Carles Puigdemont ha renunciado a ser restituido presidente de la Generalitat. El discurso que sirvió a JxCat para ganar las elecciones autonómicas de 2017 centrado en la promesa del regreso de Puigdemont se ha disuelto en el fragor de las elecciones europeas, vistas como una segunda vuelta del 28-A. El líder de Junts ha asegurado hoy que su objetivo es centrase en el Parlament Europeo para seguir defendiendo ahí la causa independentista y insistido en que la legislación europea le otorga inmunidad para recoger su acta de diputado si es elegido el 26 de mayo.

“No tengo ningunas ganas de ser candidato a la presidencia de la Generalitat” ha llegado a asegurar Puigdemont, que lleva dos años defendiendo el discurso de la restitución: esto es, que fue destituido irregularmente con la aplicación del artículo 155 y que los catalanes lo escogieron de nuevo el 21D, por lo que se debería haber permitido su regreso obviando la causa penal abierta contra él y su gobierno por la organización del referéndum ilegal del 1-O y la declaración unilateral de independencia.

Puigdemont ha vuelvo a culpar a la “represión del Estado” de no haber podido ser investido presidente el 30 de enero de 2018, cuando su grupo pretendía que fuera investido a distancia. Y ha aprovechado para asociar esa situación con una eventual victoria en las elecciones europeas, preguntándose si España respetará su supuesta inmunidad para presentarse en Madrid a recoger su acta de eurodiputado.

“¿Va a respetar el Estado las reglas de juego de UE o van a seguir en ranking de los que más incumplen?” ha preguntado el candidato independentista para insistir en la tesis del abogado Gonzalo Boye, en el sentido de que su simple elección le otorga inmunidad ante la justicia española. Un extremo que ha negado el Parlamento Europeo.

“Tengo inmunidad, y me habilitaría a completar los tramites que exige de Loreg, la pregunta es si las autoridades españolas lo permitirán” ha insistido Puigdemont, quien vuelve a jugar así con la posibilidad de un regreso a la política efectiva para animar sus opciones electorales frente a Oriol Junqueras, rival también en estos comicios al Parlamento Europeo.

Estabilidad en el Govern

Aún así, el líder de JxCat ha asegurado “esto no es una carrera de siglas, es carrera de país”. Puigdemont ha desmentido así que el intenso ciclo electoral que acaba en teoría el domingo 26 de mayo deba incidir en la estabilidad del gobierno catalán. Ha asegurado que Quim Torra y Pere Aragones, números uno y dos del Govern, “tienen claro” que deben “aislarse del ruido” con el objetivo de ir a una legislatura larga que dé estibilidad a Cataluña

“El Govern es el eje que necesitamos para estos momentos difíciles, debilitarlo no nos ayuda” ha advertido Puigdemont, que ahora aleja la posibilidad de unas elecciones autonómicas adelantadas el próximo otoño, coincidiendo con la sentencia de Tribunal Supremo sobre el proceso independentista. Una opción que antes de las generales el propio Torra había puesto sobre la mesa.

“La fuerza de la gente de la prisión y la fuerza del exilio combinadas es proycto imbatible” ha añadido para asegurar su apoyo a Junqueeras, al que le ha deseado “me gustaría que pudiera hacer tantas ruedas de prensa y viajes como yo porque tiene derecho a ello, es inocente y ha sido escogido por los ciudadanos”.

Sin noticias del PSOE

Puigdemont ha lamentado además la falta de interlocución con los socialistas, tanto catalanes como españoles, y ha reclamado a Pedro Sánchez auténtica predisposición al diálogo que no ve en la designación de Miquel Iceta como candidato a la presidencia del Senado. “Nadie, ni del PSC ni PSOE se ha puesto en contacto conmigo en este año y medio ni directa ni indirectamente” se ha lamentado el ex presidente catalán.

El líder de JxCat ha hecho esta recriminación en pleno debate sobre la candidatura de Iceta al Senado, que los independentistas deben permitir votando su designación como senador autonómico en el Parlament. “Nadie discute que PSC tenga derecho a un senador. Esto nunca ha estado en discusión” ha asegurado Puigdemont, dejando entrever que su grupo se inclinará por la abstención.

Ha recordado, sin embargo, que él “no podrá votar a Iceta” porque esta suspendido como diputado en el Parlament y ha reclamado a los socialistas “respeto pero los trámite y las leyes que se deben cumplir”. Ha dejado claro además que no ve la designación de Iceta como un “gesto” de distensión de Pedro Sánchez. “Los catalanes no son mejores para presidir el Senado” ha apuntado Puigdemont, quien ha insistido en que Iceta “no tuvo dudas sobre 155, estuvo entre las personas que hacían esfuerzos para que aplicara el 155”.