Una «amenaza común», en palabras de Pedro Sánchez, y un «incremento en los flujos migratorios», según su ministro de Exteriores, UE y Cooperación, Josep Borrell, que el lunes se esforzaba en desmentir que la llegada de inmigrantes a las costas del sur de España fuera masiva. Los esfuerzos del Gobierno por disimular la crisis migratoria contradicen sus propios pasos desde que se estrenó con la decisión de dar refugio a los migrantes del Aquarius el pasado mes de junio.

El Ejecutivo socialista intenta negar que esa medida haya provocado una efecto llamada mientras los servicios de emergencia y atención a los inmigrantes de Andalucía están desbordados. Tanto es así que el Gobierno ha habilitado de emergencia recintos de atención a inmigrantes como el instalado en Chiclana de la Frontera, con capacidad para 700 personas. Se da la circunstancia de que el municipio está gobernado por uno de los escasos alcaldes andaluces que apoyó a Pedro Sánchez frente a Susana Díaz en las primarias del PSOE, José María Román. Los regidores susanistas y los del PP no están colaborando con tanto entusiasmo con el Ejecutivo socialista en esta crisis.

A pocos días de la llegada del Aquarius, el 3 de julio, el Gobierno creó una Comisión Delegada para Asuntos Migratorios que se reúne este jueves. Estará presidida por la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y en ella participarán los ministerios de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social; Interior; Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación; Fomento e Igualdad. Moncloa no contempla rueda de prensa al final de la reunión.

Ante el aumento de la llegada de inmigrantes, Pedro Sánchez ha intentado forzar a la Unión Europea a implicarse en la crisis migratoria desde su cumbre del mes de junio. Como explicó el propio presidente del Gobierno en el Congreso de los Diputados, entonces Sánchez alcanzó un acuerdo con la canciller alemana, Ángela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, para que España reciba “más recursos” para afrontar la inmigración a cambio de acoger a refugiados procedentes de Alemania.

Sánchez iniciaba así una colaboración con Merkel para ayudarle a salvar su Gobierno de coalición, en peligro entonces por la exigencia de sus socios de la Unión Socialcristiana bávara (CSU) de frenar la denominada ‘migración secundaria’ entre los países europeos, después de que Alemania recibiera casi 1,3 millones de solicitudes de asilo en 2015 y 2016.

Después de que 700 inmigrantes saltaran la valla de Ceuta y del rescate de más de 1.800 personas en aguas del Estrecho que han sido alojados en pabellones de Algeciras, Los Barrios, Barbate, Cádiz, Jerez y San Roque, los sindicatos policiales han advertido del «riesgo de desbordamiento» en los centros de internamiento al Ministerio del Interior, que en comunicaciones internas ha reconocido esa situación «de emergencia». Para aforntarla, su tiitular, Fernando Grande-Marlaska, ha visitado en varias ocasiones Andalucía y se ha desplazado a Marruecos y Argelia.

El Gobierno ha pedido ayuda por carta en dos ocasiones a la Unión Europea

En ese contexto, el Gobierno ha pedido ayuda por carta en dos ocasiones a la Unión Europea, como ha desvelado el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, en su misiva de respuesta a Pedro Sánchez. A mediados de julio, el presidente del Gobierno envió una carta a Juncker en la que reclamaba ayuda de emergencia adicional por la creciente llegada de inmigrantes a través del Mediterráneo. En su respuesta a Sánchez, el dirigente europeo subraya la necesidad de hacer “más y con mayor rapidez” para hacer frente a la situación migratoria pero avisa de que los recursos del Fondo Fiduciario de la UE para el norte de África son limitados.

Tras conocerse esa respuesta de la UE, Josep Borrell, ha desmentido que la carta del presidente de la Comisión anuncie una falta de recursos. “No dice que no haya más dinero, anuncia el desembolso de 55 millones que estaban ya en el fondo fiduciario, reconoce que evidentemente las necesidades son grandes y espera que se puedan conseguir más recursos”, explicó este miércoles.

En su respuesta, Juncker confirma que la Comisión recibió el pasado 27 de julio una solicitud de ayuda de emergencia para la Guardia Civil con cargo al Fondo de Asilo, Migración e Integración, que “está siendo evaluada con carácter prioritario”. Asimismo, el presidente del Ejecutivo comunitario ha recordado que la UE “ha estado prestando un apoyo sustancial a España, así como a Marruecos”. La ayuda al reino alauí asciende a 100 millones de euros en los últimos 10 años y es, después de Libia, el segundo país de la ribera sur del Mediterráneo que más fondos ha recibido, según ha asegurado Juncker en su carta.