Política

Casado cree que PP y Cs pueden sumar, “en un año o seis meses”, mayoría absoluta

Cree que el fenómeno del partido de Santiago Abascal "está más cerca de Trump que de Le Pen"

logo
Casado cree que PP y Cs pueden sumar, “en un año o seis meses”, mayoría absoluta
Pablo Casado en el acto del 40 aniversario de la Constitución

Pablo Casado en el acto del 40 aniversario de la Constitución EFE

Resumen:

Alentado por la posibilidad de ver a su partido acceder por vez primera en democracia al gobierno de Andalucía, el líder del PP, Pablo Casado, esgrime de nuevo la teoría de que si su partido y Ciudadanos no se pisan terreno electoral, ambas fuerzas podrían tener “en un año o seis meses” mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, incluso sin Vox. Casado ha hecho dichas consideraciones en un corrillo con periodistas durante la celebración de los cuarenta años de la Constitución, donde ha sido el último líder político en abandonar el Palacio de la Carrera de San Jerónimo.

Casado defiende que la formación de Albert Rivera debe volver a su perfil de partido de centro-izquierda, con el que nació, y pescar de ese espectro político, en lugar de invadir el centro-derecha y la derecha. Ampliando esa base electoral “podríamos gobernar los dos con mayoría absoluta en un año o seies meses”, en función del calendario que decida Pedro Sánchez para la disolución de las Cámaras. Lo llamativo es que el presidente del PP no mete en esa ecuación a la misma formación que ha conseguido entrar en el Parlamento andaluz nada menos que con 12 escaños viniendo de cero.

De hecho, está convencido de que ese es un voto que retornará al PP en elecciones generales, lejos de consolidarse como una fuerza política con presencia en las instituciones a medio plazo. Y, en cambio, a Rivera le corresponde coger el “boquete” que a su juicio hay en el centro-izquierda “para pactar con nosotros”.

Rivera tiene que tapar el “boquete” del centro-izquierda, dice el líder popular

Tras afirmar que Vox “es más Trump que Le Pen”, da por hecho que Santiago Abascal apoyará el pacto al que llegue con Ciudadanos para desalojar a Susana Díaz del Palacio de San Telmo. Si Vox estuviera tentada a abstenerse -de modo que no saldrían las cuentas para investir ni a Juan Manuel Moreno ni a Juan Marín- “tendría que explicarlo”.

Él por su parte, ha confirmado lo que El Independiente publicaba este mismo jueves, es decir, que el acuerdo en Andalucía “será global” de modo que  se conocerá el mismo día el nombre de quién presidirá la Asamblea autonómica -cargo que cederán a Ciudadanos si llegan a un acuerdo- y el del presidente autonómico. Quiere decir que el día 27, fecha para la constitución del Parlamento, “estará todo resuelto” en unas conversaciones casi exprés, de apenas dos semanas.

Negociación “a 47 escaños”

Se trata de una negociación “a  47 escaños”, que son los que suman PP (26) y Ciudadanos (21), exactamente los mismos que tenía Susana Díaz antes de perder nada menos que 14 para quedarse en sus actuales 33. En esa ecuación no entra de momento Vox, a la que se le comunicará el pacto alcanzado y que, previsiblemente, exigirá una serie de medidas para apoyarlo. Casado no está por la desaparición de las Comunidades, aunque sí podría haber un acercamiento en la recentralización de la competencia educativa que, con matices, defienden ambos partidos.

Por su parte, el PP andaluz no quiere ni oír hablar del cierre de Canal Sur, debate al que se ha abierto el secretario general popular, Teodoro García Egea, y que desde Sevilla califican de “absurdo” y propio del “desconocimiento”, dado que exigiría una reforma estatutaria para la que PP, Ciudadanos y Vox no tienen suficientes apoyos parlamentarios.

Hasta la semana que viene no comienzan las conversaciones formales con Ciudadanos. Admite Casado que todavía “estamos en pañales”, pero se  muestra optimista sobre los resultados. Tres son las opciones para un acuerdo, a saber, un gobierno de coalición, que es la fórmula que prefiere el PP para implicar a Cs en la acción de gobierno; un pacto de investidura, que exigiría la posterior negociación de cada iniciativa gubernamental y parlamentaria; o uno de legislatura, donde  se especificaran las cuestiones esenciales para cuatro años como se hizo, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid con Cristina Cifuentes.

Casado lo tiene muy claro. En Andalucía no se dirime “un cambio de gobierno, sino un cambio de régimen”.