La candidatura de Soraya Sáenz de Santamaría para presidir el PP ha recibido esta semana un nuevo impulso. El veterano dirigente del PP Antonio Sanz, mano derecha de Javier Arenas desde 2006 hasta 2012 como secretario general del partido en Andalucía, se incorpora como representante de la candidata ante el Comité Organizador del congreso del PP que elegirá al sustituto de Mariano Rajoy.

El también presidente del PP de Cádiz abandonó la semana pasada el cargo de delegado del Gobierno en Andalucía y ha sido nombrado senador por representación autonómica para facilitar su desembarco en Madrid. El objetivo de esta incorporación es dar un nuevo impulso a una candidatura que aparecía más desdibujada frente a sus principales rivales: Dolores de Cospedal y Pablo Casado. Trabajará codo con codo con José Luis Ayllón, jefe de campaña de la candidata.

La amplia experiencia de Antonio Sanz al frente de las campañas electorales de Arenas y su vida dedicada al aparato del PP en Andalucía le sitúan como un veterano fontanero en una campaña liderada por perfiles institucionales como el de la propia vicepresidenta, que ha confesado que nunca se ha dedicado a la vida interna del partido.

Soraya Sáenz de Santamaría siempre ha tenido palabras elogiosas para Antonio Sanz cuando ha visitado Andalucía. Su fluida relación con Sanz como delegado del Gobierno ha llevado a la entonces vicepresidenta hasta a bromear públicamente con que era una pena que no «se dejase fichar». Cuando ambos han salido del Ejecutivo lo ha conseguido para unas labores internas del PP que Sanz conoce a la perfección como experto fontanero del partido.

Aunque Antonio Sanz está vinculado históricamente a Javier Arenas se ha acabado integrando en el equipo de Juanma Moreno hasta convertirse en una persona de máxima confianza del presidente del PP andaluz. De hecho, Moreno ha promovido su desembarco en la candidatura de Santamaría junto a otro de sus fieles: Elías Bendodo, presidente del partido en Málaga, que también anda desplazado en Madrid para colaborar con la ex vicepresidenta.

Juanma Moreno era el candidato de Sáenz de Santamaría para suceder a Juan Ignacio Zoido cuando el entonces alcalde de Sevilla asumió la presidencia del PP andaluz en 2012 por la dimisión de Arenas. El entonces líder del PP-A abandonaba un cargo que había ocupado durante doce años después de que un pacto PSOE-IU le impidiera gobernar tras ganar las elecciones a José Antonio Griñán. Como delegado del Gobierno también ha colaborado estrechamente con otro de los firmes apoyos de Santamaría: la ex ministra de Trabajo Fátima Báñez.

Su reto ahora es dar un nuevo impulso a una campaña menos coordinada que la de sus principales adversarios, que cuentan con mayor presencia en medios de comunicación y redes sociales. Como ejemplo de esa falta de empuje basta señalar que la candidatura de Sáenz de Santamaría ha sido la única que no se ha pronunciado sobre la polémica por el escaso número de militantes que finalmente votarán en las primarias del PP.