«Libertad, libertad», «Fuera Maduro», «Sí se puede»  corean los que han asistido al llamamiento de la junta directiva de la Asamblea Nacional en la Plaza Bolívar de Chaco, en Caracas. El más esperado en la comparecencia era Juan Guaidó, el presidente encargado de  Venezuela desde el 23 de enero, cuando asumió estas funciones en cabildo público. Guaidó llamó a celebrar elecciones libres y pidió a los militares que «se pongan del lado de Venezuela». La convocatoria a las urnas debería ser «lo antes posible».

Juan Guaidó hizo esperar más de hora y media. Y fue presentado como una estrella. Ha arrancado su intervención con un minuto de silencio «por las víctimas de la brutal represión». Junto a su esposa Fabiana, y la junta directiva de la Asamblea Nacional, Guaidó ha declarado: «El 23 de enero rompimos el silencio. Esas víctimas no serán en vano. Están en cada corazón de todos los que acudieron a la concentración del 23 de enero, no de 1958, sino de 2019».

«El 23 de enero los venezolanos despertamos de una pesadilla. Venezuela despertó para soñar», ha dicho. Ha asegurado que va a entrar la ayuda humanitaria, va a recuperar los activos o va a reabrir Radio Caracas Televisión.

Los venezolanos han despertado de la pesadila y han empezado a soñar», dice Guaidó

«Los venezolanos han empezado a soñar con esa Venezuela bonita, grande, que estamos construyendo», ha señalado, Al tiempo que nombró uno por uno, «a nuestros mártires», entre ellos Leopoldo López o Juan Requesens. «Quiero ser un servidor público para transformar este país».  Al tiempo se encomendaba a Dios.

«Nunca más nos van a robar los sueños. En Miraflores creen que este movimiento se va a desinflar. Creen que nos vamos a cansar. Aquí nadie se rinde. Despertó Venezuela para soñar con la Venezuela que tuvimos sino con la que vamos a tener, la que nos merecemos.

Ha aludido a los 53 puntos de concentración en Venezuela, y en el resto del mundo. «Un venezolano lleva a Venezuela esté donde esté».

Ha subrayado «la manera pacífica, madura (con risas, termina en a no en o) de las concentraciones». Asimismo ha remarcado cómo «algunos soldados se unieron a la marcha».

«Espero que esas Fuerzas Armadas, esa familia militar, haya tenido que utilizar el FAES porque ellos no se atrevieron», ha declarado Juan Guaidó, aclamado por los asistentes a la convocatoria.

Ha remarcado cómo el régimen no tuvo apoyos cuando intentó organizar una contramanifestación. O la vigilia de Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Constituyente.

Lista de apoyos internacionales

Guaidó ha leído todos los países que respaldan el paso que ha dado. Nombró a la Unión Europea, que aún valora su posición, y ha nombrado al Parlamento Europeo. ¿Qué significa el reconocimiento de estos países del mundo?, se ha preguntado.

«Primero, confianza, segundo legitimidad. Trabajamos por resolver los problemas de la gente. En apenas dos días logramos lo que no han conseguido seis años: autorizar el ingreso de la ayuda humanitaria», ha dicho. EEUU ya ha aprobado 20 millones de dólares en ayuda humanitaria.

«El régimen trata de sembrar la duda pero nuestro respaldo es casi unánime», ha señalado. Guaidó ha señalado cómo están protegiendo los activos de la corrupción.

En diferentes momentos del mensaje, aludió a las Fuerzas Armadas. Así como ha reiterado los pasos que ha de dar Venezuela hacia la democracia:»cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres».

«Insisto en el mensaje a las Fuerzas Armadas. Llegó el momento de ponerse del lado de la Constitución. Soldado de la patria, póngase del lado del pueblo de Venezuela. ¿Van a permitir el ingreso de la ayuda alimentaria? Es una prueba a lo que se enfrentan», ha dicho en intervención.

Es la primera aparición pública de Juan Guaidó desde el 23 de enero, cuando asumió la presidencia interina como consecuencia de las elecciones fraudulentas del 20 de mayo. Desde entonces ha estado en paradero desconocido por seguridad.

El Supremo chavista dio orden a la Fiscalía para proceder contra quienes secunden las acciones de la Asamblea Nacional, declarada por el régimen en desacato. En entrevista con el Independiente, Francisco Sucre, presidente de la Comisión de Exteriores de la Asamblea Nacional reconocía que todos están en riesgo, porque «en Venezuela no hay garantías jurídicas». Sin embargo, todos los observadores reconocen que sería un error grave.

Francisco Sucre, Juan Guaidó y Leopoldo López forman parte de Voluntad Popular, un partido cuyos líderes han sufrido gravemente la persecución del régimen chavista. López aún está en arresto domiciliario.

Ha concedido un par de entrevistas. En Univisión, no ha excluido que la ley de amnistía pueda amparar a Maduro y su gobierno. Esa ley de amnistía van a entregarla en los cuarteles a partir del sábado. La finalidad es que ningún civil o militar se quede al margen, que sepan que si se suman a la transición democrática, recibirán garantías.

«Se ve, se siente, Guidó es presidente». Así lo reconocen ya numerosos países de la comunidad internacinal, entre ellos EEUU, Canadá y Brasil. Desde ese 23 de enero los acontecimientos se han precipitado a una velocidad febril. Estados Unidos ha reconocido a Juan Guaidó como presidente. También lo ha hecho la mayor parte del Grupo de Lima, con la excepción de México. Uruguay y México promueven una iniciativa de diálogo.

A su vez, España busca el consenso en la Unión Europea para que se celebren elecciones libres y transparentes. España va a presionar para que la posición de consenso de la UE sea de presión a Maduro para que convoque elecciones, y si no lo hace en breve, reconocerán a Guaidó como presidente interino.

Maduro contestó a esta presión internacional, que ya se puso de manifiesto en su toma de posesión, a la que solo acudieron cuatro jefes de Estado o de gobierno: los mandatarios de Cuba, El Salvador, Nicaragua y Bolivia.

Desde Miraflores el 23 de enero, fecha en la que se conmemora la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, Maduro rompió relaciones con Estados Unidos y ordenó al personal diplomático estadounidense que saliera de Venezuela en 72 horas. El plazo se cumple mañana a medianoche.

EEUU anunció que no va a retirar a su personal diplomático de Venezuela. Guaidó hizo un llamamiento a  todos los embajadores a los que pedía seguir en sus puestos. Ha salido el personal no necesario y los parientes.

En su alocución, Guaidó ha invitado a los diplomáticos estadounidenses a quedarse. A la vez ha criticado cómo Maduro ha dejado desprotegidos a los venezolanos en EEUU. «Quédense». les ha dicho.

Llamamiento a la familia militar

Maduro se ha aferrado al respaldo de la cúpula militar, que primero por Twitter, y luego con un comunicado audiovisual confirmó su apoyo al régimen.

Calificaron de «golpe» el  paso dado por Juan Guaidó y aseguraron que defenderían con su vida el chavismo. El Tribunal Supremo, encabezado por Maikel Moreno, se puso del lado de Maduro. Son instituciones que se deben al chavismo y solo darán un paso atrás cuando todo esté desmantelado.

Sin embargo, nadie sabe hasta qué punto los militares de mandos intermedios y soldados están dispuestos a obedecer las órdenes. Fue simbólica la sublevación del cuartel de Coitza, en San José, un barrio humilde de Caracas apenas unas horas antes del 23 de enero.

El domingo van a entregar la ley de amnistía a los vecinos, parientes y luego acudir juntos a las comandancias. Asimismo, Guaidó ha anunciado una nueva movilización. «El ciudadano se ve en las calles», ha dicho evocando a Rómulo Betancourt. «Hay calle para rato», ha concluido.

Venezuela desde esa fecha vive una situación de vértigo.