«¿Quién es el presidente de Venezuela?» Según el ministro español de Exteriores,  «esa pregunta requiere un máster en Derecho Internacional. Se reconocen Estados,  no gobiernos. No reconocemos la legitimidad de Maduro pero tenemos embajadores allí».

Maduro asumió su segundo mandato, cuestionado por parte de la comunidad internacional, el pasado 10 de enero. Las elecciones del 20 de mayo se consideran fraudulentas y, por eso, la Asamblea Nacional, órgano legislativo dominado por la oposición, le ha tildado de «usurpador».

En la rueda de prensa del Consejo de Ministros, Borrell ha querido dejar claro que España está trabajando para que se celebren elecciones libres y transparentes en Venezuela lo antes posible. «La pregunta es de qué manera se puede hacer para que el pueblo venezolano se puede expresar de forma libre y contrastada por la comunidad internacional.

España aboga por que haya elecciones y que la Unión Europea de forma unáuime presione a Maduro para que convoque elecciones libres. «Si usted (Maduro) no lo hace, las convocará Guaidó».

Aclaró Borrell que la resolución no puede eternizarse. «No se puede dilatar demasiado tiempo y que se pierda la ocasión en que la oposición venezolana se ha expresado de una manera unida, contundente y fuerte. Debería ser un plazo corto».

El ministro español de Exteriores, que subrayó que «la situación es insostenible», aclaró que no se trata de un ultimátum. Sin embargo, señaló que «no estamos en un proceso de diálogo que se pueda eternizar, sino de buscar vías sobre cómo se convocan elecciones en un plazo razonable».

«España está trabajando para que la posición sea de consenso. Somos 27 y eso lleva algún tiempo. España está dando un impulso muy grande a este proceso», remarcó Borrell. Hizo alusión a la conversación que mantuvo el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, con Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, reconocido como presidente interino por Estados Unidos y gran parte del Grupo de Lima, salvo México.

Los ministros de Exteriores de la UE se reúnen la semana próxima y España abogará con firmeza por esta hoja de ruta. Se trata de dar la opción al presidente de facto, Nicolás Maduro, de permitir que el pueblo vote en condiciones de transparencia y bajo observación internacional.

Si no aceptara, la UE apostaría por apoyar a Juan Guaidó, como legítimo representante del pueblo venezolano. Guaidó juró el 23 de enero como presidente encargado, ante la población reunida en diversos cabildos en todo el país.

Ha reconocido Borrell cómo en España la cuestión de Venezuela es una cuestión de política interior. Así explicó las diferentes posturas de la oposición: «Para unos es un golpe de Estado inspirado por Estados Unidos, para otros es urgente el reconocimiento inmediato. El Gobierno trata no de sacar rédito interno sino de ayudar a encontrar una solución, eso obliga a hacer más equilibrios».

En caso de que la UE no secunde esta posición, el jefe de la diplomacia española aseguró: España tiene una clara voluntad de acción. No vamos a permanecer inactivos sobre Venezuela».