Política

Guerra en el PP: El equipo de Casado revisa los inscritos de Castilla-La Mancha

Es la Comunidad feudo de Cospedal donde se han inscrito para votar 4.803 personas, un 10 por ciento del censo

logo
Guerra en el PP: El equipo de Casado revisa los inscritos de Castilla-La Mancha
Casado y Cospedal en una imagen de archivo junto a Levy y Maroto

Casado y Cospedal en una imagen de archivo junto a Levy y Maroto EFE

Resumen:

Los “pablistas” están convencidos de que la baja participación beneficia a Cospedal, en primer lugar, y a Sáenz de Santamaría, en segundo, dada su penetración en algunos aparatos regionales.

No se les proporcionaron las listas de inscritos, ni se les permitió copiarlas, aunque sí se les dejó verlas en algunos casos para su tranquilidad.

Distintos sectores del partido, algunos alienados con el resto de las candidaturas y otros neutrales, señalan que “no es propio de él” el tono que está alcanzando en la campaña de primarias.

 

Que la campaña de las primarias en el PP va subiendo de temperatura es una realidad desde que Pablo Casado rompió hostilidades tras conocer el número de militantes que se han inscrito para votar. Un exiguo 7,6 por ciento, poco más de 66.000 afiliados, cuestionaba, a juicio de su candidatura, la credibilidad del proceso. Además, en su equipo están convencidos de que la baja participación beneficia a María Dolores de Cospedal, en primer lugar, y a Soraya Sáenz de Santamaría, en segundo, dada su penetración en algunos aparatos regionales. Tal es así, que personas de su entorno pidieron revisar las listas de inscritos en Castilla-La Mancha, según han explicado a El Independiente fuentes de la Comisión Organizadora del Congreso.

El feudo de Cospedal

Castilla-La Mancha es el feudo de Cospedal. La Comunidad que ella gobernó la única vez que el PP tuvo las riendas del poder en una región donde parecía poco menos que imposible doblarle el pulso al PSOE. La Comunidad donde ganó por segunda vez en 2015 aunque perdió el escaño de la mayoría absoluta. El PP castellanomanchego era una formación desnortada, convertida en un reino de Taifas, al que la ex ministra de Defensa puso fin. Es incontestable entre los suyos. Que se imponga en este territorio no tiene nada de sorprendente, aunque los de Casado quisieron asegurarse de la limpieza del proceso.

Tampoco es que haya habido algún signo anómalo que haya encendido las alarmas. En esta Comunidad se han inscrito para votar 4.803 personas, un 10 por ciento del censo real, aunque los datos de Génova hablan de 94.607 afiliados. Son sólo 1.000 militantes más que en el último congreso regional, nada especialmente llamativo.

La actitud  de Casado sorprende a muchos compañeros de partido. “No es propio de él”, dicen

Los mismos medios consultados por El Independiente explicaron que no se les proporcionaron a los de Casado las listas de inscritos, ni se les permitió copiarlas, aunque sí se les dejó verlas en algunos casos para su tranquilidad. El ex portavoz del PP  lleva días anunciando “zancadillas” y “presiones” que no especifica. Distintos sectores del partido, algunos alienados con el resto de las candidaturas y otros neutrales, señalan que “no es propio de él”, lanzar ese tipo de acusaciones.

Pero no sólo eso. Este martes se despachó con una serie de reproches de gran calibre que comenzó lanzando en Esradio, continuó en Telecinco y prosiguió en una comparecencia ante la prensa en la sede del PP tras reunirse con la dirección de Nuevas Generaciones.

“Me hace mucha gracia que aquellas que llevan diez años o en el Gobierno o en el partido, 2004 en el caso de Soraya Sáenz de Santamaría y también de María Dolores de Cospedal, ahora digan que los que hemos llegado hace dos años y a partirnos la cara a la sala de prensa las noches que perdíamos las elecciones para que ellas bajaran cuando las ganábamos, o los que íbamos a vuestros platós a hablar de la corrupción de personas que no conocíamos cuando ellas estaban los viernes legislando…”, dijo de un tirón.

Aborto, educación Bolinaga… Casado lanza una enmienda a la totalidad a la política de Rajoy

Y añadió: “Ahora voy a tener yo la culpa de lo que hemos hecho en Cataluña o de no derogar la ley del aborto o la paralización de la ley educativa. Lo que quiero decir es que si nuestro electorado nos ha dado la espalda porque no hemos bajado impuestos o porque no hemos dicho con claridad que defendemos la familia y la vida, o porque no hemos dicho con claridad que no se pueden hacer operaciones diálogo con los que quieren romper España, o porque no hemos dicho con claridad que hay que reivindicar la memoria de las víctimas del terrorismo y no excarcelar a Bolinaga… “. En definitiva, toda una andanada que no sólo cuestiona a sus dos principales contricantes sino a buena parte de la ejecutoria de Mariano Rajoy.

Casado se escudó en que sus ataques son un modo de defensa propia, puesto que aseguró que “no he criticado a ningún candidato hasta que ayer he oído que me están criticando a mí, yo no he llamado a ningún periodista ni a ningún presidente autonómico hasta que me han dicho que han llamado para criticarme o decir que no se me avale”, todo ello sin olvidar con que amagó con irse de la política si no gana estas primarias porque su objetivo no es integrarse en la candidatura de personas que no le representan.

Precisamente, la Comisión Organizadora del Congreso se reúne este viernes para dar respuesta oficial a la petición de Casado de ampliar los plazos de inscripción para votar y de José Ramón García, que quiere eximir a los afiliados de ese requisito para que puedan acudir a sus sedes para eligir a su futuro líder sin necesidad de más trámites. El presidente de esta comisión, el eurodiputado Luis de Grandes, ya anunció este jueves en Espejo Público que no va a cambiar las reglas del juego. El equipo de Casado ha presentado algún recurso más a favor de la limpieza del proceso.