Cuando se construyó la casa cuartel que Juan Ignacio Zoido visitará este lunes en Marbella, el hoy ministro del Interior aún no había cumplido los cinco años. Hoy tiene 61 y las primeras instalaciones de la Guardia Civil en el municipio malagueño van camino de alcanzar los 56 años de antigüedad. Como este acuartelamiento, 669 más se construyeron hace más de medio siglo. Su parque inmobiliario es también historia viva del cuerpo fundado por el Duque de Ahumada en tiempos de Isabel II y tampoco ha logrado escapar a las restricciones presupuestarias aplicadas en los últimos años debido a la crisis económica.

El Instituto Armado cuenta en la actualidad con 1.996 casas cuartel, según el listado facilitado por la Secretaría de Estado de Seguridad en respuesta a una petición de información tramitada a través del Portal de la Transparencia. Con 88, es Badajoz la provincia española en la que más acuartelamientos de la Guardia Civil se registran, seguida de Madrid (75), Valencia (73), Cáceres (71) y Granada (70). En toda Cataluña, comunidad que dispone de un cuerpo policial propio (Mossos d’Esquadra), se contabilizan 66: 23 en Barcelona, 15 en Tarragona y 14 tanto en Girona como en Lleida.

En respuesta a una pregunta parlamentaria del grupo socialista en el Congreso de los Diputados, fechada el pasado 27 de febrero, el Gobierno cifró en 40,7 años la antigüedad media que presentaban los acuartelamientos de la Guardia Civil en ese momento. El más antiguo se localiza en la localidad navarra de Eulate -levantado en 1909, durante el reinado del bisabuelo del actual rey de España- y el más moderno se encuentra en Orellana la Vieja (Badajoz). Éste abrió sus puertas en junio de 2017, casi once años después de que se iniciaran las obras.

A la luz de los datos facilitados por el Ministerio del Interior, una decena de casas cuartel son ya centenarias. En concreto, se ubican en Añover de Tajo (Toledo), La Alberca y Macotera (Salamanca), Portillo (Valladolid), Riotinto (Huelva), Aznalcázar y El Real de la Jara (Sevilla), Seira (Huesca), Jacarilla (Alicante) y la citada de Eulate, todas construidas entre 1909 y 1916.

De los 1.996 cuarteles de la Guardia Civil, más de un tercio (670) se construyeron hace más de medio siglo y una decena son centenarios

Otros 121 acuartelamientos -caso del gaditano de Benalup-Casas Viejas (1941)- fueron levantados antes de 1943, con lo que ya han cumplido 75 años. Y el medio siglo lo han superado 670, cifra ésta que representa casi un tercio del total y explica por qué asociaciones profesionales de la Guardia Civil vienen reivindicando una mejora de las infraestructuras desde hace años.

Como explica el arquitecto investigador Daniel Pinzón Ayala en su tesis doctoral, titulada Una arquitectura para trabajar y vivir en colectividad: La casa cuartel de la Guardia Civil y defendida en enero de 2016, la mayor parte de estas instalaciones fueron construidas durante el franquismo. “[Esa] época se caracterizó por promover una masiva construcción de casas cuartel, aunque se llevó a cabo gracias a los pasos dados en los años anteriores, especialmente durante la II República”, puntualiza.

Concretamente, entre 1939 y 1975 se edificaron 1.007 casas cuarteles, entre ellas la de la localidad natal del ministro Zoido: Montellano (Sevilla), erigida en 1961. Ese mismo año se levantaron otras 39 en localidades de Andalucía, Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Galicia, Madrid y Valencia. Durante la etapa democrática, el número ha ascendido a 770, el 38,5 % del total.

La crisis económica sufrida durante los últimos años ha congelado inversiones y ha impedido acometer un plan de reforma y construcción de nuevas dependencias para acondicionar unas instalaciones que, en muchos casos, presentan ya achaques como consecuencia del paso del tiempo. Ello explica que en los últimos cinco años tan sólo se hayan construido nueve casas cuarteles: Lorca (Murcia), en 2013; Palas de Rey (Lugo), Olvera (Cádiz) y Sama de Langreo-La Felguera (Asturias), en 2014; Fitero (Navarra), El Pedroso (Sevilla) y Soncillo (Burgos), en 2015; Moraira (Alicante), en 2016, y Orellana la Vieja (Badajoz), en 2017.

La restricción presupuestaria por la crisis económica ha pasado factura: sólo se han construido nueve casas cuartel en los últimos cinco años

Con todo, pese a las restricciones presupuestarias, el Ministerio del Interior asegura que ha invertido 349,4 millones en las dependencias de la Guardia Civil en los últimos cinco años con el siguiente desglose: 68,49 millones (2013), 75,8 (2014), 67,35 (2015), 85,08 (2016) y 52,65 millones el pasado ejercicio. La aprobación o no de los Presupuestos Generales del Estado para 2018, actualmente en el Parlamento, determinará la cantidad que se dedique a mejora de las instalaciones durante el ejercicio en curso.

“El propio ministro del Interior ha anunciado un plan para mejorar las infraestructuras y esperamos que cuente con la opinión de las asociaciones. El primer paso debe ser la reforma de la normativa que regula la adquisición de viviendas en la Guardia Civil para tener en cuenta el carácter social y las verdaderas necesidades de los guardias civiles”, expone Juan Fernández, portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). Y añade: “El clasismo está instaurado en la Guardia Civil. Así, depende del empleo que se ostente se tendrá una vivienda digna o no”.

Equiparación salarial

El departamento que dirige Juan Ignacio Zoido es consciente de la necesidad de reformar tanto las casas cuartel de la Guardia Civil como las comisarías de la Policía Nacional, como evidencia que el secretario de Estado de Seguridad propusiera durante la reciente negociación de la equiparación salarial con la representación de los agentes de ambos cuerpos un plan de reforma y construcción de nuevas instalaciones que estaría dotado de 1.125 millones de euros y que ejecutaría la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios SA (SIEP) -dependiente del Ministerio de Hacienda y Función Pública- en el sexenio 2018-2023.

Finalmente, el acuerdo alcanzado por Interior con cuatro sindicatos de la Policía Nacional y siete asociaciones profesionales de la Guardia Civil -publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 20 de marzo- no prevé ninguna partida específica para inversiones materiales. El pacto pivota exclusivamente sobre mejoras retributivas con las que se pretende recortar la brecha salarial existente con los Mossos d’Esquadra.