El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, ha justificado la candidatura al ayuntamiento de Ávila de Pilar Baeza, que fue condenada por asesinato y cumplió 7 años de los 30 años de prisión a los que fue sentenciada. El número tres del partido ha tratado este lunes de restar hierro al asunto, asegurando que los hechos «tuvieron lugar hace 35 años» y que «se refieren a una mujer que fue violada», empleando esta circunstancia como un atenuante del crimen.

En la rueda de prensa posterior a la ejecutiva de Podemos, y tras ser preguntado por este asunto, Echenique ha señalado su intención de «simplemente remarcar que hablamos de hechos que tuvieron lugar hace 35 años», y  «que se refieren a una mujer que fue violada». En este sentido, el dirigente, que irá en las elecciones generales como cabeza de lista por Zaragoza, se ha remitido a las declaraciones del líder autonómico de Podemos en Castilla y León, Pablo Fernández, que apoyó a la candidata este domingo porque “ya ha saldado su deuda con la sociedad”. En este sentido, Echenique ha asegurado que ese respaldo es «la posición del partido» y «una posición que suscribimos de principio a fin».

En declaraciones a Efe este domingo, Fernández defendió a la candidata y aseguró que, aunque son unos hechos «tremendos»,  Baeza “está amparada por la Constitución” al haber cumplido condena, además de que no tiene antecedentes y que “cumple con el código ético” de la formación. El líder autonómico dijo no considerarse con la “legitimidad moral necesaria” para “descabalgarla” de su candidatura al Ayuntamiento de la capital abulense. Respecto a la posible repercusión electoral que pudiera tener esta situación en Podemos, Pablo Fernández consideró que no debería pasar “factura”, ya que Baeza también concurrió hace cuatro año a las municipales por la plataforma ciudadana de Trato Ciudadano.

Facilitó el arma para cometer un asesinato

Baeza, que también irá en la lista de las generales, fue cómplice del asesinato en Leganés (Madrid) de Manuel López Rodríguez, en 1985, a quien acusó un mes antes de haberla violado. Según destapó El Español, los autores materiales del asesinato fueron su novio, Manuel García y un amigo de éste, Juan Carlos Torres, a quienes Baeza -que trabajaba en una armería- les facilitó el arma, una escopeta de caza, a sabiendas de que iba destinada a “vengar” la violación, según quedó demostrado en el juicio.

La defensa de Baeza esgrimió que era «manipublable y de escasa dotación intelectual»

El arma homicida nunca fue encontrada. Cuatro tiros a bocajarro terminaron con la vida de Manuel López a principios de septiembre de 1985, aunque su cadáver no se descubrió hasta diciembre de ese mismo año tirado en un pozo de la vecina localidad Villanueva de Perales, también en la Comunidad de Madrid. Lo curioso es que, una vez descubierto el cadáver y conscientes de que el cerco se estrechaba en torno a ellos, después de ser identificados como las últimas personas que vieron al asesinado con vida, los autores materiales y Baeza, que tiene ahora 56 años, se entregaron a las autoridades.

La defensa de la hoy política de Podemos, intentó un atenuante de la pena aludiendo a su situación mental. Informes forenses determinaron que era manipulable, con rasgos neuróticos y de escasa dotación intelectual, pero no incapacitada para distinguir la gravedad de los hechos