El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, ha participado este jueves en Huelva en un acto de precampaña de cara a las elecciones autonómicas andaluzas del próximo 2 de diciembre. Después de días esquivando a la prensa para evitar valorar los audios que demuestran la relación entre María Dolores de Cospedal y el excomisario Villarejo, Casado ha admitido que ha hablado con la exsecretaria general del partido, de la que ha alabado su actitud ante la polémica.

«En todo momento ha dado explicaciones y no ha mentido, que es algo que no pueden decir otras personas que también se reunieron con el excomisario Villarejo», ha dicho en relación a la ministra de Justicia, Dolores Delgado. «La estructura pseudopolicial de la que se está hablando se creó con un gobierno socialista y se desarticuló con un gobierno popular», ha añadido en relación a la estructura creada alrededor de Villarejo.

«Por parte de la dirección nacional no hay nada que ocultar y nada que temer de ninguna revelación que se pueda hacer. No estoy seguro de que puedan decir lo mismo las ejecutivas de otros partidos», ha abundado Pablo Casado.

La dirección nacional del PP ya había considerado el miércoles que no hay delito «a día de hoy» en las revelaciones que se conocen de la reunión que mantuvo la exsecretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, con el excomisario José Manuel Villarejo, pero se remitió a sus explicaciones sobre el contenido de los trabajos que pudo encargar al expolicía.

Según se desprende de los audios publicados por Moncloa.com, Cospedal y su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, pidieron «trabajos puntuales» a Villarejo en ese encuentro que celebraron en ‘Génova’ en julio de 2009 tras estallar el caso Gürtel. El comisario reclamó que le pagaran esos posibles trabajos y, sobre todo, hizo hincapié en que la relación entre ellos se mantuviera discreta.

Existe división en la cúpula del PP sobre las medidas a tomar en el caso Cospedal, pero en público la dirección del PP ha apostado hasta ahora por la «prudencia», a la espera de ver si hay algún ilícito, más allá de las conversaciones «morbosas» entre la ‘ex número dos’ y el comisario. De hecho, el líder del PP, Pablo Casado, había esquivado a la prensa durante tres días para no hablar de este asunto.