Política

Iglesias amenaza con dejar el Pacto de Toledo y exige a Sánchez que legisle en pensiones

El Gobierno se resiste a legislar sobre la subida de las pensiones sin contar con un acuerdo en el Pacto de Toledo y en el diálogo social

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Iglesias amenaza con dejar el Pacto de Toledo y exige a Sánchez que legisle en pensiones
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en la Moncloa.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en la Moncloa. EFE

Resumen:

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha marcado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuál es el camino que debe transitar en materia de pensiones para contar con su apoyo en los próximos Presupuestos: debe propiciar que las pensiones se revaloricen cada año con arreglo al IPC, bien remando juntos en el Pacto de Toledo o directamente legislando.

En declaraciones en Telecinco, Iglesias se ha mostrado inflexible: “Si no hay acuerdo en el Pacto de Toledo (para fijar la recomendación relativa a la revalorización anual de las pensiones) no estaremos en el Pacto de Toledo”. Esto es lo mismo que decir que si el PSOE no se suma a su opción de blindar sin ningún tipo de dudas el poder adquisitivo de las pensiones, se levantará del foro de consenso por excelencia y romperá la baraja.

Iglesias ha vuelto a poner al presidente del Gobierno entre la espada y la pared: si ha aceptado revisar las pensiones con arreglo al IPC en 2018 y 2019, habilitando si fuera necesario una paga compensatoria –la antigua ‘paguilla’– para compensar cualquier desviación del indicador por encima de la subida del 1,6% inicialmente presupuestada, debería apoyar la misma opción en el seno del Pacto de Toledo.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha marcado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuál es el camino que debe transitar en materia de pensiones para contar con su apoyo en los próximos Presupuestos: debe propiciar que las pensiones se revaloricen cada año con arreglo al IPC, bien remando juntos en el Pacto de Toledo o directamente legislando.

En declaraciones en Telecinco, Iglesias se ha mostrado inflexible: “Si no hay acuerdo en el Pacto de Toledo (para fijar la recomendación relativa a la revalorización anual de las pensiones) no estaremos en el Pacto de Toledo”. Esto es lo mismo que decir que si el PSOE no se suma a su opción de blindar sin ningún tipo de dudas el poder adquisitivo de las pensiones, se levantará del foro de consenso por excelencia y romperá la baraja.

Iglesias ha vuelto a poner al presidente del Gobierno entre la espada y la pared: si ha aceptado revisar las pensiones con arreglo al IPC en 2018 y 2019, habilitando si fuera necesario una paga compensatoria –la antigua ‘paguilla’– para compensar cualquier desviación del indicador por encima de la subida del 1,6% inicialmente presupuestada, debería apoyar la misma opción en el seno del Pacto de Toledo.

Sin embargo, desde el PSOE y el propio Ministerio de Trabajo se ha recordado en los últimos días que una cosa es la acción puntual del Gobierno y otra diferente la comisión permanente, en la que los acuerdos han de lograrse con la flexibilización de las posturas de todas las partes. Ante esa disyuntiva, la formación morada sugiere al Gobierno que legisle dejando ya más clara su estrategia, como avanzó El Independiente.

El Gobierno se resiste

“Hemos llegado a un acuerdo con el Gobierno, que es decir que las pensiones se van a revalorizar con el IPC. No pedimos la luna, pedimos que se respete la Constitución. En el Pacto de Toledo parece que el Gobierno ha titubeado y le vamos a insistir en que dejes de titubear y cumplan la palabra dada”, ha añadido Iglesias.

En cambio, la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, dejaba claro ayer que el Gobierno no va a dar un paso sin el acuerdo previo del Pacto de Toledo y la consulta con la patronal y sindicatos en el diálogo social. Tampoco se comprometía a hacer del IPC un nuevo suelo para la revalorización futura de las pensiones.

“El IPC debe ser troncal” y “debe garantizarse el poder adquisitivo de los pensionistas”, son dos mantras que repitió un día más y que ha abrazo el PSOE en el Pacto de Toledo desde el verano. Los mismo que han dejado descolocado a Podemos, que pensaba estar llevando al PSOE por la senda que le había marcado.

Y es que el PSOE ya no defiende el IPC como una línea roja y se ha abierto, para acercar posiciones con las fuerzas de derechas –Ciudadanos, PP y PDeCAT– a que la inflación sea solo un elemento inspirador de la revalorización de las pensiones, junto a otros elementos en la fórmula como el PIB o los salarios, o dando cierto margen discrecional a los Gobiernos para que en tiempos de crisis, previo pacto parlamentario y con los agentes sociales, hagan una excepción y no suban las pensiones con el IPC.

“Todo el mundo tiene que ceder un poquito de su posición”, advertía Valerio de forma velada a los de Pablo Igleisas, a los que acusaba con cada vez menos disimulo a sacar a los jubilados a la calle para que se manifiesten con cada reunión del Pacto de Toledo ante el Congreso de los Diputados.

Dicho esto, Valerio ha recordado que tan importante es velar por la suficiencia de las pensiones, como por su sostenibilidad reordenando gastos, inyectando ingresos o completando la financiación de las pensiones contributivas con impuestos.

La próxima semana, reunión clave

Las declaraciones de Iglesias no hacen sino calentar aún más la reunión del Pacto de Toledo que previsiblemente se celebrará la próxima semana. Según fuentes próximas a las negociaciones, los grupos estarían trabajando a estas alturas sobre la recomendación relativa a la revalorización de las pensiones de 2011, es decir, desde el último consenso que fue posible.

Sobre ese texto, el PSOE habría presentado esta semana una redacción de última hora en la que, desbrozando todo lo relativo a la posibilidad de introducir nuevos factores para determinar la subida anual de las pensiones, dejaba la inflación como elemento básico dando así acomodo a la postura de Podemos, pero no a las derechas.

En esa tesitura, la última reunión no llegó a celebrarse y se emplazó a una futura cita. Fuentes de Podemos aseguran ser conscientes de que si se levanta del Pacto de Toledo le arreciarán las críticas, pero aseguran que si al final del camino consigue que las pensiones se revisen como mínimo con el IPC en el futuro y por ley, la recompensa social (y política) habrá merecido la pena.