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Sánchez: de criticar a Rajoy por “cabecear” ante Merkel a los “caminos comunes”

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Sánchez: de criticar a Rajoy por “cabecear” ante Merkel a los “caminos comunes”
Pedro Sánchez y Angela Merkel.

Pedro Sánchez y Angela Merkel. EFE

Resumen:

Sánchez y Merkel pasarán con sus familias este fin de semana juntos en el Palacio de las Marismillas de Doñana para emprender “caminos comunes” en la UE.

Sánchez reprochó a Rajoy su colaboración con la dirigente democristiana. “Usted, aplicado y dispuesto, cabecea agradecido aunque los intereses de la mayoría de españoles sean contrapuestos a los que defiende la canciller alemana”, denunció Sánchez en un debate parlamentario en abril de 2015.

“¿Sobre qué cimientos descansa su afinidad con Merkel? Nada tiene que ver con Europa, es pura y sencillamente ideología”, aseguró el entonces líder de la oposición.

Euforia en el Gobierno por la proyección internacional alcanzada por Sánchez, que el 27 de agosto viajará a Latinoamérica.

“He conseguido más de lo que esperaba”. Las palabras de Angela Merkel el pasado 29 de junio en Bruselas mostraban la satisfacción de la cancíller alemana con el acuerdo que había alcanzado con los presidentes de Grecia, Alexis Tsipras, y España, Pedro Sánchez, para devolver a ambos países inmigrantes procedentes de ellos. El flamante presidente socialista se estrenaba en la Unión Europea con un pacto que auxiliaba políticamente a una de las dirigentes europeas que más había atacado durante su etapa en la oposición. De esa crítica feroz, Sánchez ha pasado a ser aliado de Alemania y anfitrión de Merkel durante sus vacaciones en España.

Ambos gobernantes y sus familias pasarán juntos este fin de semana en la residencia oficial de las Marismillas, en Doñana. “Es una invitación amistosa de un nuevo líder europeo a una líder ya muy consolidada, dos liderazgos que siguen creyendo en soluciones europeas para los grandes problemas europeos, que no se repliegan en soluciones populistas o nacionalistas, sino que creen en soluciones solidarias y responsables”, ha explicado a Europa Press el diplomático José Manuel Albares, secretario general de Asuntos Internacionales de la Presidencia del Gobierno.

La estancia de Merkel en Doñana incluirá reuniones de trabajo de ambos gobernantes con sus asesores y después una parte privada, donde podrán hablar de forma más personal. El objetivo de esta colaboración es trabajar en “caminos comunes” e ir consolidando una “masa crítica” de países dispuestos a buscar soluciones europeas. Además de las reuniones con Merkel, Sánchez ha cuidado la relación y los encuentros con el presidente francés, Emmanuel Macron, o el primer ministro portugués, António Costa, y está en contacto con todos los líderes europeos.

Esa agenda europea internacional, que se completará a finales de mes con una gira latinoamericana, ha desatado la euforia en el Gobierno, donde estacan la “proyección” y el espacio propio logrado por Pedro Sánchez en sólo dos meses en la Moncloa. “Para los países como Alemania y Francia, que siguen creyendo en la construcción europea, ha sido una buena sorpresa ver que hay un nuevo liderazgo en Europa, de una país importante por PIB y población como es España, que se suma a esto, que no juega al repliegue populista”, asegura el asesor del presidente.

Esa colaboración con la dirigente democristiana era objeto de duros reproches por parte del PSOE durante el Gobierno de Mariano Rajoy (PP). “Merkel elogia al alumno aventajado y usted, aplicado y dispuesto, cabecea agradecido aunque los intereses de la mayoría de españoles sean contrapuestos a los que defiende la canciller alemana”, denunció Sánchez en un debate parlamentario en abril de 2015. “¿Sobre qué cimientos descansa su afinidad con Merkel? Nada tiene que ver con Europa, es pura y sencillamente ideología”, aseguró el entonces líder de la oposición, que cuestionó si la buena relación entre Rajoy la jefa del Gobierno alemán “debería servir para algo más” que para situar al entonces ministro de Economía, Luis de Guindos, como presidente del Eurogrupo.

Hace cuatro años, en agosto de 2014, Rajoy también hizo de anfitrión de Merkel en una visita privada de la cancíller a Galicia, la tierra natal y de vacaciones del ex presidente. Aficionados al senderismo, ambos recorrieron juntos cinco kilómetros del Camino de Santiago y cenaron solos en un restaurante de la capital, ofreciendo imágenes de sintonía. Un año después, el presidente español le devolvió la visita en las afueras de Berlín, por donde ambos repitieron un paseo de seis kilómetros por el campo.

Ante la visita de Merkel a Rajoy en Galicia, Sánchez pidió al presidente del Gobierno que impulsara un acuerdo europeo que modificara la política económica común para acabar con las políticas públicas basadas en la austeridad y que incluía una devaluación del euro para facilitar la competitividad de la Unión Europea frente al dólar.

“Virrey” de Merkel

Tampoco se ha ahorrado reproches a Merkel el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, principal impulsor de la moción de censura a Rajoy y socio parlamentario de Pedro Sánchez. En septiembre de 2015, Iglesias aseguró que Rajoy era un “virrey” de la cancíller alemana y que el entonces presidente del Gobierno no obedecía a los ciudadanos, sino a Alemania, que sólo busca “mano de obra barata”.

El líder de Podemos respondía así a una declaraciones de Merkel, que aseguraba que Alemania tiene que copiar a España por su capacidad de salir de una crisis económica tan profunda. “Una Europa dominada por Alemania significa para países como el nuestro, como España o como Italia, que ofrezcan mano de obra barata y entreguen los derechos sociales” que a “nuestros padres y abuelos les costó mucho trabajo luchar para que los hijos pudieran tener una vida mejor”, aseguró.

Devolución de inmigrantes

El encuentro en Doñana de Sánchez y Merkel se produce días después de que los dos Gobiernos hayan formalizado el acuerdo que permitirá a Alemania devolver a España solicitantes de asilo. A ello se comprometió Sánchez con Merkel durante una reunión el pasado mes de junio en Bruselas, en un momento en el que la canciller afrontaba una durísima presión de sus socios de la CSU, la democracia cristiana de Baviera.

El acuerdo prevé la devolución de inmigrantes o solicitantes de asilo que haya entrado a la UE por España y hayan llegado a Alemania a través de la frontera con Austria, de manera que lo previsible es que las cifras no sean muy altas. Además, permite a España entregar a Alemania a solicitantes de asilo que puedan demostrar reagrupación familiar con ese país.

“Lo importante del acuerdo es la filosofía, no tanto el número, estamos de acuerdo en que los inmigrantes no llegan a Alemania o a España, sino a Europa, y tenemos que ayudarnos unos a otros cuando uno tiene una presión demasiado elevada”, ha resumido Albares.