La Consejería de Exteriores de la Generalitat es la que más ha sufrido los efectos del 155, prácticamente desmantelada tras la supresión del las delegaciones y el Diplocat. Y su nuevo titular, forzosamente de Esquerra, era la última gran incógnita del nuevo gobierno catalán. Quim Torra la desveló ayer al oficializar su Govern, Ernest Maragall.

ERC renuncia con este nombramiento a la paridad que pretendía imprimir en su parcela del ejecutivo para apostar por un político con experiencia que en los últimos meses se ha distinguido como una de las voces más radicales del partido republicano.

Cuando se constituyó el Parlament, su inesperado discurso como presidente de la Mesa de Edad de la Cámara provocó el rechazo de la oposición, pero sirvió a los republicanos para tamizar el moderado discurso de Roger Torrent, decepcionante para las bases republicanas.

Si JxCat mantiene el pulso con el nombramiento de los ex consellers en prisión Jordi Turull y Josep Rull y el fugado Lluís Puig, ERC no podía ser menos. Se ha tragado el «sapo» de Toni Comin, que seguirá ocupando Sanidad pese a que ya no cuenta con la confianza del partido, pero ha colocado al frente de Exteriores a un hombre que en los últimos meses ha ganado galones en el independentismo.

Maragall, hermano del ex presidente de la Generalitat y nieto del poeta, se afilió a Esquerra hace apenas dos semanas para completar su diáspora desde el socialismo catalán al independentismo más puro, convencido tras el fracaso del Estatut y los dos tripartitos de que el PSC ya no podía responder a las aspiraciones de los catalanes.

Desde Exteriores puede convertirse en el conseller que más tense la cuerda, si pretende rehacer la red tejida por Raül Romeva, que el Gobierno se ha esforzado por desmontar durante la aplicación del 155.

Artadi y Aragonés, piezas clave del nuevo gobierno

Al margen de Maragall, Pere Aragonés, desde la vicepresidencia de Economía, y Elsa Artadi (JxCat) como portavoz y consejera de Empresa y Universidades están llamados a ser los dos pilares del nuevo ejecutivo, uno en representación de Esquerra y la otra de JxCat.

Junto a ellos, serán piezas fundamentales los ex convergentes Jordi Puigneró, que asume la antigua Gobernación, convertida en consejería de Políticas Digitales y Administración, y Miquel Buch, nuevo titular de Interior. Fue el responsable de telecomunicaciones del gobierno de Carles Puigdemont, lo que es tanto como decir responsable de la organización del 1-O a nivel informático. Una responsabilidad por la que está siendo investigado por el juzgado de Instrucción 13 de Barcelona.

Buch, ex alcalde de Premià de Mar y ex presidente de la Asociación Catalana de Municipios, fue otro de los dirigentes de la movilización previa al 1-O desde los ayuntamientos. Cuenta sin embargo con la confianza de los sindicatos policiales, que confían en que no ponga en riesgo a los Mossos d’Esquadra.

Los comisionados

Junto a ellos, la gestión diaria de las consejerías de JxCat asumidas por ex consejeros presos recaerá en «comisionados», que aspiran a ser el relevo de Jordi Turull, Josep Rull y Lluís Puig cuando éstos sean inhabilitados, probablemente en una semanas.

En el caso de Territorio, el consejero efectivo será Damià Calvet, hombre de confianza de Rull y hasta ahora director del Incasol. En Cultura las riendas estarán en manos de Laura Borràs, ex directora de la Institución de las Letras Catalanas y una de las diputadas noveles de JxCat que forma parte del núcleo duro del entorno Puigdemont, junto a Artadi o Eduard Pujol.

En el caso del departamento de Presidencia, no habrá comisionado puesto que la función más importante, la portavocía, la asume Artadi. Puigneró integrará en su departamento las competencias restantes, a la espera de ver qué sucede cuando Turull sea inhabilitado, puesto que Artadi aspiraba a esa consejería.

El Homrani, o como acallar las críticas a Torra

Chakir El Homrani, el nuevo titular de Trabajo y Bienestar escogido por Esquerra aspira a convertirse en todo un regalo para Torra. Acuciado por las acusaciones de xenófobo por su visión excluyente del independentismo, el nuevo president podrá decir a partir de ahora que ha nombrado al primer conseller de origen marroquí, aunque nació en Barcelona en 1979.

Diputado por ERC, aunque dentro de JxSi, en la última legislatura, El Homrani no consiguió escaño el 21D, pero las renuncias de Marta Rovira, Carme Forcadell y Mertixell Serret le brindaron la oportunidad de volver a la cámara catalana.

Junto a él y Maragall completan el equipo de ERC las diputadas en el Congreso Ester Capella y Teresa Jordà, que ocuparán respectivamente Justicia y Agricultura. Y otro ex conseller del tripartito, Josep Bargalló, que vuelve al Departamento de Educación.