El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha insistido en su intervención sobre los errores de Mariano Rajoy a la hora de afrontar la sentencia de Gürtel que ha llevado al PSOE a presentar la moción de censura, pero ha sido precisamente con los socialistas con quien se ha despachado para recordar al todavía presidente del Gobierno que ha sido Ciudadanos el único que se le ha apoyado en las grandes medidas que ha sacado adelante: la investidura, los Presupuestos y el 155 en Cataluña. Le ha recordado, además, cuando hace unas semanas valoraba en una sesión de control la «lealtad del PSOE»: «Mire la lealtad del PSOE, moción de censura», le ha espetado.

 

Rivera ha destacado la ausencia de Rajoy horas antes de que se vote la moción, algo que ha criticado como socio de investidura. «No tenemos noticias de Rajoy», ha señalado. «Como socio de la investidura, debo decirles que se equivocaron de enemigo», ha añadido, a la vez que le ha propuesto una salida pactada que pasa por su dimisión antes de que se produzca la votación este viernes, pese a que minutos antes la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha negado esta posibilidad.

El líder naranja ha recordado los últimos dardos recibidos por Rajoy en las sesiones de control y ha aprovechado su intervención para pronunciarlos desmarcándose de ellos: «Tenía razón, había aprovechateguis, pero no era Ciudadanos», ha indicado señalando una vez más al PSOE.

Aunque ha compartido con los socialistas la gravedad de la sentencia que condena al PP, ha insistido en que no apoyará una moción para formar un «gobierno Frankenstein» con los separatistas. «Tiene que haber una censura, pero no con una moción». En este sentido, ha recriminado a Pedro Sánchez la forma de llegar al Gobierno y le ha acusado de tener miedo a unas elecciones.

Se ha dirigido también a los partidos independentistas, dando por hecho el nuevo gobierno liderado por el PSOE, a los que ha indicado que «aprovechen estos meses» porque dentro de poco «serán los españoles los que decidan aplicar la Constitución» mediante elecciones.

Antes de terminar, ha repetido cuál será el voto de su partido y ha reiterado la necesidad de que Rajoy dimita: «Nosotros vamos a votar sí a España, hay que convencer al presidente hasta el último minuto» para que convoque elecciones. Ha recordado, al líder socialista, las medidas que no se han aprobado gracias a su partido, como la ley electoral y la de la Fiscalía.

Sánchez ridiculiza sus propuestas

En su turno de réplica, Sánchez ha respondido con tono burlón al líder naranja, al que ha acusado de tener dos propuestas siempre para un mismo tema: «Por un lado le pidió al señor Rajoy que convocara elecciones y a nosotros que retiráramos nuestra moción. Soplar y sorber al mismo tiempo». En el mismo tono durante su discurso, ha intentado ridiculizar a Rivera por proponer como candidatos independientes a liderar un gobierno transitorio a históricos del PSOE como Ramón Jáuregui, Nicolás Redondo o Javier Solana sin haber consultado siquiera con ellos o con el propio Partido Socialista.

También le ha recordado que los buenos resultados que le dan las encuestas, así como su victoria en Cataluña, se debe a que Ciudadanos «vive bien a costa de la confrontación territorial», algo que le recuerda a Aznar. Le ha afeado, además, su protección al PP y le ha hecho una recomendación: «No puede permitir que el PP continúe su liderazgo. Sus expectativas electorales irán a la baja».

Muy duro con el líder del partido naranja, ha defendido que el Gobierno le tachara de desleal por salir antes incluso que el ministro de Hacienda a valorar los presupuestos presumiendo de las «medidas naranjas», y ha recriminado que adelantara que no iba a apoyar el techo de gasto: «Usted no tiene palabra», ha sentenciado.

«No me veo capaz de bajar hasta donde usted ha bajado»

Rivera no ha querido entrar en el juego, pero ha afeado al secretario general del PSOE sus palabras en las que ha incluido conversaciones privadas entre ambos líderes. «No me veo capaz de bajar donde usted ha bajado, pero ha demostrado la clase de presidente que va a ser». Rivera ha vuelto a centrar el debate en la moción de censura y ha utilizado la frase de Sánchez de «No es no» para recordar el sentido de su voto y defender una vez más las elecciones y no un gobierno «con los que quieren liquidar España».

Para acabar su intervención, ha pedido al líder socialista que si finalmente llega a la presidencia «porque Rajoy no lo evita», «eleve un poco más el listón y sea un poco más beligerante con los que quieren destruir España y un poco más amable con los que tienen algo en común. No se equivoque de adversario».

Sus palabras no han hecho cambiar el tono del candidato socialista, que le ha recriminado que intente estar «a los dos lados del balancín» y eso, en política, es imposible, en palabras de Sánchez. A su juicio, Ciudadanos no quiere realmente que haya elecciones porque de lo contrario apoyarían la moción de censura. Lo que quiere, «es que siga Rajoy» para no descontentar demoscópicamente «a los desencantados del PP».

Sánchez ha finalizado su intervención sin disminuir las críticas hacia Rivera: «Yo, cuando salga de aquí, podré mirar a los ojos a los españoles, usted tendrá que agacharlos porque no ha sido coherente con lo que ha dicho y lo que ha hecho».