El ex presidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha hecho este sábado una llamada a la «unidad» del independentismo catalán y a que ésta sea dentro del Consell per la República, órgano presentado hoy en Bruselas y que él presidirá de manera temporal hasta que se convoquen elecciones en un plazo máximo de un año.

Puigdemont ha defendido que el Consell per la República es un «espacio» para «conjuntar esta unidad estratégica» del independentismo. «Un espacio diverso, lo más diverso que se pueda y lo más plural que se pueda», ha enfatizado.

«Hay un clamor de unidad que recorre Cataluña y lo deberíamos escuchar. Si no lo hacemos, difícilmente desde la política tendremos la autoridad moral para hacer lo que hay que hacer. Y si eso llega a pasar, si perdemos la autoridad moral, perderíamos todo lo que hemos conseguido, que es muchísimo», ha expresado en el discurso que ha cerrado el evento.

El expresidente de la Generalitat ha pronunciado estas palabras durante la presentación del Consell per la República en el Teatro Real Flamenco de Bruselas en un acto al que han asistido cerca de un millar de personas en dos sesiones consecutivas por haber completado el aforo y que han comenzado con más de 40 minutos de retraso.

«Hoy presentamos la tercera victoria (del independentismo), contra la que el Estado no podrá hacer nada», ha celebrado el líder independentista, quien después ha reivindicado que Cataluña es ya «un sujeto político de hecho» pero todavía tiene que conseguir serlo también «de derecho».

Antes, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha subido al escenario para acordarse de los cuatro políticos catalanes presos que han anunciado una huelga de hambre y ha instado a los asistentes a actuar como «altavoz» de su «mensaje de esperanza». «Os pido que hagamos de altavoz de nuestros compañeros que están en huelga de hambre, nos necesitan más que nunca», ha reclamado.

«Al soberanismo le pierde la rivalidad electoral»

La unidad es precisamente el principal problema al que apunta Jordi Sànchez, el ex presidente de la ANC, en una entrevista en La Vanguardia, una semana después de iniciar la huelga de hambre, que los republicanos Oriol Junqueras y Raül Romeva se han negado a hacer. «Al soberanismo le pierden la falta de unidad y el exceso de rivalidad electoral». “No ir juntos en una lista por Barcelona es una irresponsabilidad inmensa”, ha remarcado el presidente del grupo parlamentario de JxCat.

No obstante, y a pesar de los múltiples llamamientos, hasta el momento ERC se mantiene firme en su decisión de concurrir con listas separadas a las elecciones europeas y municipales. A tener en cuenta:  el último CEO catalán, que les daba una ventaja de hasta 14 escaños con el PDeCat.

La CUP también se niega a sumarse y no ha participado en la presentación del Consell de la República en Bruselas porque considera que es un simbolismo y no dispone “de mecanismos de control democrático y popular”.

En un comunicado, la formación ha explicado que “no quiere contribuir a avalar iniciativas que parten desde una lógica simbólica, que no tienen como objetivo central la ruptura democrática con el Estado español”. También ha opinado que el Consell per la República no afronta el debate sobre el ejercicio del derecho a la autodeterminación, sino que “alimenta el discurso simbólico al exterior”.

La organización recuerda que “siempre se ha mostrado a favor de estudiar la posibilidad de crear una institucionalidad paralela resguardada de la represión los aparatos del Estado español”, aunque ha recalcado que esta debería seguir criterios de discreción, rigor y responsabilidad. Consideran “la estrategia internacional como un elemento primordial para los próximos meses, donde las personas exiliadas deben tener un papel” relevante, por lo que aseguran que irán valorando la evolución del Consell per la República y los cambios que pueda haber en sus propuestas.

Elecciones en menos de un año

El Consell de la República «fundacional» estará presidido de manera temporal por Puigdemont hasta que se convoquen elecciones a la asamblea de representantes en un plazo de entre seis meses a un año (a contar desde el pasado 30 de octubre) o se alcance el millón de inscritos. Actualmente hay poco más de 40.000 personas registradas.

Junto al ex presidente catalán estarán en el Consell «fundacional» los ex consejeros huidos que lo deseen y personas elegidas por Puigdemont. El líder catalán ha designado a título personal a los ex consejeros Toni Comín, Lluís Puig y Clara Ponsatí, así como a la presidenta de la ANC Elisenda Paluzié, la vicepresidenta segunda de la Diputación de Barcelona, Meritxell Budó, la profesora universitaria Neus Torbisco-Casals y el portavoz de Demòcrates de Catalunya, Antoni Castellà.

En las futuras elecciones se elegirán a los representantes de la Asamblea de la República, que estará compuesta por entre 100 y 150 miembros y tendrá la facultad de elegir al presidente del Consejo de Gobierno. La asamblea, a su vez, estará compuesta por una mayoría de ciudadanos catalanes mayores de 16 años, a los que se sumarán diputados, alcaldes y concejales y otros elegidos que viven fuera de Cataluña.

El ex consejero Toni Comín ha presentado durante el acto los cinco ámbitos de actuación del Consell per la República, que son el político, el internacional, el jurídico, el cultural y el de estudios y conocimiento. Dentro del ámbito político se elaborará el «contenido legislativo republicano» y se construirán las «estructuras republicanas».

Dentro del ámbito internacional se continuará con la estrategia para lograr el reconocimiento de Cataluña como Estado independiente en el exterior. Dentro de esta estrategia, Comín ha explicado que se impulsará una iniciativa ciudadana europea para pedir a la Comisión Europea que active contra España el artículo 7 del Tratado de la UE por vulnerar el Estado de derecho.

Comín: «El Consell no será retórica o simbolismo»

El ex consejero de Salud ha enfatizado que el Consell per la República no será «retórica» o mero «simbolismo», sino que también será «acción» y por eso contará con un órgano ejecutivo que «impulsará acciones para hacer valer el derecho de autodeterminación» de la sociedad catalana y «rendirá cuentas ante la asamblea de representantes».

El político catalán ha subrayado, de hecho, que la independencia de Cataluña sería «la verdadera derrota de la extrema derecha española» y ha asegurado que, «desde fuera», los catalanes «ayudarán» a la sociedad española a «democratizarse» y «desfranquizarse». Cuando alguien desde el público le ha gritado «¡ya se apañarán!», Comín ha contestado «seremos generosos en la victoria».

La ex consejera de Educación Clara Ponsatí ha sido la encargada de abrir el acto en un discurso en el que ha subrayado que la proclamación de independencia «sigue en vigor» y que la constitución del Consell per la República -la «primera institución republicana»- es «un paso en este sentido». No obstante, ha apuntado que el hecho de tener que presentar en Bruselas el Consell «muestra dolorosamente» que el independentismo tiene todavía que «ganar la batalla final».

El millar de asistentes al evento, algunos llegados desde Cataluña, han recibido a Torra y Puigdemont pidiendo la libertad de los «presos políticos» y gritando «Som República (Somos república)» y «Visca Catalunya Lliure» (Viva Cataluña libre). Una persona ha reclamado también la dimisión del consejero de Interior, Miquel Buch, pero el resto de los asistentes han contestado pidiendo silencio.

En el acto ha intervenido también el ex consejero de Cultura, Lluís Puig, la presentadora -la actriz Sílvia Bel-, ha leído una carta escrita por la ex presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell y han actuado el rapero Valtonyc y el cantautor Lluís Llach.