«Quien prolonga el 155 es el señor Torra, un racista al frente de la Generalitat de Cataluña». El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha responsabilizado este lunes al president de impedir el cese de la intervención del Gobierno en la comunidad al no nombrar a todos los consellers del Govern, como establece la Ley de Gobierno de la Generalitat.

«Cataluña necesita un presidente que gobierne, no un racista», ha insistido el secretario general del PSOE, que ha reiterado su comparación de Quim Torra con el ex líder del Frente Popular francés Jean Marie Le Pen, una vinculación con la que quiere explicitar que el movimiento conservador y supremacista del independentismo catalán entronca con los partidos de derecha xenófoba surgidos en Europa como consecuencia de la crisis económica. En esa línea, ha asegurado que Quim Torra también coincide con los postulados «ultraconservadores y racistas» del partido español VOX.

Sánchez ha defendido que el Estado garantice la gobernabilidad en Cataluña manteniendo la aplicación del artículo 155 de la Constitución ante ese «vacío institucional». Por ese motivo, ha admitido que «todas las opciones están sobre la mesa» sobre una nueva intervención de la Generalitat que no sea «ni más dura ni menos» que la actual, sino de «naturaleza diferente y con objetivos distintos». Para evitarlo, ha instado a rectificar al president Torra y a reflexionar sobre si su actuación está ayudando a los miembros del anterior Govern que siguen en prisión «por el riesgo de que haya reincidencia» en la comisión de delitos.

Con el objetivo de combatir nuevas «deslealtades» institucionales como la protagonizada por Torra en su investidura como president, Sánchez ha anunciado una enmienda a la proposición de ‘Ley Igualdad de Trato y No Discriminación’ del PSOE que se tramita en el Congreso. Esa modificación pretende «agravar» las sanciones administrativas previstas en el caso de «cargos públicos que actúen planteando fórmulas de discriminación a sus ciudadanos». Se trata, según una resolución política aprobada hoy por la Ejecutiva del PSOE, de «modificaciones normativas para agravar el reproche jurídico hacia aquellos dirigentes políticos que expresen ideas xenófobas, racistas o etnicistas, singularmente si van acompañadas después de acciones discriminatorias».

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Pedro Sánchez ha invitado al resto de fuerzas políticas democráticas a «sumarse al combate contra el supremacismo», especialmente a Unidos Podemos. Al partido de Pablo Iglesias le ha pedido que «rectifique su posición» en defensa del derecho a la autodeterminación en Cataluña y que se una a los partidos que defienden el orden constitucional.

«No ha sido más que una fuente de legitimación del independentismo y de su deriva unilateral», ha reprochado. «Reconocer que fue un error echar al PSC del Ayuntamiento de Barcelona por defender la Constitución sería un buen paso para recuperar la credibilidad que está perdiendo Unidos Podemos», ha asegurado.

Por ese motivo, ha pedido a Podemos que «deje atrás sus prejuicios» y le ha recordado que personalidades políticas como Santiago Carrillo deffendieorn «la España de la Constitución del 78». «Podremos discrepar de las distintas ideas y concepciones de la sociedad, pero lo que nos une es la defensa de la convivencia entre ciudadanos y eso está puesto en cuestión por el supremacismo del señor Torra», ha asegurado.

Respecto a Ciudadanos, Sánchez ha insistido en que su proyecto es un «aznarismo 2.0» que aboga por la uniformidad en vez de por la pluralidad y diversidad que defiende el PSOE. «La cuestión es qué España se quiere. Nosotros queremos una donde se defienda la igualdad, la cohesión y la diversidad frente a la uniformidad que reclama el señor Rivera como discípulo aventajado de Aznar», ha explicado. «Ya conocemos las consecuencias sobre el enfrentamiento entre territorios que conllevan esas políticas», ha advertido.

El partido «Indecisos»

Un año después de su victoria en las primarias del PSOE, Sánchez ha quitado hierro a las encuestas que sitúan al PSOE como tercera fuerza política tras Ciudadanos y PP. «El primer partido del país se llama Indecisos», ha asegurado, advirtiendo de que los en la cultura política de los ciudadanos les lleva a posponer cada vez más su decisión sobre qué partido votar.

El líder socialista ha insistido en que existe un empate técnico entre PP y PSOE, por lo que ha reiterado su convencimiento de que los socialistas serán los más votados en las próximas elecciones municipales.

La consulta de Podemos

«Las bases de Unidos Podemos no puede hacer de jueces sobre la coherencia y la credibilidad de sus líderes, en todo caso serán testigos, pero no jueces». Pedro Sánchez se ha limitado a ofrecer esta «reflexión» sobre la consulta convocada por Podemos para preguntar si Pablo Iglesias e Irene Montero deben dimitir tras la compra de un chalet de 600.000 euros. «Unidos Podemos y en concreto Pablo Iglesias fue bastante duro con la vida interna del PSOE hace un año e hizo muchas descalificaciones. Yo no voy a hacer lo mismo», ha zanjado.