El director de TV3, Vicenç Sanchis, ha sido la primera víctima del debate electoral organizado por la cadena autonómica con los seis candidatos por Barcelona. Tanto la cabeza de lista del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, como la de Cs, Inés Arrimadas, han abierto el debate advirtiendo de la “anomalía” que supone que Sanchís modere el debate como director de la cadena pese a estar imputado en el proceso sobre el 1-O que se instruye en el Juzgado 13 de Barcelona.

“Cataluña vive una anomalía democrática en el sentido contrario al que dice Laura Borràs”, ha advertido Álvarez de Toledo al abrir el debate, “es una anomalía un director de TV3 que está procesado”.

La crítica ha tenido la réplica de Arrimadas, quien ha ido un paso mas allá y ha pedido la dimisión del director de TV3, al que ha entregado, de hecho, una carta de dimisión ya preparada. Sanchís, visiblemente contrariado, ha aceptado el documento prometiendo “estudiarlo concienzudamente”.

Arrimadas ha recordado que Sanchís no sólo está procesado sino que también ha sido reprobado por el Parlament. “Le pido que deje de ser el conseller de propaganda, que cobra como conseller“, le ha recriminado la líder naranja tras recordar que ha participado en actos de JxCat y “no descarto que acabe en sus listas”.

En un debate en el que las candidatas de PP y Cs batallan por el protagonismo del bloque constitucionalista, Álvarez de Toledo ha conseguido llevar a los candidatos independentistas a su terreno con un tono que se ha ido elevando por momentos.

“TV3 es tan plural”, le ha respondido la candidata de JxCat, Laura Borràs, que “ustedes dos pueden participar en este debate para llamar al presidente de la Generalitat fugado, forajido y xenófobo, no sé si estoy en un debate o en un western“.

Ni Arrimadas ni Álvarez de Toledo han conseguido, sin embargo, que la representante del PSC, Meritxell Batet, responda si Pedro Sánchez concederá el indulto a los líderes del 1-O ni si está de acuerdo con la prisión preventiva impuesta a los Jordis. La ministra ha calcado las respuestas de Pedro Sánchez apelando al respeto al poder judicial para negarse a responder.

Tampoco han conseguido Borràs y los candidatos de ERC y Podemos, Gabriel Rufián y Jaume Asens, respectivamente, que responda si el PSOE descarta pactar con Cs. La candidata socialista, blanco de los ataques de uno y otro bloque, se ha limitado a defender las propuestas sociales y económicas implícitas en los presupuestos generales tumbados por los independentistas en el Congreso.

Todo ello ha ocurrido en un debate en el que Borràs y Rufián han evitado entrar en el cuerpo a cuerpo, pese a que se disputan la prevalencia en el espacio independentista, y Álvarez de Toledo y Arrimadas han demostrado mucha mayor sintonía que Pablo Casado y Albert Rivera en los debates precedentes. Sorprende, por contra, el enroque de Asens con ERC, siguiendo el camino marcado horas antes por Ada Colau en un mitin central de Podemos en Barcelona en el que ha reclamado a los republicanos que “dejen de gobernar con la derecha corrupta” heredera de Convergencia.