Política

La amenaza digital sobre los militantes "fantasma" del PP

Génova quiere "modernizar" y "digitalizar" su comunicación con los afiliados y, de paso, purgar un censo inflado de 869.535 carnés

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La amenaza digital sobre los militantes "fantasma" del PP
Pablo Casado vota en las primarias del PP en Madrid.

Pablo Casado vota en las primarias del PP en Madrid.

Resumen:

Del mundo analógico al digital. Los 869.535 supuestos militantes del Partido Popular podrían dejar de ser un entelequia para convertirse en un logaritmo que acreditará, o no, su existencia. Ese censo, a todas luces inflado e irreal, puede tener los días contados si el nuevo equipo que ha aterrizado en el cuartel general de los populares se toma la cuestión en serio. Al frente de tamaña empresa está su secretario general, Teodoro García Egea.

Ingeniero en Telecomunicaciones, «rey» del big data, de la tecnología ‘blockchain’, de las criptomonedas y hasta de la informática forense y con web propia (https://www.teodorogarciaegea.com/). Ahí es nada. Mal se le tienen que poner las cosas para que se le resista el listado de militantes populares, aunque nunca se sabe. No hay nada más inmovilista que las costumbres inveteradas y el PP lleva lustros sin conocer los datos reales de una afiliación que las primarias pusieron en evidencia.

Génova quiere «modernizar» los cauces de comunicación con la militancia y, de paso, hacer limpieza

Cuando apenas se inscribió el 7,6 del censo para participar en la consulta a las bases del pasado día 5 de julio, esto es, 66.384 afiliados, saltaron chispas entre algunos de los aspirantes a la presidencia del PP, siendo uno de ellos su actual presidente, Pablo Casado. Casado lamentó la falta de ilusión de los suyos por participar por vez primera en un proceso que les permitía cribar el número de candidatos que llegasen «vivos» al congreso popular. Otros, como José Manuel García Margallo y José Ramón García Hernández expresaron su desazón por lo exiguo del número de inscritos.

Pero todos sospechaban que el auténtico problema residía no tanto en la escasa movilización, que también, sino en el hecho de que había unos datos previos poco creíbles, apenas contrastados y en cuestión, esto es, el número real de militantes al día de pago de sus cuotas, sin sumar aquellos que llevan años sin cotizar en las cuentas del partido; los que se han dado de baja; los que, directamente, han pasado a militar en otras fuerzas políticas y los fallecidos.

La CDU alemana, en un país que casi dobla en población a España, tiene 435.300 afiliados

Nadie se podía llamar a engaño. Tampoco Casado, ni Margallo ni García Hernández. Era imposible ignorar lo que a todas luces era un imposible. Ni siquiera la gobernante CDU alemana, en un país con 82 millones y medio de habitantes frente a los 46,5 de España alcanza esas cifras de afiliación. Es más, en 2016 Angela Merkel llamó a rebato y creó la figura del «encargado federal de la militancia». ¿Motivo?, la afiliación había pasado en diez años de 560.000 militantes a 435.300, muy, muy lejos de esos 869.535 que se proclamaron en el último censo popular con motivo de las primarias.

El primer comité de dirección del PP, presidido por Pablo Casado, abordó esta cuestión, aunque el argumento empleado no fue tanto la necesidad de «purgar» el censo como de «modernizar la forma de comunicarnos con nuestros afiliados a través de la digitalización», según explicó el propio García Egea. Se trata de «conocer mucho mejor y tener hilo directo» con esa militancia y de que Génova «esté presente de forma digital y virtual en todas la sedes de España. Que donde haya un afiliado esté la sede nacional».

147.093 afiliados al corriente de pago

Si el pago de cuotas es un buen indicativo del número real de militantes, El Independiente hizo esos cálculos en función de los ingresos declarados por el PP mediante esta vía. Los últimos disponibles en la web del este partido  son los que corresponden al año 2016. Reflejan unos ingresos por cuotas de afiliados de 2.941.875,66 euros. Asumiendo una cuota anual de 20 euros, hablaríamos de un máximo de 147.093 afiliados al corriente de pago, incluso por debajo de los cerca de 200.000 militantes que declara ahora el PSOE, aunque en tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero se hablaba de 600.000 personas con carné socialista.

Otra cosa es que la dirección de Pablo Casado asuma políticamente la realidad de los datos y que lo hagan, sobre todo, las direcciones territoriales. Del número de afiliados depende su peso específico en los congresos nacionales y a nadie le apetece perder capacidad de influencia interna, sobre todo ahora que de ella depende que gane uno u otro aspirante el cetro de la presidencia del PP.

Porque no solo de «big data» vive el PP, a pesar de que con él aventuraron el triunfo de Casado frente a Soraya Sáenz de Santamaría. García Egea deberá volver a desplegar su poder de convicción para que todos asuman un plan de adelgazamiento en esos 869.535 militantes.