La portavoz del Comité Electoral del PSOE, Esther Peña, ha justificado este lunes el acuerdo entre el Gobierno socialista y el PP para repartirse la representación en el Consejo General del Poder Judicial, que contará con mayoría progresista, de 11 a 9, de los 20 sillones que está formado este órgano. A cambio, el PP sitúa a su candidato como presidente del Consejo, Manuel Marchena, que iba a presidir el juicio a los líderes del procés en el Supremo y ser el ponente de la sentencia. Actual presidente de la Sala Segunda del Alto Tribunal, magistrado de indudable prestigio, fue propuesto por el PP como candidato a presidir el CGPJ, puesto que ocupará a cambio de ceder la mayoría a los jueces propuestos por el PSOE. Por su parte, la presidencia del tribunal que juzgará a los cerebros del procés la asumirá el magistrado más antiguo, en este caso el juez Andrés Martínez Arrieta.

El acuerdo alcanzado a última hora del domingo entre la ministra de Justicia, Dolores Delgado, y su antecesor, Rafael Catalá (PP), ha levantado las críticas del resto de partidos que se quedan fuera del reparto. También ha sorprendido este consenso entre PSOE y PP después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, rompiera relaciones con el líder de la oposición, Pablo Casado, por sus acusaciones sobre la “complicidad” del Ejecutivo con el “golpe” perpetrado en Cataluña.

Preguntada al respecto, la portavoz socialista ha explicado que Sánchez y Casado siguen sin tener una comunicación fluida que sí mantiene su Gobierno con el grupo parlamentario del PP. “La relación entre Casado y Sánchez no tiene ninguna variación, es evidente que la distancia es un hecho”, ha asegurado en rueda de prensa en Ferraz, en la que ha defendido la negociación del PSOE y del Gobierno con los grupos parlamentarios. “Tenemos que hablar siempre con el partido que lidera la oposición. Las conversaciones no han variado. La relación siempre ha sido fluida”, ha explicado.

Esther Peña también ha defendido el acuerdo en la medida en que otorga mayoría progresista al Consejo General del Poder Judicial y permitirá la entrada en el órgano de representación de los jueces de perfiles especialistas en la lucha contra la violencia de género, contra la corrupción y contra los abusos laborales. La portavoz socialista ha insistido en que “la elección es parlamentaria y democrática” y persigue que los jueces “sean independientes”.

La también diputada por Burgos no ha querido pronunciarse sobre qué consecuencias podría tener la salida del juez conservador Manuel Marchena del tribunal que juzgará el procés, como consecuencia del pacto alcanzado entre PP y PSOE para que presida el CGPJ y el Tribunal Supremo.

Preguntada si el PSOE confía en que la salida de Marchena –considerado uno de los jueces de línea más dura en el caso del ‘procés’–podría favorecer una sentencia que perjudicase menos la estrategia de diálogo en búsqueda de una solución en Cataluña, Peña ha asegurado que para su partido, “la independencia de la justicia es una máxima”.

“No hay una estrategia política relacionada con lo judicial, todo lo contrario. Sí que hay una estrategia política relacionada con el diálogo”, ha señalado.

Ábalos defiende la elección de Marchena

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, también se ha pronunciado sobre el nombramiento de Manuel Marchena como presidente del CGPJ y ha asegurado que lo importante es que la credibilidad del poder judicial “se consolide” y para ello “es fundamental que se renueve el tribunal”.

Ábalos, que es también secretario de Organización del PSOE, ha hecho estas declaraciones hoy en Castellón donde ha presentado la ampliación de trenes entre Castellón y Vinaròs, acompañado por el president de la Generalitat, Ximo Puig. Preguntado por el nombramiento de Marchena, Ábalos ha dicho que “lo importante es que el Tribunal Supremo funcione y que dé seguridad y tranquilidad a todos los ciudadanos”.

Sobre la decisión del PP de no incluir al PSOE en una reunión de partidos constitucionalistas en la que fijar una estrategia conjunta en defensa de la Carta Magna y la unidad de España, Ábalos ha recalcado que “no se pude aparentar constitucionalismo sin el Partido Socialista”, pues “si hay un partido realmente heredero del constitucionalismo es el Partido Socialista”.

Ha añadido que está muy bien que PP “se haya identificado finalmente, tras 40 años con la Constitución” pero ha recordado que, en 1978, “yo hice campaña a favor de la Constitución y el PP no estuvo y no apoyó el sí a la Constitución”. Por ello, ha agregado el titular de Fomento, “de ahí a pretender ejercer el constitucionalismo es poco creíble” de cara a la ciudadanía.

Por su parte, Ximo Puig ha asegurado que el nombramiento de Marchena para presidir el CGPJ es “una decisión que debe tomar el Congreso de los Diputados”.