«Soy el general de división Francisco Esteban Yáñez Rodríguez, del Alto Mando de la Aviación bolivariano… me dirijo ante ustedes para informarles que desconozco la autoridad írrita y dictatorial del dictador Maduro reconozco a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela». Es el primer militar de alta graduación activo dentro del país se aparta de Nicolás Maduro. A la vez ha asegurado que hay dos aviones listos. «Que se vaya» añade el general, el mismo día que Juan Guaidó ha convocado una manifestación popular para reivindicar el cambio democrático y agradecer el apoyo internacional.

El periodista venezolano Gabriel Bastidas se hace eco en su cuenta de Twitter de esta importante novedad. En su video el general asegura que el 90% de las Fuerzas Armadas «no están con el dictador sino con el pueblo de Venezuela».

Asegura que «la transición a la democracia es inmintente». Y añade: «Seguir ordenando a las Fuerzas Armadas que continúe reprimiendo a nustro pueblo es continuar con más muertes de hambre, de enfermedades y de combates entre nosotros mismos».

Ha invitado al pueblo de Venzuela a que salga a la calle a defender a Guaidó. Este 2 de febrero, cuando se cumplen 20 años de la primera jura de Hugo Chávez, los venezolanos están convocados en todo el mundo para mostrar su respaldo a la ruta democrática.

No den la espalda al pueblo de Venezuela. No repriman más», insiste a sus compañeros de armas.Da cuenta de «las infinitas amenazas de las que hemos sido víctimas».

«El tiempo de la patria es ahora. El tiempo de la democraica ya llegó. Por una Venezuela democrática triunfar», concluye el general Yáñez, el primero de los 2.000 generales de Maduro que hace caso del llamamiento de Guaidó y lo hace público en redes.

La contestación del alto mando militar fiel a Maduro fue rápida. También en redes le acusaron de «traidor». En la cuenta de Twitter de la Aviación Militar destacan que el general Yáñez no tiene a su cargo tropas sino que se encarga de planificación. Sin emgargo, el general tenía competencias del gran responsabilidad como reconocía la propia Aviación Militar Bolivariana recientemente.

El primer militar en dar este paso fue el coronel Silva Silva, agregado militar en Washnington. Maduro cortó relaciones con la Administración Trump y ordenó el regreso de los diplomáticos destacados en Estados Unidos, después de que la Administración de EEUU se pusiera del lado de Guaidó. El coronel Silva se negó a regresar y expresó su lealtad al cambio democrático en una entrevista en El Nuevo Herald.

Las grietas en el Ejército de Maduro van creciendo. La élite militar ha sido ahora fiel a Maduro, en gran parte por el elevado grado de corrupción en el alto mando. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, es uno de los dirigentes que figuran en las sanciones de EEUU. Ha emitido varios comunicados de lealtad al régimen.

En una entrevista con EL INDEPENDIENTE, el alcalde metropolitano de Caracas en el exilio, Antonio Ledezma, aseguraba que «la mayoría del Ejército está contra las arbitrariedades de Maduro».

Mientas tanto, Maduro cada día se muestra junto a soldados realizando ejercicios militares con la idea de mostrar músculo frente a quienes quieren que se suba a esos aviones y se vaya a una playa, como le invitaba el consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, si no quería acabar en Guantánamo.

La tropa y los cuadros intermedios padecen el sufrimiento de los venezolanos. De ahí que la Asamblea Nacional haya difundido su Ley de Amnistía y Garantías Constitucionales, dirigida a quienes se sumen a la trasición, civiles y militares. «Amnistía sí, impunidad nunca» es el lema del presidente interino. Cada vez son más los que se suman.