El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha incidido este lunes en que la zona del paseo marítimo que se hundió durante la celebración de un concierto del festival O Marisquiño (causando más de 370 heridos), estaba asentada sobre una estructura de hormigón antigua, incluso anterior al proyecto ‘Abrir Vigo al Mar’, y que, además, es ajena al convenio firmado entre Puerto y Ayuntamiento en 1992 para el mantenimiento de zonas de confluencia entre el Puerto y la ciudad.

Así lo ha explicado el regidor olívico quien, acompañado por varios miembros de su gobierno y del delegado de Zona Franca, ha comparecido para explicar que la parte del paseo que colapsó la pasada noche estaba sobre una estructura de hormigón, que fue la que se vino abajo. «Esto no tuvo nada que ver con las maderas que estaban en mejor o peor situación», ha precisado.

Según el proyecto ‘Abrir Vigo al Mar’ del arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, en esa zona de la dársena, de uso náutico-deportivo, se construyó un paseo de madera sobre una estructura de hormigón «ya existente», como ha puesto de manifiesto el alcalde.

Asimismo, el regidor local ha incidido en que, «ya estaba ese hormigón» cuando se ejecutó el proyecto, y también cuando el Ayuntamiento y el Puerto firmaron el convenio por el que la administración municipal se hacía cargo del mantenimiento de ciertas zonas.

Zona portuaria

A ese respecto, Caballero también ha insistido en que el muelle colapsado pertenece a una zona de uso portuario que, de hecho, fue objeto de concesión al Real Club Náutico. El alcalde ha recalcado que así se recoge en el propio plan de usos de la terminal viguesa, donde también se especifica que la zona vinculada a la «interacción puerto-ciudad» es aquella asentada «en tierra firme», es decir, el trozo de hormigón a la derecha del paseo siniestrado, y la zona de los jardines de Montero Ríos (además de la Plaza de la Estrella y otros espacios).

El Ayuntamiento formuló alegaciones a ese Plan de Usos, en la época en que el Puerto estaba dirigido por Ignacio López-Chaves, y solicitó que fueran cedidos ciertos espacios a la ciudad, aunque no pidió la cesión de esa parte del paseo porque «ya se considera que eso es Puerto».

El organismo rechazó la pretensión municipal, ha recordado Caballero, porque mantiene que la zona, aunque sea de interacción entre Puerto y ciudad, está vinculada con actividades portuarias náutico deportivas.

«¿Cómo va a hacer el Ayuntamiento el mantenimiento de un muelle del puerto de esta envergadura?», ha cuestionado el regidor quien, no obstante, ha aseverado: «No quiero asignar culpabilidades ni responsabilidades, simplemente constato hechos».