El ex tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas se encuentra “tranquilo”. Recibió ayer de boca de sus abogados una condena de 33 años y cuatro meses de cárcel por su participación en la Primera Época de la trama Gürtel (1999-2005). Era una pena más alta de la que él había dicho en los últimos tiempos a sus allegados que esperaba, aunque con los cálculos legales de estancia efectiva en prisión, el ex hombre fuerte de finanzas de la formación de Mariano Rajoy sabe que su paso por en un centro penitenciario puede ser inferior a los 18 años, al haber pasado ya uno en prisión preventiva.

Fuentes próximas al ex tesorero consultadas por El Independiente aseguran que ha recibido este fallo estando “sereno” y teniendo “muy asumido” que su entrada en la cárcel es “inminente”. Cuestión de días, quizás de horas.

En la sentencia, Bárcenas ha sido absuelto del delito que demuestra de forma más flagrante la corrupción: el cohecho o soborno. «El único delito de corrupción del que estaba acusado era el de cohecho por 72.000 euros que se atribuían a Luis el cabrón. Ya sabemos después de diez años que Luis el cabrón no era Luis Bárcenas», dijo este jueves a los medios de comunicación su letrado Joaquín Ruiz de Infante.

En contraposición, en la resolución se da por acreditado que los 48 millones de euros que el ex senador llegó a atesorar en Suiza no provenían ni de sus inversiones inmobiliarias ni del arte sino más bien de los fondos sustraídos de la Caja B de Génova 13.

No obstante, la mayor preocupación de Luis Bárcenas no es su futuro: ni inmediato ni lejano. Es su esposa Rosalía Iglesias, quien también ha sido condenada a 15 años de prisión por delitos de apropiación indebida, fraude fiscal, falsedad documental o blanqueo de capitales. La persona en quien más confía.

La mayor preocupación de Luis Bárcenas no es su futuro: ni inmediato ni lejano. Es su esposa Rosalía Iglesias

Su obsesión es que ella no pise la cárcel; algo que a estas alturas parece inevitable a largo plazo pero donde aún hay esperanza de que ese trago se pueda retrasar hasta que el Tribunal Supremo case la citada sentencia.

De hecho, aún le queda por saber al matrimonio si la Sección Segunda de la Audiencia Nacional acordará el inmediato encarcelamiento de Iglesias ya que es “altamente probable” que la Fiscalía Anticorrupción solicite su ingreso en prisión -pese a que esta sentencia no es firme- dada la elevada condena.

El evidente cambio de actitud que en el último año y medio tuvo Bárcenas respecto al que fuera su partido –donde pasó de acusar a sus dirigentes de cobrar sobresueldos en B gracias a la financiación ilegal a señalar simplemente que en el seno del PP existía una rebautizada “actividad extracontable”- siempre ha hecho pensar que al ex tesorero le habían prometido algo y que esa promesa estaba relacionada con ‘salvar’ a su esposa de la ‘quema’ de Gürtel.

Este jueves, al conocerse los quince años de prisión para Rosalía – Rosa, como él la llama- esa tesis parece difícilmente creíble. O, al menos, asumible. Si alguien se lo prometió, está claro que le mintió. Por ahora, el ‘maremoto Bárcenas’ permanece calmado pero la sacudida del fondo del mar todavía puede estar por llegar para el PP.