En octubre de 2017, tras consumarse el referéndum que el Tribunal Constitucional había previamente declarado ilegal, Alfonso Valero Aguado (Madrid, 1978) decidió crear un Foro de Profesores que reúne ya a docentes repartidos por diversos países del mundo y empezó a combatir las falsedades del procés. Entonces  impartía enseñanza en la Nottingham Law School (Reino Unido), desde donde divisaba con cierta distancia física el órdago independentista pero con una gran cercanía emocional ante el calado del desafío al Estado de Derecho.

Instalado ahora en Australia, donde trabaja para una empresa privada, Alfonso Valero coordina un comité de juristas que, integrado por unos 25 miembros e impulsado desde el Foro de Profesores, pretende seguir de manera «imparcial» el juicio que se desarrolla en el Tribunal Supremo contra 12 dirigentes separatistas para emitir un informe cuando termine basado en el «principio de competencia técnica» y sin hipotecas políticas, según cuenta en esta entrevista concedida a El Independiente.

Pregunta.-¿Cómo se ve el juicio al procés desde la distancia?
Respuesta.-Se ve como una oportunidad. Es una ocasión perfecta para exponer la alta calidad de nuestra Justicia, la falta de argumentos legales en la defensa de los acusados y la insostenibilidad de los argumentos que dicen que en España alguien está en la cárcel por sus ideas. Los nacionalistas están vertiendo exactamente las mismas ideas una y otra vez y nadie les ha procesado por ello.

P.-¿Qué le preguntan sus conocidos australianos sobre el desafío del independentismo catalán?
R.-Tengo que responder, con reticencia, que aquí el mensaje separatista no ha llegado al público en general. Y lo digo sin mucho énfasis porque, como se enteren en la Generalitat, abren una de sus ‘embajadas’ en cada ciudad de Australia.

El juicio es una ocasión perfecta para exponer la alta calidad de nuestra Justicia y que es insostenible afirmar que alguien está en la cárcel por sus ideas»

P.-¿Se ha percibido fuera de España la campaña lanzada por el Gobierno de Pedro Sánchez para tratar de rebatir el relato independentista en vísperas del inicio del juicio?
R.-La prensa internacional se ha hecho eco, tímidamente, de las acciones del Gobierno en el exterior. Pero esas referencias han quedado muy solapadas por editoriales y artículos en contra de la democracia española.

P.-En el trámite de cuestiones previas, los encausados han alegado vulneración masiva de derechos fundamentales. ¿Hay alguna duda de que el proceso no salvaguarda todas las garantías de los enjuiciados?
R.-No, ninguna. La mayor evidencia de ello son las propias alegaciones de los encausados. En sus ataques a la falta de legitimidad del Tribunal Supremo, y al alegar que son presos políticos, han demostrado que no tienen argumentos, ni interés, en defender que se han infringido sus derechos fundamentales. Apenas han formulado argumentos sobre los hechos de los que se les acusa o las razones por las que ese juicio vulnera sus derechos fundamentales.

P.-¿Qué les ha llevado a crear un comité de juristas para observar esta causa especial?
R.-Un estudio con vocación de hacer pedagogía sobre los pormenores del procedimiento, con objetividad. Un análisis hecho por profesionales de reconocido prestigio, que no necesitan colarse en la sala de vistas con togas que no les pertenecen para seguir un juicio que no entienden. El Tribunal Supremo no necesita observadores, pero los juristas, por naturaleza, analizan y estudian los asuntos legales.

P.-¿Es 100 % independiente este comité de juristas?
R.-Al 100 %. El comité ha sido formado con un compromiso de objetividad, a instancias del Foro de Profesores, sin financiación de ningún tipo. No es que el proyecto concreto no reciba fondos, es que todas las actividades del Foro de Profesores son a título voluntario. El Foro de Profesores es una plataforma formada por personas de ideología muy diversa, pero que comparten un compromiso con la unidad de España, el respeto al Estado de derecho, la Constitución española y la democracia. Por su parte, los miembros del comité son expertos en su campo. Contamos con 25 miembros, la mayoría de los cuales son catedráticos, muchos de ellos abogados en ejercicio y trabajan en diferentes lugares de España. Es un grupo heterogéneo, pero tiene en común el rigor en el trabajo.

Editoriales en contra de la democracia española han solapado el eco en la prensa internacional de las acciones del Gobierno en el exterior

P.-¿En qué se sustanciará el trabajo de este comité de juristas?
R.-En el análisis, evaluación final e informes basados en el principio de competencia técnica, con imparcialidad, no de naturaleza política.

P.-¿Ha echado en falta un posicionamiento más firme de intelectuales en defensa de la unidad nacional?
R.- Creo que ha habido muchos intelectuales que se han posicionado en defensa de la unidad nacional. Pero como eran voces tan aisladas y contra marea, no se les ha prestado la suficiente atención. La sociedad española sigue esperando que el Gobierno haga parte del trabajo que les corresponde a los propios ciudadanos. En los últimos tiempos va habiendo más conciencia de la necesidad de organizarse y de exigir públicamente que se respete la Constitución y el Estado de Derecho. Pero no es algo que se pueda delegar enteramente en el Gobierno o en los intelectuales. Es una labor de la sociedad.

P.-¿Cree que la sentencia está dictada de antemano y que el juicio es un mero trámite, como sostienen algunos independentistas?
R. En absoluto. No todos los encausados en España tienen la oportunidad de ser escuchados en el tribunal de más rango del país, en una sala formada por siete magistrados en el punto álgido de sus carreras. Este proceso no sólo está respetando todas las garantías de un juicio justo, es que se está dando un margen extraordinario a los encausados. Por el contrario, viendo la defensa que están articulando los encausados en este juicio, uno podría llegar a concluir que lo que quieren los nacionalistas es una sentencia condenatoria para poder alagar la atención mediática. Podría llegar a pensarse tal cosa, pero no creo que ése sea el objetivo.

P.-Como jurista, ¿ve fundada la acusación de rebelión por los hechos sucedidos entre septiembre y octubre de 2017?
R.-Entiendo que, según el auto del magistrado Pablo Llanera, hay indicios suficientes para apreciar rebelión. Lo explicó con gran detalle el profesor Enrique Gimbernat en su artículo ‘Sobre los delitos de rebelión y sedición’ en El Mundo. No obstante, que haya un indicio no significa que sea una conclusión final, sino algo que habrá de verse en la sustanciación del procedimiento.

Viendo alguna defensa podría pensarse que lo que quieren los nacionalistas es una sentencia condenatoria para poder seguir alargando la atención mediática»

P.-¿Entiende que se permita a un encausado lucir el lazo amarillo en el banquillo de los acusados?
R.-Entiendo las razones por las que el magistrado Marchena lo permite siguiendo doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Marchena está actuando para proveer a los encausados de las máximas garantías procesales

P.-¿Cree que el éxito que las encuestas auguran a Vox procede de la postura que mantuvo el Gobierno de Rajoy con el problema catalán?
R.-Mejor no contesto a esa pregunta porque no quiero mezclar mi análisis político con mi actividad en el Foro de Profesores. Aunque todas mis opiniones lo son a título personal, no quiero causar confusión.

P.-Si hay sentencia condenatoria y Pedro Sánchez sigue gobernando tras las elecciones del próximo 28 de abril, ¿considera que el Gobierno terminaría concediendo el indulto?
R.-El indulto hay que solicitarlo primero. No creo que se formulase tal petición.

P.-La negativa de los partidos independentistas a aprobar el presupuesto, ¿es el mejor relato para que Pedro Sánchez pueda concurrir a las próximas elecciones generales?
R.-El rechazo a los presupuestos de Sánchez ha roto el discurso nacionalista de cara al exterior porque cualquiera es capaz de entender que eso es una causa de elecciones anticipadas, por lo que es un mensaje contradictorio. ¿Quieren negociar o quieren nuevas elecciones? La prensa extranjera favorable a los nacionalistas no comprende esa estrategia.

Tanto si hay sentencia absolutoria como condenatoria, Carles Puigdemont tendrá que enfrentarse a la Justicia y no sólo hablar de ella»

P.-¿Ve motivos para que vuelva a aplicarse el artículo 155 en Cataluña, como sostiene el PP?
R.-En Cataluña hay que restaurar el orden constitucional. La fórmula para alcanzar ese objetivo es algo en lo que hay grandes diferencias. En el contexto de esta entrevista no me puedo pronunciar.

P.-De haber estado en España, ¿habría acudido usted a la concentración de la Plaza de Colón?
R.-Sí. Todos tenemos matices en las soluciones y en los manifiestos, pero yo hubiera ido a Colón a expresar la necesidad de respetar las instituciones democráticas y que cualquier diálogo se canalice a través de las mismas.

P.-¿La Justicia ajustará algún día cuentas con Carles Puigdemont?
R.-No me cabe duda. Tanto si hay sentencia absolutoria como condenatoria, Puigdemont tiene que enfrentarse a la Justicia y no sólo hablar de ella.