tribunal de Schleswig-Holstein?

Respuesta.- No. Durante este año ha habido ya 18 entregas de España a Alemania a través de una orden europea que se han producido con toda normalidad, por lo tanto parecía que aquí tuviera que aplicarse sin mayores obstáculos la orden. Por otra parte, me ha sorprendido negativamente la falta de rigor jurídico del auto del juez alemán.

P.- Ha sido muy crítica con el punto del auto en el que argumenta que no existe en Alemania el delito de rebelión en España.

R.- En ningún país existe el delito de rebelión en otro, me ha chocado muchísimo que se pueda decir esto. Cuando entras en la doble incriminación tienes que ver si hay hechos parecidos y bienes jurídicos protegidos homologables. En los dos casos el bien jurídico protegido es el ordenamiento constitucional, la diferencia entre uno y otro está en que en España debe haber “alzamiento púbico violento” y en el derecho alemán es un “alzamiento violento o amenaza de violencia”. Son diferentes, pero incluso es más abierta la regulación alemana porque te habla de amenaza.

P.- ¿Esa gradación de violencia que se hace tanto en el auto alemán como en el debate en España es un justificante para que se discuta la rebelión?

R.- No, es justificante para que gradúen la pena, porque el delito de rebelión no tiene una pena exacta. Se suele asimilar rebelión con levantamiento armado y no es lo mismo. El uso de armas es un agravante en un delito de rebelión pero no es necesario usarlas para que haya habido rebelión. El legislador no define la violencia, que puede ser física, verbal y psicológica, por eso se puede aplicar la rebelión. Podría discutir si se le puede imputar a Puigdemont como autor o inductor, pero que ha habido violencia está claro.

Podría discutir si se puede imputar a Puigdemont como autor o inductor, pero que ha habido violencia está claro

P.- ¿Hay vía para recurrir ante el Tribunal de Justicia de la UE?

R.– Siempre hay maneras, pero es difícil. La cuestión prejudicial la tiene que plantear el tribunal del lugar donde se efectúa el juicio, es decir el tribunal alemán. Veo difícil que se pueda plantear desde España salvo que se pueda abrir una vía incidental. Pero me temo que puede ser bueno que se pronuncie el TJUE.

P.- ¿Por qué?

R.- El problema principal no es tanto Puigdemont o el caso catalán, sino que la orden europea de detención y entrega no funciona y esa orden existe porque tenemos libre circulación.

P.- ¿Esta negativa de Alemania pone en tela de juicio toda la estructura europea?

R.- Totalmente, toda la arquitectura europea de la libre circulación. La libre circulación significa que sin ninguna traba las personas pueden ir de un estado a otro, y más los que forman parte del espacio Schengen. Si una persona se va de Burgos a Albacete y delinque en Burgos, el juez la reclama y automáticamente se la dan. Ese es el espíritu de la orden europea. Si estamos dentro de ese espacio europeo fundamentado en la cooperación judicial entre estados democráticos y hay una petición de entrega a partir de delitos que están en los dos sistemas la entrega se tiene que producir. Y aquí no se ha producido. Eso significa que, o bien la orden tendría que estar mejor configurada en su regulación jurídica, o que los operadores jurídicos no se la creen. Las dos cosas son tremendas. La libertad de circulación debe comportar también la seguridad, si no tienes la seguridad jurídica de que esa libertad de circulación no va a permitir que la delincuencia la utilice para escapar de la acción judicial la estructura de la UE como comunidad de derecho se cae.

P.- ¿La decisión del tribunal alemán incidirá en Escocia o Bélgica?

R.- No necesariamente. En el caso de Escocia no, porque no es espacio Schengen. Y en Bélgica los jueces ya han empezado a aplicar las mismas reservas sobre la euroorden.

P.- ¿El Gobierno ha vuelto a adolecer de ingenuidad en Alemania al no preparar una campaña de comunicación que contrarrestara la victimización de Carles Puigdemont?

R.- No sé si es ingenuidad, pero es cierto que ha habido falta de presencia en la defensa del sistema europeo, que es lo que estamos defendiendo. Desde hace tiempo, muchas personas estamos echando en falta una mejor presencia del Gobierno en medios de comunicación. Hay poca empatía con la sociedad catalana no secesionista desde el Gobierno, no nos sentimos acompañados. Quien tiene que dirigir la acción política es el Gobierno, pero todo esto recae sobre todo sobre nosotros. Tendríamos que estar mejor acompañados institucionalmente.

Hay poca empatía del Gobierno hacia la sociedad catalana no secesionista, no nos sentimos acompañados y todo esto recae sobre nosotros»

P.- Ha sido muy crítica en cómo ha utilizado el independentismo el recurso de Jordi Sánchez ante Naciones Unidas.

R.- Han hecho un retorcimiento y una falsificación de todo tremenda. A Naciones Unidas no se le presentan demandas sino peticiones o quejas, las demandas van a los tribunales. Además, lo que se ha producido es un registro de la queja para ser admitida a trámite, y no hay ninguna medida cautelar. Las medidas cautelares las toman los tribunales de justicia para asegurar que luego se pueda cumplir la sentencia. Están jugando siempre con el equívoco de los términos, han intentado tergiversarlo como si eso fuera producto de un juicio y el Comité es un grupo de expertos, no un tribunal.

P.- ¿Se han respetado los derechos políticos de Jordi Sánchez?

R.- Los privados de libertad no tienen todos los derechos de manera absoluta, no pueden ejercitar el derecho al trabajo; su derecho a la vida privada y familiar también se ve mediatizado. Evidentemente no pierden sus derechos, pero no los puede ejercitar de la misma manera que cuando están en libertad. Es lo mismo con el derecho de participación política, no se le ha impedido estar en listas, porque ahí no hay cortapisa, también ha podido delegar el voto, pero de ahí a decir que sus derechos de representación política han de permanecer intactos… Sus derechos políticos están mediatizados como lo estarían en Francia, Italia, Alemania y en todo el mundo democrático.

Los derechos políticos de Jordi Sánchez están mediatizados como lo estarían en Francia, Italia, Alemania y todo el mundo democrático»

P.- Sus abogados argumentan que la presentación de su candidatura a la investidura refuerza la presentación de futuros recursos ante la justicia internacional.

R.- El único sustento es llenar páginas de periódicos y minutos en los medios audiovisuales, esa es la finalidad que tiene.

P.- ¿Y la petición de Roger Torrent al juez Llarena basándose en ese recurso?

R.- Exactamente lo mismo. Tiene su eco, pero ningún fundamento jurídico. Y el juez Llarena ya lo ha denegado.

P.- ¿Es lícito juzgar a los imputados en prisión por las declaraciones de sus correligionarios políticos? ¿O señalar los actos de los CDR para justificar la violencia en la euroorden de Puigdemont?

R.- El delito de rebelión, y el de sedición, son delitos en los que hay una responsabilidad individual dentro de un entramado colectivo. La rebelión individual no tiene ningún sentido, se tiene que enmarcar siempre en un espectro que pueda hacer realidad esa rebelión y es desde ese punto de vista que se establecen jurídicamente las conexiones.

P.- Hay quien afirma que se les tendría que haber imputado un delito de sedición, que comporta penas más leves de prisión.

R.- Son tipos penales diferentes desde el punto de vista del bien jurídico protegido. En el caso de la rebelión se protege el orden constitucional, en cambio en el de sedición lo que se protege es el orden público, aunque pueden ir los dos juntos.

P.- ¿Si se producen las extradiciones por delitos menores a los imputados en España deja a los que están en prisión indefensos?

R.- No, tendrán su defensa respecto a lo que aquí se les impute. Tampoco están todos imputados por los mismos delitos. La orden europea o una extradición solo te permite juzgar por los delitos para los que han sido entregados, salvo que aparezcan en la investigación hechos nuevos que justifiquen nuevas imputaciones.

P.- ¿Se ha excedido la Fiscalía de la Audiencia al imputar delitos de terrorismo a los CDR?

R.- No lo sé. Me da la impresión de que la actividad de los CDR se tiene que tener en cuenta dentro de lo que es una estructura de combate, en la que hay cosas más complicadas que levantar la barrera de un peaje. Estamos muy habituados a tratar el terrorismo en relación con ETA y por tanto buscamos asesinatos, secuestros, etc… Pero si buscamos las definiciones internacionales de terrorismo, van vinculadas a cualquier actividad delictiva que provoque terror en la población. No hay una definición legal de qué es terrorismo, y ese es el problema de fondo.

P.- ¿Tabarnia es una broma que funciona o está restando importancia a un problema que es importante?

R.- Es una broma. No soy favorable a este tipo de iniciativas salvo que se evidencie muy bien que es una broma, porque hay gente que cree que es posible crear la comunidad autónoma número 18 y eso no es posible jurídicamente.

El 155 es un artículo copiado de la constitución alemana que estamos aplicando a la italiana»

P.- ¿Le ha decepcionado la aplicación del 155?

R.- En cuanto lo aprobaron y lo condicionaron a las elecciones lo advertimos. Es un artículo copiado de la constitución alemana pero lo estamos aplicando a la italiana, que es donde se puede destituir al gobierno y disolver el parlamento, cosa que no dicen la alemana ni la española. Se ha dejado casi intacto el entramado administrativo de las estructuras de estado que llevan años construyéndose, y ahí está el verdadero problema. El descabezamiento de las cúpulas no evita que siga pasando lo mismo en medios de comunicación o estructuras administrativas. En 54 días no se puede influir en el relato de manera que se pueda hacer entender a mucha gente lo que realmente está pasando. Hasta que no consigamos que el secesionismo deje de ganar las elecciones no haremos nada.

P.- ¿Cómo se consigue eso?

R.- Con paciencia y perseverancia y mucha actuación en comunicación. Hay que explicar bien las cosas. Es lo que nos ha faltado todo este tiempo, por eso nos quejamos de la falta de respaldo institucional, porque gente con ganas para actuar en eso la hay, pero no encontramos la vía para hacerlo de forma sistemática y correcta para influir en ese relato que ha construido el secesionismo.

P.- ¿Le parece frustrante la falta de repercusión de C’s pese a haber ganado las elecciones?

R.- Han ganado las elecciones, pero no pueden formar gobierno. En el resto del mundo las cosas no están divididas entre los que quieren destruir el sistema y los que quieren hacer política dentro del marco legal. Es el presidente del Parlament el que conduce las consultas para presentar candidato, y Roger Torrent jamás va a presentar a Inés Arrimadas, que sería lo lógico.

P.- Está de acuerdo con las apelaciones al diálogo del PSC?

R.- Se puede dialogar con quien quiera dialogar, pero hay que tener en cuenta que no puede haber diálogo fuera de la ley.