Habían logrado cierta normalidad que el juicio que hoy comienza ha alterado por completo. Su hijo Oscar, está a punto de cumplir un año tras seis duros meses de recuperación, rehabilitación incluida. Su vuelta al trabajo se ha producido lejos de Alsasua, adonde sí ha regresado “pero de visita”. Ahora, con el inicio del juicio los fantasmas de la noche del 15 al 16 de octubre de 2016 ha regresado. Inmaculada Fuentes, esposa y madre de guardia civil sabe bien lo duro que aún es ser agente en Navarra y el País Vasco. También estar relacionado con alguno de ellos. La pareja del sargento, compañero de su hijo, y los padres de ésta viven en Alsasua “y lo están pasando muy mal”, afirma. De lo que conoce, la vida del Cuerpo en el municipio en este año y medio ha sufrido un retroceso, “se ha replegado para vivir como antes”, asegura.

Pregunta.- Han pasado año y medio desde que su hijo, junto a un sargento y sus parejas fueron agredidos. ¿Cómo afronta el juicio, con qué esperanza y sentimiento?

Respuesta.- Ahora se empieza todo a remover, con heridas que estaban casi cerradas, aunque sabíamos que tenía que llegar este momento. Estamos tranquilos, confiados en que la Justicias sea independiente y no se deje influir. Confiamos en que todo vaya bien. Nosotros como familia no podemos hacer nada, ellos ya dieron sus versiones y las volverán a dar.

P.– Su hijo, Óscar, ¿cómo se encuentra?

R.- Bien, él se reincorporó en mayo al trabajo y dentro de poco hará un año que volvió al trabajo. Nosotros como padres lo hemos llevado con un poco más de preocupación pero él se ha sobrepuesto de modo increíble. Han sido siete meses de baja y una dura rehabilitación, pero tienen una fuerza increíble, será la juventud y las ganas digo yo. Está muy firme en sus convicciones y ganas de trabajar. Ahora esto altera su vida diaria, pero nada más.

P.- ¿Sabe cómo está la María José, la pareja de Alvaro, el compañero de su hijo y que reside, como sus padres, en Alsasua? ¿Ha tenido oportunidad de hablar con ellos?

R.- No quisiera hablar por las otras partes pero sí me consta que lo están pasando muy mal, muy mal. Vivir allí es muy difícil y complicado. Todo el que no está de acuerdo con ellos o callas y agachas la cabeza o es my difícil vivir allí. La presión, el malestar y el ambiente ha empeorado. Desde aquello lo único que ha ido es a peor. Allí continuamente hacen manifestaciones, pintadas, pancartas, etc. Mi hijo quería abrir la Guardia Civil al pueblo y eso allí no se permite. Se tienen que volver a replegar y vivir como se vivía antes , replegados dentro. Los demás son malas caras, no te atienden, no te sirven en los bares, etc.

La presión, el malestar y el ambiente ha empeorado. Desde aquello lo único que ha ido es a peor”.

P.- La petición de penas por parte de la Fiscalía suma un total de 375 años. En el País Vasco y Navarra la opinión más extendida es que es se trata de un exceso, que no es proporcional a los hechos. ¿Cuándo loe escucha qué piensa?

R.- Un exceso fue lo que ocurrió en ese bar y en esa calle. Si miramos los 375 años juntos pueden parecer mucho, pero tenga en cuenta que son ocho imputados y cuatro agredidos, con varios delitos que se imputan por cada uno de ellos, de atentado terrorista, de odio de amenazas terroristas. Si desglosas eso entre cuatro agredidos y ocho detenidos no son tantos años. Otra cosa es que interese juntarlos, hay a quien le interesa que suene muy grande, pero lo que fue excesivo fue lo que les hicieron.

¿Un exceso la petición de pena? Exceso es lo que ocurrió en aquel bar”.

P.- A los acusados las instituciones navarras les han mostrado apoyo a lo largo de este año y medio y en cambio se han olvidado de ustedes. ¿Desde entonces ha habido algún gesto de algunas institución hacia ustedes? ¿Les ha llamado alguien en estos 18 meses para interesarse cómo están sus hijos?

R.-. No, nadie. Cuando mi hijo estuvo en el hospital, antes de ser operado, hizo una visita de minuto y medio Uxue Barkos. Llegó, lo visitó, saludó al paciente que había en la otra habitación y se marchó. Eso ha sido todo.

P.- El alcalde de Alsasua reconoce a El Independiente que tiene “cierto pesar” por no haberse puesto en contacto con ustedes. Afirma que hacerlo ahora quizá no sería entendido. ¿Por su parte sería bienvenido, aunque sea con este retraso un gesto así?

R.- Siempre. No nos hace falta pero esas cosas siempre son bien recibidas. Óscar siempre nos ha dicho que la relación del teniente de la Guardia Civil, que era él, con el alcalde era correcta. El alcalde jamás le cerró al puerta ni dejó de atenderle, era una relación correcta. Pero a partir de esto jamás se ha puesto en contacto con Oscar, nunca.

P.- ¿Es ese el gesto el que más han echado de menos en este tiempo?

R.– Sí. Por parte de otras instituciones y asociaciones a nivel privado e institucional a lo largo de toda España sí se han puesto en contacto con nosotros. De la Guardia Civil hemos tenido todo el apoyo y nos han facilitado mucho las cosas, con lo complicado que es todo esto. Hace muchos años no ocurría eso pero en este caso sí hemos contado con ese apoyo.

Uxue Barkos hizo una visita de minuto y medio. Lo visitó, saludó al paciente del al lado y se marchó. Eso ha sido todo.

P.- De la sociedad navarra, ¿han sentido algún tipo de apoyo?

R.- Sí. Cuando él estaba en el hospital se hizo una concentración completamente espontánea de ciudadanos de Pamplona. Más de 3.000 personas ante la Comandancia de Pamplona al grito de “¡Guardia Civil os queremos aquí!” (Se emociona) y eso fue muy de agradecer. Eso nunca había pasado allí. La gente tenía miedo y ese día no lo pensaron, fueron a la comandancia para decirnos que nos querían. Eso es de agradecer.

P.- Su hijo está ahora en otro destino que prefiere no revelar. ¿Ha vuelto a Alsasua desde entonces?

R.- El ha vuelto a visitar a sus compañeros pero de visita. Allí las cosas se pone muy de punta, él prefiere no ir para no molestar. Cuando se reincorporó no hubiese tenido ningún problema en seguir trabajando en Alsasua.

P.- Formaciones como el PSN en Alsasua aseguran que la relación de la Guardia Civil y la población del municipio es correcta, razonable. De lo que usted conoce, ¿es así?

R.- Cuando subíamos allí yo notaba que la gente normal del pueblo sí tienen ganas de que la relación sea completamente normal, que puedan ir a tomarse un café y un vino y no tener que estar mirando si pasan “los otros” por la puerta y te ven que están atendiendo a un guardia. La gente tiene ganas de vivir con normalidad pero hay un grupo que no lo permite.

Decir que hay riesgo de más odio hacia la Guardia Civil si se les condena por terrorismo es querer influir en el tribunal

P.- El alcalde asegura que si se les condena finalmente por terrorismo el rechazo y odio hacia la Guardia Civil se incrementará en Alsasua y se abrirá una fractura social difícil de gestionar. ¿Lo entiende?

R.- Lo que se pretende así es influir en la decisión judicial.

P.- ¿Qué sentencia daría por buena?

R.- No soy juez, lo que me gustaría es que esto no volviese a ocurrir .

P.- Imagino que querrán que todo acabe cuanto antes para empezar una nueva etapa.

R.- Sí, cuando todo acabe empezaremos una nueva etapa. Desde que Óscar se reincorporó comenzó cierta normalidad en nuestras vidas a la espera de este momento, que la trastoca todo un poco.