Vísperas del debate “más importante de la legislatura”, tal y como lo definió el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. La expectación es máxima a pesar de que tanto desde el PP, como desde el Grupo Parlamentario y desde el Gobierno se  insiste en que lo que va a hacer este miércoles Rajoy en el pleno del Congreso es “fijar posición” y explicar la situación de las pensiones en España. Por su parte, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, se ha reunido este martes con el Grupo Popular para pedirles que expliquen esa misma posición del partido sin ocultarse puesto que el PP, ha dicho, “apuesta por las pensiones, las protege y las subirá cuando se pueda”, según han señalada fuentes asistentes a la cita.

La “número dos” del partido y ministra de Defensa ha querido insuflar ánimo a los suyos ante un debate que, en principio, “ni tiene  porqué irnos mal”, según fuentes populares, pero que no deja de generar preocupación ante la movilización social que hay en la calle.

Precisamente, Cospedal les ha pedido “que bajemos más a la calle” para pulsar el ánimo ciudadano y destaquen los “pactos sociales” que se han alcanzado en los últimos meses. En concreto ha citado al acuerdo con el PSOE para elevar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI); la equiparación salarial de las Fuerzas de Seguridad del Estado y la subida del sueldo a los funcionarios. En todo los casos, según parte del argumentario que maneja el PP, se ha tenido en cuenta “el crecimiento económico y la creación de empleo, no el IPC”, índice del que quieren desligar la revisión de las pensiones.

En la subida del SMI y del sueldo de los funcionarios “se ha tenido en cuenta el crecimiento económico, no el IPC”

Esos son algunos de los argumentos con los que los populares quieren contrarrestrar la campaña en torno a la exigua subida del 0,25 por ciento, el mínimo que marca la ley tras la reforma de 2013. En aquellos momentos la reforma se  vendió como un dique a la congelación de las pensiones, como ocurrió en mayo de 2010, gobernando José Luis Rodríguez Zapatero. Se aseguró una subida mínima, la del 0,25, y otra máxima, producto de la subida del IPC más ese 0,25. Pero después de cinco años en vigor y alguna deflación por el camino, no se ha roto el techo del 0,25, que es lo que reclaman ahora los movimientos ciudadanos, de hecho, Moncloa quiere desligarlo todo del IPC por considerarlo “un criterio antiguo”.

En el PP todo lo dejan en manos de lo que pueda decir el presidente del Gobierno este miércoles. Rajoy lleva cuatro días encerrado preparando el debate. Buena muestra de ello dio este lunes durante la reunión del comité de dirección del PP, donde su intervención fue prácticamente un monotema al respecto.

Derogación de la prisión permanente revisable

Se trata de una semana parlamentariamente intensa. El jueves hay otro  debate de alta tensión: la derogación de la prisión permanente revisable, a iniciativa del PNV y que lleva camino de estallarles en las manos a los socialistas, divididos al respecto. Creen los populares que este debate, a propuesta del PNV y convocado después de que Ciudadanos levantara el plazo de enmiendas, también les beneficia más que les perjudica, aunque deberán ser exquisitos para no ser acusados de aprovecharse del momento con una sociedad conmovida por el asesinato del niño Gabriel Cruz.

Los populares esperan contar en ambos frentes con el apoyo de Ciudadanos, aunque dar por perdida la votación de la prisión permanente. Precisamente ayer PP y Ciudadanos se unieron en la mesa del Congreso para mantener el veto a una proposición de ley de Unidos Podemos para revalorizar las pensiones con el IPC.