El líder del PP, Pablo Casado,  ha arrancado su comparecencia tras la reunión con el jefe del Gobierno admitiendo que prevé un Ejecutivo «débil» ante una oposición «fuerte» y le ha pedido que no dependa de los independentistas, sino que busque otro tipo de alianzas con partidos constitucionalistas, en velada alusión a Ciudadanos, aunque no han ahondado más en la cuestión de los pactos por deferencia con Su Majestad el Rey.

En una cita de hora y media, mucho más breve que la del 2 de agosto pasado que se extendió a casi tres horas, ambos dirigentes han abordado otros asuntos como la fiscalidad, la política internacional -con especial interés en la situación de Venezuela «para que España esté al lado de un país hermano» y deje a Leopoldo López que ejerza su actividad política desde la embajada de España en Caracas- y sobre Cataluña, pero sin ahondar mucho en ninguno de los temas.

Sala de prensa del Gobierno

Moncloa ha vuelto a ceder a Casado la sala de prensa reservada al Gobierno, al igual que hizo en su encuentro anterior, deferencia que luego no tuvo con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, al que recibe por la tarde, tras su entrevista con Albert Rivera de la mañana. La reunión ha caminado de puntillas sobre la cuestión de los pactos postelectorales hasta que arranque la ronda de consultas del Rey, pero Casado ha insistido en que es muy importante que esta legislatura no se sostenga en el respaldo del independentismo por lo que «no vamos a poner ninguna dificultad a la investidura si no se depende de ellos» y sí lo hace de Albert Rivera, combinación de gobierno que el PP dice preferir.

Además, el líder del PP ha extendido cierto cordón sanitario hacia el nacionalismo vasco y navarro, con la mente puesta en el PNV, por entender que la formación de Andoni Ortuzar «están yendo contra la igualdad de los españoles».

Habrá tiempo de hablar de pactos de legislatura, ha agregado, para reiterar que ejercerá la oposición y no permitirá la investidura ni por acción ni por omisión, «pero Sánchez tiene sobre la mesa otros partidos» instalados en la legalidad. «Hay combinaciones que evitarían la repetición de las elecciones, pero es el Gobierno más débil que vamos a tener en la historia democrática», ha subrayado en alusión a los 123 diputados que ha conseguido el PSOE, salvo el paréntesis de estos diez meses en que Sánchez gobernó con 83.

Oposición «firme, frontal y responsable»

Tras más de diez meses de incomunicación entre ambos dirigentes, desde aquella ya lejana reunión de agosto pasado, el líder popular ha insistido en que el mandato que ha recibido de las urnas es «ejercer una oposición firme, frontal y responsable» y eso pasa por no abstenerse en la investidura. «Tampoco lo hizo Sánchez incluso ante la amenaza de otra repetición electoral», ha recordado para subrayar que el hoy presidente en funciones tiene otras «posibilidades numéricas». De hecho, socialistas y «naranjas» «ya han llegado a acuerdos», a pesar de conocer la reiterada negativa de Albert Rivera a un acercamiento al PSOE.

Uno de los pocos acuerdos del encuentro ha sido el de mantener la interlocución sobre Cataluña «que ha ocupado un espacio importante» de la cita, según Moncloa. Casado cree que en Cataluña «sigue habiendo un problema serio de legalidad y dice esperar que el Gobierno «ponga orden». Ha anunciado en este sentido que «yo estaré en mi sitio y siendo exigente». Para empezar, el PP recurrirá al Tribunal Constitucional la decisión de dejar que Carles Puigdemont se presente a las elecciones europeas del 26-M.

Moncloa quería dar «una imagen de unión del país»

Por su parte, Moncloa, a través de un comunicado, puesto que no ha comparecido nadie para dar la versión gubernamental de la reunión, se ha limitado a señalar el carácter «cordial, afable y fluido» de la cita con la que se pretende «normalizar relaciones». La idea es mantener «encuentros regulares» para que este tipo de reuniones «no sean noticia». Pacto de Toledo, pensiones, I+D+i, transición ecológica y la situación económica y fiscal son los asuntos que destaca el Ejecutivo. En definitiva, «hoy se trataba de dar una imagen de unión del país en los asuntos claves y reforzar la institucionalidad».