Por fin la canciller Angela Merkel empieza su cuarto mandato. El Parlamento federal alemán ha aprobado la investidura de la líder de la Unión Cristiano Demócrata (CDU) por 364 votos a favor y 315 en contra, 171 días después de las elecciones. Nunca antes los alemanes habían esperado tanto un pacto de gobierno. Necesitaba 355 sufragios para lograr la luz verde en primera ronda, de modo que ha conseguido apenas nueve más de los necesarios. Hubo 35 disidentes de los partidos de la gran coalición.

Nada más aceptar el cargo, la canciller ha acudido al Palacio de Bellevue a informar al presidente federal, Frank-Walter Steinmeir. El pasado 5 de marzo el presidente propuso a Angela Merkel como candidata a canciller. Enfila así su camino hacia la Historia. Si termina su mandato, equiparará a su mentor, Helmut Kohl, que gobernó Alemania hasta 1998, cuando fue desbancado por el socialdemócrata Gerhard Schröder.

Los partidos tradicionales, Unión (CDU y CSU), y socialdemócratas (SPD) han renovado su pacto de gobierno tras unas prolongadas negociaciones. En las elecciones del 24 de septiembre la Unión se impuso a las otras formaciones, pero su victoria fue insuficiente y supo a derrota. El SPD a su vez cosechó los peores resultados de su Historia, apenas un 20,5% de los votos.

Esto no es un matrimonio por amor, sino una coalición de partidos muy distintos”, ha declarado el socialdemócrata Scholz

“Esto no es un matrimonio por amor sino una coalición de partidos muy distintos”, ha declarado Olaf Scholz, el nuevo ministro socialdemócrata de Finanzas en la gran coalición. De los 12 años que lleva Angela Merkel como canciller, desde 2005, durante ocho años (primera y tercera legislatura) ha gobernado con los socialdemócratas. Merkel ha reconocido que su gobierno tiene ahora “mucho trabajo por delante”.

Este matrimonio de conveniencia ha costado el puesto a Martin Schulz, que lideró el partido en la convocatoria electoral y en las negociaciones. Schulz se precipitó al atribuirse Exteriores, lo que fue la gota que colmó el vaso de sus correligionarios.

Por primera vez está representada la ultraderecha en el Parlamento federal. Alternativa para Alemania (AfD) logró en septiembre 92 escaños y al suscribirse la gran coalición se ha convertido en el primer partido de la oposición, es decir, tendrá el papel más relevante como interlocutor del gobierno y estará presente en las comisiones más importantes.

Gobierno más joven y casi paritario

El nuevo gobierno de Merkel es algo más joven (51 años) y con mayor presencia de mujeres (siete de un total de 16). El puesto más cotizado era el de Finanzas, que finalmente obtuvieron los socialdemócratas. En los anteriores mandatos de Merkel fue Wolfgang Schäuble el titular de esta cartera. Su política contra el endeudamiento le convirtió en el político más popular de Alemania. En esta nueva legislatura presidirá el Bundestag (Parlamento federal).

También son socialdemócratas los ministros de Exteriores (Heiko Maas, que sucede a Sigmar Gabriel); Justicia (Katarina Barley); Trabajo (Hubertus Heil), el Ministerio con mayor presupuesto, unos 135.000 millones de euros; Familia (Franziska Giffey, la más joven, de 39 años); y Medio Ambiente (Svenja Schulze). La política europea marcará la agenda del gobierno, según el pacto suscrito.

El SPD primero rechazó renovar la gran coalición porque achacaba a Merkel su derrota en las urnas pero tras fracasar un intento de pacto con liberales y verdes el partido más antiguo de Alemania respondió a una llamada a la responsabilidad del presidente federal, ex ministro socialdemócrata de Exteriores.

Merkel ha dado paso a posibles sucesores entre los ministros de la CDU. Ha encomendado a Jens Spahn, uno de los más ambiciosos políticos de su formación, Sanidad, una de las carteras más complicadas por las exigencias del SPD y de los votantes. Julia Klöckner ocupará Agricultura; Ursula von der Leyen repite en Defensa; Peter Altmeier será titular de Economía; Helge Braun, Cancillería, y Anja Karliczek, Educación. Como secrataria general de la CDU acaba de ser elegida abrumadoramente Annegret Kramp-Karrenbauer.

La Unión Social Demócrata ha obtenido tres carteras en el reparto: Cooperación y Desarrollo (Gerd Müller); Transportes (Andreas Scheuer); e Interior, Construcción y Nación (Heimat, en alemán), Horst Seehofer. Esta alusión a la nación como competencia ministerial responde a un intento de los conservadores alemanes de intentar que no se apropien de este concepto los ultraderechistas. Seehofer ha sido crítico con la política de refugiados de la canciller, demasiado laxa a su parecer.

Empieza el previsiblemente último mandato de Angela Merkel. Ha costado mucho llegar hasta aquí y tampoco será fácil su día a día. Un nuevo desafío de los que ponen a prueba el pragmatismo de la canciller.