Política

Cómo son y qué hacen quienes se han casado con el poder más allá de nuestras fronteras

El presidente francés, Emmanuel Macron, quiso que se definiera el papel pero una iniciativa popular acabó con su propuesta

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Cómo son y qué hacen quienes se han casado con el poder más allá de nuestras fronteras
El beso de Macron con la primera dama Brigitte

El beso de Macron con la primera dama Brigitte EFE

Resumen:

En EEUU se utilizó por primera vez el término “primera dama de la nación” para referirse a Martha Washington.

Es propio de repúblicas porque en las monarquías ese papel correspondería a los reyes o príncipes consortes, hombres o mujeres.

En el siglo XXI habrá reyes o príncipes consortes en España, Noruega, Holanda, Suecia y Bélgica.

Macron quiso que su esposa, Brigitte, tuviera un papel reconocido para que fuera más transparente su función y presupuesto pero una iniciativa popular rechazó la idea porque “no es un cargo electo”.

Joachim Sauer, marido de la canciller Merkel, es conocido como “el fantasma de la ópera” porque solo se deja fotografiar en el Festival de Bayreuth.

En la última cumbre de la OTAN el único ‘primer caballero’ asistente fue el marido del primer ministro luxemburgués, el arquitecto Gauthier Destenay.

Martha Washington se sentía como “una prisionera del Estado” y Thelma Catherine Ryan, conocida como Pat, esposa de Richard Nixon, llegó a decir que “ser primera dama es el trabajo no pagado más duro del mundo”. En EEUU nació el término “primera dama” en el siglo XIX y es uno de los países donde su función está más clara. En España no hay estrictamente primera dama porque en todo caso sería la Reina y la pareja de quien ocupa el Gobierno carece de un papel definido.

Las parejas de los mandatarios son cruciales en las campañas electorales en Estados Unidos. Muchas veces dan mítines, como hizo de forma excepcional Michelle Obama, abogada de formación como su marido, el ex presidente. Michelle Obama cobraba 240.000 dólares al año como vicepresidenta de Relaciones Externas del Hospital de la Universidad de Chicago cuando renunció al puesto para unirse a la campaña de su antiguo becario y esposo, entonces jovencísimo senador.

También Hillary Clinton tenía brillo propio cuando sumó fuerzas con Bill Clinton, primero en Arkansas, donde fue gobernador, luego en la Casa Blanca, hasta que finalmente en 2016 luchó ella misma por ser la primera mujer en llegar a la Presidencia de EEUU. No lo logró por la inesperada victoria de Donald Trump en noviembre de 2016, aunque Hillary Clinton ganó en votos electorales. Bill Clinton habría sido el primer ex presidente reconvertido en primer caballero. Algún día lo veremos.

Suele asociarse la función indefinida de la primera dama o de los aún excepcionales primeros caballeros a las repúblicas. En las monarquías hay reinas consortes, como en España, o bien príncipes (el más conocido es Felipe de Edimburgo, quien abdicó de sus funciones el año pasado por razones de salud).

En el siglo XXI habrá numerosos reyes o príncipes consortes, dado que en España, Noruega, Holanda, Bélgica y Suecia habrá reinas en la jefatura del Estado. Curioso que en algunos países aún los ciudadanos no habrán elegido directamente a una mujer al frente de sus gobiernos.

De Eleanor Roosevelt a Michelle Obama

En el artículo 2 sección 1 de la Constitución de EEUU se especifican las funciones y condiciones del presidente, incluso cómo es el juramento, pero no hay una palabra sobre el papel de su pareja. La primera vez que se usó el término “primera dama de la nación” fue en relación con Martha Washington en un perfil de Mrs Sigourney sobre la Presidencia de su marido, George Washington, y ella ya había fallecido 40 años antes. Luego se generalizó el uso del término en círculos políticos y mediáticos.

Dejó su huella como primera dama Eleanor Roosevelt, quien utilizó su influencia y su papel no oficial para apoyar las políticas del presidente, el New Deal, y escribir y dar conferencias sobre educación, derechos civiles y justicia social. Entonces lo revolucionario era aprovechar el foco público para reforzar el mensaje de la Presidencia. También fue un icono Jackie Kennedy, cuyo halo aristocrático ensalzó aún más la magia ligada a JFK.

En el siglo XXI Hillary Clinton abogó por romper “el techo de cristal” cuando vio cómo perdía la ocasión de ser presidenta y para muchos Michelle Obama cuenta con una fuerza y un carisma incluso mayor que el del 44 presidente de EEUU. A Michelle Obama, Cherie Blair, esposa del ex premier británico, le aconsejaba que se fuera acostumbrando “al asiento de atrás”.

Nunca lo hizo. Marcó la agenda política, como lo había hecho Hillary Clinton, luego secretaria de Estado con la Administración Obama. Ahora Donald Trump coexiste con Melania Trump, ex modelo, que mantiene un perfil subterráneo, aunque no puede ocultar muchas veces sus discrepancias con su marido.

En el Sur del continente también se extendió la acepción entre las repúblicas latinoamericanas. En Argentina se ha dado el caso de primeras damas que luego han sido presidentas como Isabelita Perón o Cristina Fernández de Kirchner.

En Colombia, la Constitución señala que “la primera dama encarna simbólicamente, junto al presidente de la República, la unidad nacional”. Colombia tiene desde ayer nueva primera dama, María Juliana Ruiz, socióloga, ahora en excedencia, que trabajó durante años en la OEA en Washington.

En Ecuador se eliminó el cargo en 2007. La Presidencia del Gobierno asignaba un presupuesto para costear secretario de prensa, protocolo, guardia de seguridad, vestimenta y desplazamientos. Las funciones de asistencia y voluntariado las asumió el Ministerio de Inclusión Económica y Social.

El príncipe Macron y su maestra

En Europa, el presidente francés, Emmanuel Macron, quiso nada más llegar al poder formalizar el papel de su esposa y ex profesora, Brigitte Macron, como primera dama. Su interés era la transparencia porque le parecía “hipócrita” y “poco claro” que se mantuvieran las funciones sin especificar ni asignar presupuesto. No lo logró.

Thierry Paul Valette promovió una iniciativa en change.org que reunió cerca de 300.000 firmas para no crear un puesto para Brigitte Macron “porque no ha sido electa”. Según Valette, “no hay razón alguna por la que la esposa del jefe del Estado pueda obtener un presupuesto sobre los fondos públicos. Aún así, tiene dos secretarias, dos o tres colaboradores y un par de agentes de seguridad. El Gobierno publicará una “carta de transparencia” sobre las actividades y equipo de Brigitte Macron.

La Izquierda Insumisa quería ir más allá con una enmienda para que se impidiera “al esposo o esposa, compañero o compañera” del presidente representar al jefe del Estado de manera “oficial u oficiosa”. La iniciativa no prosperó.

Brigitte Macron, 24 años mayor que su segundo marido, el presidente francés Emmanuel Macron, tiene una biografía digna de novela. Conoció en Amiens al prodigioso Emmanuel Macron cuando era menor de edad y se enamoraron en 1993 locamente mientras reescribían El arte de la comedia de Eduardo de Filippo. El estudiante tenía 16 años y su maestra de teatro había cumplido los 40.

Brigitte Trogeneux, profesora de Literatura estaba casada con un financiero y tenía tres hijos. El joven se trasladó a París a estudiar pero su amor superó la distancia y ella dejó a su familia para unir su destino al financiero, reconvertido en ministro de Economía y luego presidente más joven de Francia. Brigitte suele viajar con el presidente y ejerce a tiempo completo de primera dama.

A la sombra de Merkel y May

Si hay alguien que sabe lo que significa estar a la sombra del poder ese es Joachim Sauer, segundo marido de la canciller alemana, Angela Merkel, con quien se casó en diciembre de 1998, después de seis años de convivencia. Catedrático de química cuántica ya jubilado, es conocido en Alemania como “el fantasma de la ópera”. En Alemania hay presidente federal, pero es la canciller quien representa el peso del poder.

En el festival de Bayreuth es la única ocasión del año en la que suele dejarse ver junto a la mujer más poderosa de Europa. A los dos les apasiona la ópera, especialmente Wagner. Este año sorprendentemente no han compartido todas las vacaciones estivales, porque el profesor Sauer fue solo con uno de sus dos hijos de un primer matrimonio al Tirol.

Aún se desconoce si irán juntos a Doñana. La prensa alemana especula con una misión secreta de Merkel o bien una ruptura. El cumpleaños de Merkel, el 17 de julio, lo celebraron juntos con unos amigos en el Borchardt de Berlín.

Sauer, que ha dado un par de entrevistas en su vida y solo relacionadas con educación o ciencia, es una eminencia en química cuántica. Justo cuando ascendía Merkel en la CDU tuvo alguna oferta de universidades estadounidenses, que aprovechó solo unos meses. Hay quienes mantienen que podría haber merecido un Nobel.

Otra de las mujeres con más poder de Europa, Theresa May, quien tiene en sus manos la orquestación del Brexit, está vinculada a un hombre que suele mantenerse entre bambalinas. Lleva casada con Philip May, a quien conoció en un baile del Partido Conservador, desde hace casi 38 años.

Financiero de profesión, es directivo en Capital International. Su empresa hizo público un comunicado cuando fue elegida primera ministra, Theresa May, en el que explicaba que Philip May “no estaba a cargo de inversiones, sino que se encarga de que los clientes estén felices con el servicio que prestamos”.

“No está a cargo de inversiones, sino de que los clientes estén felices con la actividad que prestamos”, dijo de Philip May su empresa

En la última cumbre de la OTAN la estrella fue el arquitecto Gauthier Destenay, marido del primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, el primer jefe del gobierno europeo que se ha casado con una pareja de su mismo sexo estando en el poder. Destenay se ha estrenado como primer caballero.

No se siente un florero. “Las reuniones me permiten crear lazos con los consortes. Esto puede favorecer las relaciones entre países”. La imagen, de la que se hace eco Melania Trump en su Twitter, dio la vuelta al mundo.

En las antípodas de España, en Nueva Zelanda, la primera ministra Jacinda Ardern, líder laborista, acaba de dar a luz en junio a su primera hija y se ha tomado seis semanas de permiso maternal. Ha ocupado el puesto ese tiempo el viceprimer ministro, Winston Peters. La pareja de la primera ministra, el periodista Clarke Gayford, que presenta un programa de pesca, se ocupará principalmente de su bebé, Neve Te Arodha. Será, sobre todo, primer cuidador.