Política

El Gobierno pasa por alto las provocaciones de Torra y mantiene su oferta de negociación

Sánchez no se da por aludido: "Era un discurso sólo para los independentistas", asegura su portavoz

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El Gobierno pasa por alto las provocaciones de Torra y mantiene su oferta de negociación
La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá

La portavoz del Gobierno y ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá

Resumen:

El Gobierno socialista no se da por aludido por las provocaciones del presidente de la Generalitat. Así lo ha mostrado este lunes por la noche la portavoz del Ejecutivo de Pedro Sánchez, que ha insistido en que el discurso de Quim Torra en un teatro apelando a la desobediencia y el desacato no era un mensaje para el Gobierno, sino para su público, formado en exclusiva por independentistas. La ministra portavoz, Isabel Celáa, ha restado importancia a las advertencias y anuncios de movilización social por la independencia de Torra rebajando su discurso a "un relato del independentismo clásico anclado más a finales del siglo XIX que del siglo XXI", cargado de "romanticismo, victimismo" y expresiones "grandilocuentes" como la llamada a la libertad, que en muchas ocasiones no pasan de ser "palabras vacías".

El Gobierno socialista no se da por aludido por las provocaciones del presidente de la Generalitat. Así lo ha mostrado este lunes por la noche la portavoz del Ejecutivo de Pedro Sánchez, que ha insistido en que el discurso de Quim Torra en un teatro apelando a la desobediencia y el desacato no era un mensaje para el Gobierno, sino para su público, formado en exclusiva por independentistas.

La ministra portavoz, Isabel Celáa, ha restado importancia a las advertencias y anuncios de movilización social por la independencia de Torra rebajando su discurso a «un relato del independentismo clásico anclado más a finales del siglo XIX que del siglo XXI», cargado de «romanticismo, victimismo» y expresiones «grandilocuentes» como la llamada a la libertad, que en muchas ocasiones no pasan de ser «palabras vacías».

Frente a esa retórica independentista, a la que Pedro Sánchez ha decidido hacer oídos sordos, el Gobierno insiste en que España es un estado democrático y social de derecho con niveles de descentralización y autonomía similares a los de Alemania, Estados Unidos y Canadá. Dejando clara esa «discrepancia» con Torra, el Gobierno insiste en su hoja de ruta. «Diálogo sí y negociación también», ha asegurado Celáa, que ha reiterado la hoja de ruta del Ejecutivo, consistente en ignorar la reivindicación independentista y centrarse en la gestión de los problemas cotidianos de todos los catalanes, soberanistas o no.

Para abordar esas cuestiones, el Ejecutivo de Sánchez ha vuelto a pedir a la Generalitat que inicie un diálogo con todas las fuerzas políticas en el Parlament que desbloquee la situación política y permita la acción legislativa y Ejecutiva del Govern. «Torra dice que no dará un paso atrás. Estamos de acuerdo,  tenemos que dar pasos adelante», ha respondido la ministra, que ha recordado la negociación puesta en marcha entre el Gobierno y la Generalitat con las comisiones bilaterales «para hablar de los temas que importan a todos los catalanes».

Finalmente, la ministra ha querido dejar claro que el Gobierno no aceptará los requerimientos del independentismo para que influyan en la Fiscalía General del Estado con el objetivo de intentar suavizar las acusaciones a los miembros del anterior Govern encarcelados y procesoados. «El poder judicial es independiente como está reconocido en la Constitución, al igual que en el resto de las constituciones europeas», ha zanjado Celáa en una breve comparecencia en la Moncloa.

El Gobierno responde así al presidente de la Generalitat, Quim Torra, que ha inaugurado el curso político en Cataluña este martes con un discurso centrado en la reivindicación del 1-O y de los políticos encausados por su convocatoria, en el que sin embargo ha asegurado mantener la “mano tendida” al Gobierno. “No es una protesta, sino una propuesta” ha asegurado reiteradamente, para advertir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que el punto de partida es “el referéndum del 1 de octubre” y la “declaración de  independencia“.

Con la Diada y el aniversario del referéndum de independencia del 1-O a la vuelta de la esquina, el president ha explicado que hay “un 80% de personas que están a favor de un referéndum vinculante” y que ese mismo porcentaje “no reconoce a la monarquía”. También ha acusado al Estado de “justificar la violencia y el exilio. Ya sabemos hasta donde están dispuestos a llegar”.

El líder del Govern ha pedido a los ciudadanos de Cataluña que se unan a la marcha de la Diada del 11 de septiembre para conseguir “una asistencia multitudinaria que desborde la Diagonal de Barcelona para reivindicar la República Catalana”.

También ha desgranado el calendario de las próximas semanas y ha afirmado que “a partir del día 20 de septiembre” tendrá “una mirada de reivindicación y de esperanza”.

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