La Audiencia Nacional ha decretado el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza de los cuatro jóvenes detenidos esta mañana en Alsasua y que habían sido condenados por la agresión de dos guardias civiles y sus parejas el 15 de octubre de 2016. El auto considera que está justificado por el riesgo de fuga que percibe y ordena el ingreso en la cárcel de Iñaki Abad, Jon Ander Cob, Aratz Urrizola y Julen Goikoetxea, todos ellos condenados a entre 9 y 13 años de prisión. La Fiscalía había solicitado el encarcelamiento de los cuatro jóvenes.

Pese a que la sentencia no es firme y ha sido recurrida, siete de los ocho condenados por la agresión de Alsasua ya están en prisión o apunto de ingresar en ella. Tan sólo Ainara Urquijo, condenada a la menor pena -2 años- continúa en libertad. Los otros tres jóvenes que también fueron declarados culpables de la paliza a los agentes y sus novias, Jokin Unamuno, Oihan Arnanz y Adur Ramírez continúan en la cárcel desde hace casi año y medio.

Ahora, en su auto de ingreso en prisión, la sala considera que los indicios de criminalidad existentes contra los acusados se han visto consolidados en una sentencia condenatoria en la que se les ha impuesto penas de al menos 9 años de prision por «lo que hace temer, fundamentalmente que de ser mantenida la libertad provisional pudieran darse a la fuga». Entiende el Tribunal que el arraigo personal y familiar de los condenados no «desvirtúa el riesgo de fuga».

En la sentencia hecha pública el pasado día 1 y que va a ser recurrida por las defensas, todos ellos fueron condenados por delitos de atentado a los agentes de la Autoridad, lesiones, desórdenes públicos y amenazas. La Sala rechazó las acusaciones de delitos terroristas al considerar que no ha quedado acreditada la finalidad terrorista de la acción y tampoco la vinculación de los acusados a organización terrorista. Por la gravedad de los hechos y porque se cometieron por motivos “claramente ideológicos” y de “animadversión” a la Guardia Civil, la Sala aplicó las agravantes de abuso de superioridad y de odio e impuso las penas máximas previstas en el Código Penal.

Concentración «ruidosa»

Los arrestos llevados a cabo esta mañana en la localidad navarra han provocado un incremento de la tensión y de críticas a la actuación de la Guardia Civil. El amplio dispositivo empleado para proceder a los arrestos ha sido duramente criticado por las principales instituciones navarras, así como por partidos y el Ayuntamiento de Alsasua en voz de su alcalde. Esta tarde las familias de los jóvenes condenados han manifestado que la detención es «absolutamente innecesaria y exagerada, además de muy dolorosa y agresiva con el pueblo». Han denunciado que se alegue “riesgo de fuga” cuando en su opinión, “todos sabemos que no es así”. Precisamente uno de los jóvenes, Iñaki Abad, se ha entregado a los agentes de la Guardia Civil, mientras que el resto han sido detenidos en sus casas o cuando se encontraban camino del trabajo.

Para las familias y las plataformas de apoyo a los encarcelados lo ocurrido es «un nuevo abuso de poder y un nuevo ataque al pueblo de Alsasua»: «Nos quieren llevar a una dinámica de odio, pero nosotros no somos como ellos: seguiremos llenado calles de Alsasua, Navarra y Euskal Herria de una manera plural y reivindicativa, como lo hemos hecho hasta ahora. Somos muchos, cada vez más, y a ellos no les quedan más que sus demostraciones de fuerza y su injusticia», han afirmado.

Por la tarde ha sido convocada una concentración “ruidosa” tanto en Pamplona como en Alsasua para mostrar el rechazo por las detenciones e ingreso en prisión de los cuatro jóvenes. Una concentración que se repetirá el próximo día 16 para cuando está convocado un acto que se espera multitudinario en la Plaza del Castillo de la capital navarra.