Política

Una funcionaria de la Rey Juan Carlos guardó “bajo llave” el título de Cifuentes por miedo a que desapareciera

La testigo reconoció ante la juez que instruye el 'caso Máster' que la fotocopia del título que hizo entregarle la entonces gerente general, nombrada por el anterior rector y destituida sólo semanas antes de que estallara el escándalo, es la que se publicó

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Una funcionaria de la Rey Juan Carlos guardó “bajo llave” el título de Cifuentes por miedo a que desapareciera
Cristina Cifuentes y el título de máster que la Universidad Rey Juan Carlos expidió a su nombre a finales de 2014.

Cristina Cifuentes y el título de máster que la Universidad Rey Juan Carlos expidió a su nombre a finales de 2014.

Resumen:

Una jefa de servicio de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) declaró a la juez que investiga el caso Máster que guardó “bajo llaves” el título de Cristina Cifuentes por temor a que “desapareciera”, después del inusual interés que habían demostrado la ex gerente general Teresa Sánchez Magdaleno y el ex vicerrector de Estudiantes José Ramón Monrabel.

El pasado 30 de mayo, la jefa de servicio de Pruebas de Acceso, Títulos y Becas de la URJC, Irene C.M., compareció en calidad de testigo ante el Juzgado de Instrucción 51 de Madrid y relató todas las vicisitudes de la entrega del título del curso de posgrado en Derecho Público del Estado Autonómico a Cristina Cifuentes.

A preguntas de la magistrada Carmen Rodríguez-Medel, la testigo reconoció que “no es habitual” que custodie bajo llaves los títulos antes de su expedición, decisión que adoptó en el caso de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid ante el inhabitual interés que había despertado entre sus superiores jerárquicos.

Una jefa de servicio de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) declaró a la juez que investiga el caso Máster que guardó “bajo llaves” el título de Cristina Cifuentes por temor a que “desapareciera”, después del inusual interés que habían demostrado la ex gerente general Teresa Sánchez Magdaleno y el ex vicerrector de Estudiantes José Ramón Monrobel.

El pasado 30 de mayo, la jefa de servicio de Pruebas de Acceso, Títulos y Becas de la URJC, Irene C.M., compareció en calidad de testigo ante el Juzgado de Instrucción 51 de Madrid y relató todas las vicisitudes de la entrega del título del curso de posgrado en Derecho Público del Estado Autonómico a Cristina Cifuentes, como ya había hecho el 10 de abril ante la instructora del expediente de información reservada tras estallar el escándalo.

A preguntas de la magistrada Carmen Rodríguez-Medel, la testigo reconoció que “no es habitual” que custodie bajo llaves los títulos antes de su expedición, decisión que adoptó en el caso de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid ante el inhabitual interés que había despertado entre sus superiores jerárquicos.

“Cuando me preguntaron varias veces… Por prudencia lo cogí. Tenemos un armario muy grande hecho a medida con llave para guardar los títulos. Lo retiré y lo sabía la jefa de sección y mi compañera Victoria V. Les dije dónde estaba guardado en mi despacho, en un armario bajo llave dentro de un rulo para que no se deteriorara. Lo hice para tener la seguridad de que ese título estuviera cuando viniera esa persona. Prudencia mía. En el servicio entra mucha gente y yo me quedaba más a gusto guardándolo. Lo comuniqué porque si yo en algún momento no estaba en la Universidad y venía la interesada pudiera recepcionarlo”, contó.

Cuando me preguntaron varias veces… Por prudencia lo cogí. En el servicio entra mucha gente y yo me quedaba más a gusto guardándolo”, relató a la juez

En su declaración, la testigo describió las numerosas llamadas que recibió interesándose por el trámite y los requisitos que se necesitaban para poder retirar el título acreditativo de un máster y reconoció la sorpresa que le causó el interés de la funcionaria Amalia Calonge, imputada en la causa. “Era la primera vez que hacía esa pregunta”, contestó a la juez.

La jefa de servicio indicó que no volvió a saber nada hasta el 3 de marzo de 2017, día en que tuvo lugar la toma de posesión de Javier Ramos como rector en sustitución de Fernando Suárez Bilbao y la antigua alumna Cristina Cifuentes acudiría, motivo que el vicerrector Monrobel veía propicio para que la entonces jefa del Ejecutivo madrileño retirara el título. Ésta había terminado supuestamente de cursarlo el 2 de julio de 2012 tras defender teóricamente el Trabajo Fin de Máster (TFM), pero años después no tenía el título que acreditaba haber superado esos estudios.

De aquel día recuerda una orden que le dio la entonces gerente general, María Teresa Sánchez Magdaleno: que no bajara el libro de registro en el que se consignan los datos cuando el alumno acude a retirar el título. El asiento se había cumplimentado ante la posibilidad de que la entonces presidenta del PP de Madrid aprovechara su presencia en el campus para llevarse el título, pero quedó vacío al no hacerlo.

La testigo dice que la fotocopia del título de Cifuentes que le entregó a la entonces gerente es la que se publicó

Cifuentes no retiró su título hasta el 16 de noviembre de 2017, cuando se personó en la Universidad acompañada de la asesora de la Consejería de Educación María Teresa Feito; la funcionaria Amalia Calonge; su jefa de gabinete, Marisa González; y una becaria. En medio de una gran expectación, Cristina Cifuentes se llevó aquel día su título -del que renegó tras trascender el escándalo- pero se olvidó de firmar.

“A los cinco minutos de irse [Teresa Sánchez Magdaleno] me dice muy contundentemente por teléfono que como es que no la he avisado de que venía la señora Cifuentes. Le dije que no había avisado, que fue rápido y que no me había dado tiempo. Me dice que por favor le dé la documentación que hubiera firmado. Voy a su despacho, se lo enseño y me dice que baje al registro y que lo compulse”, rememora la testigo, que admitió que “no es habitual” esa petición.

“La dobló en mi presencia”

Pero en aquella época ya no se compulsaban documentos, de ahí que lo que un funcionario del registro -tras llamar por teléfono y hablar con la propia gerente- hiciera fue un cotejo de la fotocopia. “[Con ese documento] vuelvo a subir al despacho y en mi presencia lo dobla y yo me voy”, agregó.

En su interrogatorio, el letrado que ejerce la acusación particular en nombre de la Universidad Rey Juan Carlos ahondó en el interés que había manifestado por el título de Cristina Cifuentes Sánchez Magdaleno, al que tanto ésta como otros dos funcionarios de la URJC señalan como la persona que dio la orden al informático para que hiciera la captura de pantalla del expediente de Cifuentes que sustentó la denuncia periodística.

Abogado URJC.- En relación con el título de la señora Cifuentes, ¿recibió presiones para entregar dicho título fuera de los cauces normales?
Testigo.-Presiones no, pero preguntas cada cierto tiempo sí. Personalmente de la propia Amalia Calonge no, a través de la jefa de sección y del vicerrector [Monrobel]. Directamente a mí me preguntaba.

URJC.-¿Siempre que recogía usted un título se lo pedía la gerente [María Teresa Sánchez Magdaleno]?
T.-Nunca.

URJC.-En esa ocasión, ¿por qué cree que se lo pidió la gerente?
T.-El motivo no lo sé. Me lo pidió contundemente, era mi jefe superior jerárquico y se lo di.

URJC.-¿Cree usted que ese título, no sé si lo ha visto en la prensa, es el mismo que apareció publicado?
T.-A mí me lo parece, pero… Sí, yo lo reconozco. Es una fotocopia. El original de ese facsímil, de hecho, está en la Universidad. Lo tengo en el despacho; archivado está con el resto de facsímiles de otros alumnos.

URJC.-¿Cuál era la relación que tenía usted con doña Teresa, en el sentido profesional?
T.-Era mi jefa superior jerárquica y la única a nivel administrativo.

URJC.-¿Tenía usted que cumplir sus órdenes desde el punto de vista profesional?
T.-Sí.

El pasado 13 de abril, el rector de la URJC ordenó la apertura de un expediente disciplinario a Sánchez Magdaleno tras conocer el testimonio de un informático de la Universidad en el que aseguraba que fue la entonces gerente general la que le dio la orden para que hiciera el pantallazo con el cambio de dos calificaciones a Cifuentes. La directiva había sido destituida 41 días antes de que eldiario.es destapara el escándalo.