“Pagarán un alto precio” por cometer esta “atrocidad”. Finalmente, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha cumplido su palabra. Como predijo, ha atacado al régimen en Siria de Bashar Assad, a quien atribuye la autoría de la matanza con agentes químicos del sábado en Duma (Guta oriental), donde fallecieron más de 45 civiles sirios y unos 500 resultaron heridos el sábado 7 de abril. Trump ha ordenado bombardeos contra instalaciones “precisas” del régimen de Damasco, en coordinación con Francia y Reino Unido, en la mayor intervención coordinada de potencias occidentales contra el régimen de Bashar Assad.

Tras el ataque y a petición de Rusia, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá a las 17 horas de este sábado.

Rusia asegura que EEUU y sus aliados han disparado durante una hora más de un centenar de misiles, y que gran parte de ellos habrían sido interceptados. El presidente Trump anunció en la madrugada en España la acción militar desde la Casa Blanca. Mientras hablaba, las explosiones contra “posiciones precisas”, es decir, instalaciones químicas del régimen de Damasco se sucedían. Confirmó que actuaba en coordinación con el presidente Emmanuel Macron y con la primer ministra Theresa May.

En concreto, el Pentágono dijo que los objetivos eran un centro de investigación en Barzeh, cerca de Damasco, un almacén de armas químicas (gas sarín) al oeste de Homs, y otra instalación similar, fuera del área donde puede haber efectivos rusos. Siria señaló que los tres lugares llevaban días vacíos, aunque en Homs reportó tres heridos. Han participado buques de guerra y aviones tripulados. El secretario de Defensa, James Mattis, dijo que no hay planeados más ataques de momento.

“El ataque combinado de americanos, británicos y franceses responde a estas atrocidades de forma conjunta y conlleva instrumenos militares, económicos y diplomáticos. Estamos preparados para mantenerlo hasta que el régimen sirio renuncie al uso de armas químicas”, dijo Trump en su alocución desde la Casa Blanca. La OTAN respaldó la intervención aliada.

Apeló a Rusia e Irán a que dejaran de respaldar al “monstruo” Bashar Assad.  “A Irán y a Rusia, les pregunto: ¿qué clase de nación quiere ser asociada al asesinato masivo de hombres, mujeres y niños inocentes?` Ninguna nación puede tener éxito a largo plazo promoviendo estados fallidos, tiranos brutales y dictadores asesinos”, ha señalado Trump.

“La línea roja fijada en mayo de 2017 se ha sobrepasado. Así que he ordenado a las fuerzas armadas francesas intervenir esta noche”, ha declarado el presidente Emmanuel Macron. “No había alternativa… Es la primera vez que ordenó a nuestras fuerzas atacar y no ha sido fácil. Es en el interés del Reino Unido. No podemos permitir que se normalice el uso de armas químicas”, ha dicho la primera ministra británica, Theresa May, que justificó no haber contado con el Parlamento en la necesidad de realizar la operación “con celeridad”. Participaron cuatro Tornados de las Fuerzas Aéreas británicas que despegaron de su base en Chipre.

Washington y sus aliados son y serán responsables de este acto traidor de agresión contrario al derecho internacional”, dijo Moscú

Rusia condenó esta acción de represalia, basada en “mentiras”. El Kremlin señaló que los ataques son “traidores e insensatos, y ponen en peligro la paz mundial. Washington y sus aliados son y serán responsables de este acto de agresión contrario al derecho internacional”. El embajador ruso en EEUU, Anatoly Antonov, advirtió que “estas acciones no quedaran sin consecuencias. Es un insulto al presidente de Rusia inaceptable e inadmisible”, añadió.

Desde Damasco quiso darse imagen de total normalidad y el Twitter de la Presidencia mostró al presidente Assad acudiendo a su oficina como un día cualquiera.

El viernes Rusia había intentado in extremis evitarlo en la ONU, donde apeló al riesgo de escalada militar. También argumentó que no había pruebas sobre la autoría del ataque químico de Guta. Incluso lo atribuyó a los británicos con quienes mantiene un contencioso por el caso del envenenamiento con agente químico, de fabricación rusa, del agente Skripal en territorio británico. A última hora, EEUU confirmaba que tenían pruebas fehacientes de que el régimen de Damasco había perpetrado el bombardeo con gas cloro en Duma, que luego fue evacuada y cayó bajo control de Damasco.

El jueves amaneció con la localidad de Duma, donde tuvo lugar el ataque el sábado, bajo control total del régimen de Damasco, amparado por Rusia. Siria recupera así el dominio sobre Guta oriental. La policía militarizada rusa se desplegó en el que fuera último bastión rebelde cerca de la capital, una vez completada la evacuación de civiles y combatientes rebeldes de Jaish al Islam.

Trump amaneció el jueves más calmado y dijo que estaba aún por fijar el calendario del ataque. “Puede ser muy pronto o no tan pronto”, anunció. En 2013 reprochó al presidente Obama haber anunciado sus intenciones y luego retractarse.

El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró tener pruebas de que en Duma se utilizaron agentes químicos, cloro en concreto, y que habría respuesta, sin concretar fecha. “No podemos dar lugar a una escalada, pero no podemos permitir que se repita algo así”, dijo Macron. May también suscribió esta línea. Sin embargo, la canciller alemana, Angela Merkel, descartó que su país fuera a implicarse militarmente.

“Es cuestión de humanidad. No podemos permitirlo”, había sentenciado nada más saber de la matanza. Trump señaló al culpable desde el primer momento, “el animal de Bashar Assad”, y también hizo responsable a Rusia y a Irán, por permitirle masacres similares. Damasco y Moscú niegan que lo sucedido en Duma el sábado fuera un ataque químico y se presentan como víctimas de “una provocación”. Según los expertos, resulta difícil determinar la autoría pero sobre el terreno quien tiene capacidad para algo similar y quien lo ha hecho antes es el régimen de Assad.

En su comparecencia ante el Congreso, el secretario de Defensa, Jim Mattis, se declaró el jueves convencido de que en la localidad siria de Duma se habían utilizado agentes químicos, aunque se iba a investigar. Reconoció que el Pentágono ve riesgo de que intervenir en Siria desemboque en una escalada militar “fuera de control”.

El ejército sirio estaba en alerta máxima desde que EEUU anunció que el ataque no quedaría impune. La aviación, sobre todo, se estaba concentrando en la base rusa de Hmeimim, en Latakia, considerada en principio más segura. Desde el puerto de Tartñys hubo movimiento de navíos rusos.

A mitad de semana el presidente Trump desafíaba a Moscú de forma inquietante. “Rusia promete disparar contra todos los misiles que se disparen en Siria. Prepárate Rusia porque los que vamos a enviar son estupendos, nuevos e ‘inteligentes’. No deberíais ser socios de un Animal (sic) que va gaseando y matando gente!”, dijo en Twitter.

Las relaciones entre Rusia y EEUU atraviesan su peor momento, incluida la Guerra Fría”, afirma Trump

Los misiles a los que se refiere Trump son los Tomahawk, que ya fueron lanzados hace un año como represalia a otro ataque químico de Damasco. A su vez, EEUU tiene apostados F-22 en Qatar que rápido se situarían sobre cielo sirio.

A continuación Trump reconocía el miércoles en la red social que “las relaciones entre Rusia y EEUU atraviesan su peor momento, incluida la Guerra Fría”, aunque luego parecía apaciguarse y pedir contención a Moscú por las consecuencias económicas de sus acciones y con el fin de parar la carrera armamentística. Desde el Kremlin habían advertido del riesgo de escalada en la región. El presidente del Parlamento ruso, Vladislav Volodin, declaró que el mundo contemplaba “horrorizado” lo que iba anunciando Trump en su red social.

El presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra británica, Theresa May, suscribieron en la ronda de conversaciones telefónicas que están manteniendo esta semana con Trump la necesidad de que el régimen sirio y sus aliados supieran que actos así tienen consecuencias. El miércoles, la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmaba el ingreso de unas 500 personas en hospitales de la zona con síntomas de haber inhalado gases tóxicos.

Rusia aseguró, como recordaba Trump, que contestará a los lanzamientos de misiles. Desde hace un año tiene instalado en Siria el sistema S-400, letal para la aviación rival. El gran peligro de la operación es que haya víctimas rusas, lo que llevaría a Moscú a implicarse al máximo en contra de EEUU y sus aliados.

El riesgo de que el conflicto se extienda es enorme, dada la presencia rusa, y también la iraní sobre el terreno. Enfrente tendrían a Israel, EEUU y sus aliados, Francia, Reino Unido, y también Arabia Saudí. Turquía, aliado de EEUU en la OTAN y enemigo de Assad, ha estrechado en los últimos tiempos lazos con Rusia. Es un puzzle que lleva siete años componiéndose al tiempo que la población civil se desangra. Han muerto 350.000 personas y hay unos cinco millones de desplazados y  otros tantos millones de refugiados en el exterior.

En la ONU, Rusia vetó el martes por la noche una resolución propuesta por EEUU para crear un mecanismo independiente para investigar los ataques químicos en Siria, con el argumento de que iba a ser un instrumento de propaganda de Occidente. Doce países apoyaron a EEUU mientras que Bolivia apoyaba a Rusia y China se abstenía. La embajadora británica en la ONU, Karen Pierce, fue tajane: “La credibilidad de Rusia como miembro del Consejo con derecho a veto está en entredicho”.

Rusia propuso otra resolución para investigar lo ocurrido puntualmente, que fue rechazada por siete votos en contra, dos abstenciones y seis a favor. Moscú estaba a favor de que la Organización Internacional de Armas Químicas se desplazara a Duma bajo protección rusa y con autorización del gobierno de Damasco.

Para supervisar la respuesta estadounidense Trump suspendió previamente el viaje a la capital peruana, donde tenía previsto asistir a la Cumbre de las Américas el 13 y el 14 de abril, y a Colombia. A Trump le quedaba poco tiempo para la diplomacia cuando estaban dilucidando qué tipo de ataque militar podría ejecutar en Siria.

Para supervisar la situación en Siria y en otras partes del mundo” Trump se queda en Washington y anula su viaje a Perú y Colombia

Tampoco le convenía a Trump salir después de que el FBI registrara la oficina y el domicilio de su abogado personal, Michael Cohen, en busca de pruebas sobre pagos a una actriz porno con quien se relacionó el presidente, Stormy Daniels. “Es un ataque a la nación”, sentenció Trump. Con tantos flancos abiertos, Trump se ha quedado en Washington “para supervisar la situación en Siria y en otras partes del mundo”.

El enviado especial de la ONU para Siria, Steffan de Mistura, había lanzado un dramático llamamiento sobre el grave riesgo de escalada bélica en la zona. “Las consecuencias de enfrentamientos entre potencias regionales y globales tendría consecuencias devastadoras, más allá de lo que podemos imaginar”, dijo De Mistura, que enfatizó la gravedad de la situación. “La ONU no puede permitir esta escalada, de parte de ningún frente”, añadió.

Tajante Trump había asegurado el lunes: “Ya sea Bashar Assad, Rusia o Irán lo averiguaremos. En breve daremos una respuesta contundente”. Así lo hizo. Era la primera vez que apuntaba a Rusia de una manera tan clara. Rusia respalda a Assad en Siria y al igual que Irán tiene combatientes sobre el terreno. Moscú ha negado que la masacre de Guta del sábado sea fruto de un ataque químico ordenado por su aliado, Bashar Assad. Trump le llamó “animal” en su primera reacción en Twitter y lo reitera cada vez que puede desde entonces.

Trump se reunió el lunes con su gabinete, y prometió una respuesta “en 24 o 48 horas”. En la madrugada del lunes se lanzaron misiles contra el aeródromo de Homs. Sin embargo, el Pentágono se desmarcó de esta acción, en la que murieron 14 soldados, incluidos algunos siete iraníes. Teherán ha prometido venganza.

Aseguró entonces el presidente de EEUU que todas las opciones estaban sobre la mesa, incluida la militar. Hace un año, EEUU respondió con 59 misiles Tomahawk en la base aérea de Shairat, cerca de Homs, a un bombardeo con gas sarín en Jan Sheijun, en el que murieron 80 personas. En esa ocasión actuó sin previo aviso y de forma unilateral, pero ahi se quedó todo. Ahora Trump ha buscado respaldo de sus aliados, sobre todo de Francia y Reino Unido. Arabia Saudí también le ha dado su apoyo.

El ministro español de Exteriores, Alfonso Dastis, expresó el lunes su consternación por lo sucedido en Guta a través de Twitter. También añadió: “La comunidad internacional no debe quedarse de brazos cruzados”.

Haizam Amirah Fernández, investigador principal del Real Instituto Elcano, afirma que la clave es la impunidad. “Un castigo puntual para aparentar que no sale gratis, si no hay estrategia detrás, no sirve para nada. En abril de 2017 ocurrió eso. Parecía que la Administración de Trump había elevado el coste por hacer ciertas cosas pero no tuvo efecto sobre el régimen de Assad. En Siria se ha permitido que las partes enfrentadas actúen con total impunidad durante siete años. Sobre todo, la parte más poderosa, que es el régimen”.

Si no hay una estrategia detrás, unos medios para alcanzar objetivos, todo lo demás es pirotecnia”, dice Amirah Fernández

Según el experto, “las líneas rojas se han traspasado miles de veces. Para el régimen sirio la línea roja sería atacar Israel o Jordania, pero se siente respaldado por Rusia, por la República Islámica de Irán, y por Hizbulá. Si no hay una estrategia detrás, unos medios para alcanzar ciertos objetivos, todo lo demás es pirotecnia”.

La tensión de EEUU y Rusia es máxima, la mayor desde la crisis de los misiles en 1962. De la guerra fría parece haberse dado un paso hacia un conflicto al rojo vivo. En Siria se libra una guerra cruenta, que en realidad son varias guerras, desde hace siete años en la que han muerto más de 350.000 personas Otras 100.000 están desaparecidas. El riesgo de enfrentamiento directo entre las dos potencias aumenta con este ataque de represalia de EEUU en Siria.

No es la primera vez que el régimen de Damasco, si así se demuestra finalmente, usa armas químicas. Según Human Rights Watch, se han dado 85 ataques, en los que han muerto más de 1.500 personas. “Habría que realizar una investigación independiente pero quien lo ha hecho antes y quien tiene capacidad es el régimen de Bashar Assad”, señala Haizam Amirah Fernández.

El más cruento tuvo lugar en agosto de 2013, cuando 1.300 sirios fallecieron por efecto del gas sarín en Guta, y Obama amenazó con intervenir, pero luego se echó atrás y optó por la diplomacia. Cierto es que el Parlamento británico voto contra la acción militar, que el entonces primer ministro David Cameron avalaba, lo que dejó a Obama sin su aliado más firme.

El domingo Trump reprochaba a Obama su talante apaciguador y le culpaba de que Bashar Assad siga cometiendo atrocidades. “Si el presidente Obama hubiera actuado, el desastre sirio se habría terminado hace años. ¡El animal de Assad sería historia!”, dijo en su cuenta de Twitter.

También Trump se dirigió por primera vez en su mandato directamente contra Rusia, que junto con Irán, apoya al régimen de Assad en su lucha con rebeldes y grupos islamistas radicales como el autodenominado Estado Islámico y otros. Desde Rusia advierten de que es “un montaje” y que cualquier intervención traerá “graves consecuencias”.

Rusia podría detener esta masacre sin sentido, si quisiera. Pero sigue apoyando al régimen de Assad”, afirma Haley

En la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU del lunes, a petición de nueve países, EEUU y Rusia chocaron como dos trenes a velocidad de crucero. La representante de EEUU, Nikki Haley, dijo que Rusia, por respaldar militarmente al régimen de Assad, tiene las “manos manchadas de sangre de niños sirios”, al igual que “el monstruo de Assad”. Haley insistió en la implicación de Moscú: “Rusia podría detener esta matanza sin sentido, si quisiera. Pero sigue apoyando al régimen de Assad”

EEUU, como hizo previamente el secretario de Defensa, James Mattis, también responsabiliza a Rusia de no que no se haya destruido todo el arsenal químico del régimen de Assad, como habían prometido hacer. Las denuncias del ataque químico provienen de la Sociedad Médica Americano Siria y de la Defensa Civil siria, quien han mostrado en videos cómo las víctimas tienen dificultades respiratorias, la piel azulada y expulsan espuma por la boca. Aseguran que el olor a cloro es muy fuerte.

Una víctima del gas clorado del ataque del sábado en Diuma, Guta oriental.

Una de las víctimas del supuesto ataque químico del sábado en Duma, Guta oriental, Siria. EFE

Putin calificó de “inadmisibles” las acusaciones y le expuso su versión directamente a la canciller alemana, Angela Merkel. También Damasco denuncia que todo es mentira y que son los rebeldes los que han fabricado la historia. En la ONU, el representante ruso, Vassily Nebenzia, insistió en que todo era una invención y que su país “estaba siendo atacado de forma imperdonable”. Insistió en que cualquier movimiento “tendrá graves repercusiones”.

Sorprende el intervencionismo de Trump justo una semana después de que anunciara en Ohio que la retirada de los 2.000 soldados de EEUU que aún están en Siria volverían a casa “muy pronto”. Dio por hecha la tarea y derrotado el enemigo, sobre todo el Estado Islámico. El día después se matizó desde la Casa Blanca este anuncio y no se habló de retirada.

Algunos congresistas y senadores han apuntado que Trump se equivocó al realizar este anuncio, que el dictador Bashar Assad pudo haber interpretado como una luz verde para liquidar lo que queda de resistencia. El senador John McCain, uno de los republicanos más críticos con Trump, dijo en un comunicado: “El presidente Trump lanzó un señal al mundo e indicó que EEUU se iba a retirar de forma prematura de Siria. Bashar Assad y sus aliados rusos e iraníes le escucharon, y animados por la inacción americana, han actuado contra niños, mujeres y hombres inocentes, esta vez en Duma”.

La decisión coincide con el estreno como asesor de seguridad nacional de John Bolton, quien defiende que EEUU debe vigilar el uso de armas químicas, y destaca por su intervencionismo, aunque no defiende estrategias a medio plazo. El problema es qué hacer para que realmente el ataque contra el régimen sirio sea efectivo.

Tienen que darse cuenta del precio de matar civiles, ya sea en Damasco o en Salisbury”, escribe Simon Tisdall

El columnista de The Guardian Simon Tisdall abogaba en un artículo por una acción contundente. “hay que destruir aviones de combate de Assad, bombarderos, helicópteros y también bases terrestres desde el aire. Hay que desafiar el control de Assad y de Rusia del espacio aéreo. También tomar las bases que controla Irán. Tienen que darse cuenta del precio de matar civiles, ya sea en Damasco o en Salisbury”.

En Salisbury se recurrió a un agente químico, novichok, de fabricación rusa, en Europa por primera vez desde la II Guerra Mundial. Sufrieron el envenenamiento el ex agente ruso Serguei Skripal y su hija, Yulia, que el martes ha sido dada de alta. Los aliados se unieron y tomaron represalias diplomáticas y sanciones contra Moscú.

En Siria ahora han ido más allá. Lo peor es que, como decía Bertrand Russell, “la guerra no determina quién tiene razón, sólo quién queda”.