Euskadi quiere que su nueva relación con España se negocie con el Estado tras la celebración de una consulta “habilitante” a la ciudadanía. La medida, aprobada hoy por PNV y EH Bildu, aspira a reforzar así el aval de la futura delegación vasca encargada de negociar con las instituciones españolas en nuevo estatuto vasco que contemplaría no sólo la conformación del País Vasco como estado confederal, sino una relación bilateral con España, de igual a igual, o la diferenciación entre ciudadanía y nacionalidad vasca.

El acuerdo se alcanza despues de que esté prácticamente cerrado el documento de bases del nuevo estatuto vasco que servirá de punto de partida para la elaboración de una propuesta de articulado que tras el verano se encargará a un grupo de expertos. A partir de ahí, se procedería a la redacción definitiva del proyecto de Estatuto, que una vez aprobado por el Parlamento Vasco se sometería a la citada “consulta habilitante” entre la ciudadanía vasca.

Confiados en que en la misma se respaldaría el documento aprobado por el Parlamento Vasco, PNV y EH Bildu, el resto de partidos no lo apoyan, consideran que avalaría el peso de la delegación vasca que debería negociar con el Estado el encaje jurídico del nuevo estatuto vasco llamado a superar el de Gernika de 1979. La ‘hoja de ruta’ prevista contemplaría que tras cerrar un acuerdo que facilite su aprobación en las Cortes españolas el documento sería sometido a referéndum para su aprobación definitiva.

Por el momento la aprobación de los diferentes bloques del documento de bases para la elaboración del futuro estatuto sólo ha contado con el respaldo de la mayoría nacionalista que conforman PNV y Bildu. Tan solo en el apartado de contenido social que hoy ha sido aprobado se ha sumado Podemos. Ayer el PNV anunció la presentación de un voto particular contra una propuesta que considera que encierra elementos “peligrosos” y que se plantean únicamente desde la óptica de una mayoría nacionalista.

Entre las cuestiones que hoy han salido adelante para incorporarlas al documento de bases se establece que la futura Euskadi deberá tener una representación propia reconocida en las instituciones y organismos comunitarios.

Desde el PP se ha acusado al PNV de moverse únicamente valiéndose del “rodillo nacionalista” para sacar adelante el “estatuto Urkullu” que “dinamita la Euskadi plural”. Desde el PSE han realizado un último llamamiento al PNV para que conciba el futuro estatuto vasco como la base de convivencia plural. Desde Podemos han subrayado que cuando existe voluntad y no se priorizan las cuestiones identitarias es posible cerrar acuerdos, como el alcanzado hoy en materia de protección social.