Política

Sánchez abre la Moncloa a prensa extranjera para combatir la propaganda del 'procés'

Pedro Sánchez pasea con Donald Tusk el pasado martes por los jardines de la Moncloa. EFE

Pedro Sánchez abrirá las puertas de la Moncloa a los corresponsales de prensa extranjera para combatir la propaganda del independentismo y acabar con la imagen de España como país poco democrático generada en algunos medios internacionales. Con ese objetivo, el nuevo Gobierno recupera la dirección general de Comunicación Internacional que tenía el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y que eliminó Mariano Rajoy. El área se especializará en medios de comunicación extranjeros y en mejorar la imagen externa de España.

Esa vocación internacionalista del Gobierno de Sánchez responde al propio perfil político del presidente, que con 25 años se fue a estudiar un máster en Bruselas y aprovechó su estancia para buscar trabajo en el grupo socialista del Parlamento Europeo. El propio Sánchez lo explica así en la web del PSOE: «Con anterioridad a mi etapa cómo profesor universitario he trabajado como asesor en el Parlamento Europeo (1998) y como jefe de gabinete del Alto Representante de Naciones Unidas en Bosnia durante la Guerra de Kosovo. (1999). Fue un período que también me permitió perfeccionar mi conocimiento de los idiomas francés e inglés».

Durante su último año al frente de la oposición a Mariano Rajoy, Sánchez reprochó la falta de «pedagogía» del Ejecutivo frente a la propaganda independentista e incluso inició una gira por Europa para suplir esas carencias. El nombramiento de Josep Borrell como ministro de Exteriores y la atención de la prensa extranjera pretenden evitar ese error.

Su visión internacional también ha pesado en las primeras decisiones de su Ejecutivo, como la acogida del barco de rescate de migrantes Aquarius, que el Gobierno ha explicado como un «aldabonazo» a la Unión Europea en materia de migraciones y para resituar a España, frontera sur con África, en el centro del debate.

Tras esa actuación, el presidente del Gobierno ha sido invitado el próximo domingo a una cumbre informal de la UE sobre inmigración y asilo que se celebrará en Bruselas convocada por el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker. Cuatro días antes de que se celebre un Consejo Europeo con los 28 países miembros en el que se debatirá el problema de las migraciones, Sánchez participará en una reunión preparatoria que pretende desatascar el debate junto al francés Emmanuel Macron, el austriaco Sebastian Kurz, la alemana Angela Merkel, el griego Alexis Tsipras, el italiano Giuseppe Conte, el maltés Joseph Muscat y el búlgaro Boyko Borissov.

Sánchez se reunirá el sábado con Macron, el martes con Merkel y el 2 de julio con Costa

Antes de la convocatoria de este encuentro, Sánchez ya había cerrado una visita al Elíseo francés donde almorzará el domingo con el presidente francés, Emmanuel Macron. Junto a él ofrecerá su primera rueda de prensa como presidente del Gobierno. El martes se reunirá en Berlin con la canciller alemana, Angela Merkel, y el 2 de julio visitará al presidente portugués, Antonio Costa, en Lisboa.

Estos encuentros habían levantado críticas por parte del PP, que ha acusado a Sánchez de romper la tradición de que el primer viaje oficial de un presidente español tenga como destino Marruecos. Tras esos reproches, fuentes gubernamentales han explicado que Sánchez tenía previsto acudir a Rabat en su primer viaje al extranjero, como es tradición en España. No obstante, el Gobierno marroquí comunicó que el Rey Mohamed VI iba a estar fuera del país.

El propio Sánchez relató el pasado lunes en TVE que, tras tomar posesión, su primera llamada fue al jefe del Gobierno marroquí, Saadeddine Othmani, y ambos acordaron verse pero que por el momento no ha sido posible acomodar las agendas. Así, apuntó que ese viaje podría tener lugar en el segundo semestre de 2018. Moncloa explica que Sánchez no podía supeditar toda su agenda internacional a la disponibilidad de Marruecos y por eso optó por seguir con ella dentro de la Unión Europea, lo que el Ejecutivo no considera «al exterior».

Además, Sánchez recibió el martes al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en el Palacio de la Moncloa en el marco de la ronda de contactos que está llevando a cabo el presidente europeo con algunos jefes de Estado y de Gobierno de la UE para repasar asuntos que se debatirán en la agenda de la cumbre comunitaria que se celebrará en Bruselas los días 28 y 29 de junio. Sánchez y Tusk cenaron juntos en un ambiente de gran sintonía.

«Con esta intensa agenda europea, el presidente del Gobierno quiere transmitir a sus socios que España vuelve a tener en Europa un papel activo para construir una Unión más fuferte y solidaria», ha asegurado este jueves la Moncloa.

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