«Hemos querido enviar un mensaje claro a las organizaciones criminales que trafican con personas: la migración ordenada, segura y legal es posible y deseable, pero no la ilegal y violenta». El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha justificado así la devolución de los 116 inmigrantes que saltaron la valla de Ceuta. Lo ha afirmado en la comisión del Interior del Congreso de los Diputados, donde acudía este miércoles para hablar a petición de política migratoria y del acercamiento de presos de ETA, y al que había sido llamado para explicar el cese del jefe de la UCO, un extremo que se ha negado.

Marlaska ha señalado que los inmigrantes que fueron devueltos «no solicitaron protección internacional» y no siguieron los cauces legales, al tiempo que incidido en su carácter «organizado» y «violento» de los «irregulares», que iban armados con lanzallamas, excrementos o cal viva. «Es importantísimo distinguir en la política migratoria entre supervivencia y derechos humanos con entradas violentas, no es lo mismo, y es nuestro deber y obligación atender cada caso diferenciado». «Resultaron heridos 22 miembros de la Guardia Civil»; ha insistido, sobre el asalto del pasado julio. «Cabe hacer mención a la gran violencia utilizada por los migrantes, utilizando cizallas, mazas, miembros y palos, exhibiendo cócteles molotov….», ha relatado el ministro. «Todo ello en un contexto de grupo organizado con reparto de tareas y líderes que dirigían la hostigación a las fuerzas desplegadas».

La migración ordenada, segura y legal es posible y deseable, pero no la ilegal y violenta»

El ministro del Interior también ha relatado el asalto a la valla del 22 de agosto y ha señalado que estos migrantes fueron asistidos por tres intérpretes y 12 abogados y «posteriormente se incoaron los expedientes de devolución previstos en la ley de extranjería»: Unos expediente que, ha señalizado, se hicieron mediante «atención individualizada» y se entregaron a los propios interesados en un proceso que se inició a las 18 horas del 22 de agoto y finalizó a las 15 horas del 23. La lista de inmigarntes devueltos se facilitó a las autoridades marroquías, con las que llegaron a un «acuerdo bilateral» para estas devoluciones.

El ministro ha justificado la devolución en que «ninguna de las 116 personas retornadas a Marruecos llegó a solicitar protección internacional». «En el puesto fronterizo del Tarajal existe una oficina de asilo donde pueden  solicitar asilo, existe pues una vía legal para las personas necesitadas de protección internacional tanto en España como en Marruecos», ha señalado. «En este caso España y Marruecos hemos querido mandar un mensaje claro a las organizaciones criminales que trafican con personas, y el mensaje es que la migración ordenada, segura y legal es posible y deseable, pero no la ilegal y violenta. No vamos a permitir la migración violenta que atente contra nuestro país y cuerpos y fueras de seguridad del estado».