Política

Sánchez y Merkel acuerdan impulsar un aumento de fondos para Marruecos

Pedro Sánchez recibe a Angela Merkel a su llegada al Palacio de los Guzmanes, sede de la Fundación Casa Medina Sidonia en Sanlúcar de Barrameda. EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la canciller de Alemania, Angela Merkel, han defendido la necesidad de un «sistema de reparto justo» de los inmigrantes que llegan a la Unión Europea y que tienen derecho a quedarse. Se trata de un «desafío común» para todos los países por la libre circulación de personas y la solución «no puede defender de la ubicación geográfica de un determinado país», ha explicado Merkel.

A su vez, ambos mandatarios han apostado por que la Unión Europea intensifique de forma conjunta la cooperación con los países de África para hacer frente a la crisis migratoria y, en concreto, se han comprometido a aumentar el apoyo a Marruecos y Túnez.

En una rueda de prensa conjunta tras celebrar un almuerzo de trabajo en el Palacio de los Duques de Medina Sidonia en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), Sánchez y Merkel han explicado que además de hablar del control de fronteras y de la acogida humanitaria es necesario reforzar la cooperación de la UE con los países africanos.

Hay conversaciones con la UE para desbloquear una serie de recursos económicos que posibiliten a Marruecos «ser más eficaz en el control de sus fronteras»

«Si queremos hablar sobre cómo ordenar los flujos migratorios, lo tenemos que hacer desde posiciones compartidas y desde un punto de vista mucho más transversal», ha afirmado Pedro Sánchez. «Tenemos que intensificar la cooperación con Marruecos y Túnez porque son países que necesitan ayuda y son fronterizos», ha concretado Merkel.

La canciller apostado por «una cooperación leal» con los países de África. «No solo tenemos que hablar sobre África, tenemos que hablar con África», indicó.

Sánchez ha recordado que Marruecos es uno de los principales socios de la UE «y también está sufriendo la presión migratoria», por lo que se ha mostrado a favor de reforzar la cooperación bilateral «para otorgar a Marruecos un papel clave para ordenar los flujos migratorios».

El presidente del Gobierno ha explicado que están en conversaciones con la UE para desbloquear una serie de recursos económicos que posibiliten a Marruecos «obtener materiales que les permitan ser mucho más eficaces en el control de sus fronteras».

Y, aunque no ha querido dar ninguna cifra porque «sería injusto e inapropiado», ha precisado que se trata de «muchísimos recursos económicos que ahora mismo la UE está volcando» no sólo en políticas migratorias, sino en otras relacionadas con el desarrollo económico y social.

«Rechazar el oportunismo»

El presidente del Gobierno ha indicado además que «Europa debe rechazar el oportunismo de aquellos que proponen las soluciones fracasadas del pasado», y ha recordado que aunque solo 14 kilómetros separan las costas de España y de Europa de las del norte de África, «hay una distancia infinitamente mayor en términos de desarrollo económico, social y de derechos humanos».

Por su parte, Merkel ha resaltado que «solo de manera conjunta podremos ser fuertes para superar los retos» relacionados con la inmigración. «Ningún país puede eximirse de este desafío», ha subrayado.

La canciller también se ha mostrado a favor de respetar la dignidad humana de las personas que llegan a territorio europeo. «Las tendencias racistas que vemos, lamentablemente, en todos los Estados miembros, es algo contra lo que tenemos que luchar», ha indicado.

Reparto de menores no acompañados

Por otro lado, Sánchez ha garantizado que habrá un acuerdo entre las comunidades autónomas para repartir las labores de acogida de los menores extranjeros no acompañados (MENA).

El presidente del Ejecutivo ha apuntado que es consciente del gran reto que tiene Andalucía con los más de 3.600 MENA que acoge, después de que desde la Junta andaluza señalaran que «no parece coherente ni sostenible que se acerquen barcos a los puertos con menores a bordo y al mismo tiempo se afirme que ni hay recursos ni posibilidades de repartir la responsabilidad de éstos entre las comunidades por falta de consenso entre ellas».

En declaraciones a los periodistas tras su almuerzo informal de trabajo en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) con la canciller de la República Federal Alemana, Angela Merkel, Sánchez ha reconocido que con el actual Gobierno «ha llegado la política migratoria» y en este aspecto ha garantizado que va a haber un reparto de los MENA en el que espera que «se efectúe con una visión compartida».

«En solos dos meses, el Gobierno ha ideado un plan de choque para abordar la crisis migratoria destinando unos 30 millones de euros para fortalecer la acogida de los migrantes, así como establecer un mando único que coordine los flujos migratorios y combata las mafias», ha detallado Sánchez.

Además, ha anunciado que, «si hay presupuestos generales del Estado para 2019 se procederá a rescatar el fondo solidario de migraciones para comunidades autónomas que liquidó el gobierno del PP».

Recepción

Sobre las 13.00 horas ha llegado el presidente del Ejecutivo con su esposa al municipio gaditano, donde ha esperado a la canciller y su marido, que han llegado diez minutos después.

Durante la espera, Sánchez ha podido saludar al duque de Medina Sidonia, Leoncio Alonso González de Gregorio, y al alcalde de la localidad, Víctor Mora, así como a los huéspedes del hotel ubicado en el referido palacio.

Por otro lado, una decena de personas de la asociación por la equiparación entre los diferentes policiales (Jusapol) se han concentrado para pedir al Ejecutivo la equiparación salarial «real».

Sánchez y Merkel tienen previsto un fin de semana de trabajo para abordar los temas clave de la agenda europea con especial atención a la migración, «un asunto en el que mantienen un enfoque conjunto», según informó el Palacio de la Moncloa.

Además, hablarán de la reforma de la unión económica y monetaria europea, en la que Sánchez quiere subrayar la necesidad de tener en cuenta el pilar social y las directivas de calidad en el empleo; harán balance de la reciente cumbre de la OTAN y debatirán las posibilidades de reforzar la defensa europea.

Tras el almuerzo en Sanlúcar y la comparecencia ante los medios, comenzará la parte más privada de la visita, en la que los dos mandatarios podrán seguir debatiendo de forma más personal y directa.

Merkel se alojará en la finca de Las Marismillas, donde Sánchez veranea con su familia, y a la que solo se puede llegar cruzando el Guadalquivir desde Sanlúcar o recorriendo 30 kilómetros de playa, en bajamar, desde Matalascañas (Huelva).

Comentar ()