Los populistas han avanzado en las elecciones europeas con las significativas victorias en Francia, Italia, Polonia o Hungría. También en el miembro número 28, Reino Unido, donde la anomalía del Brexit distorsiona el panorama político. Sin embargo, el avance de los Verdes y de los liberales ha logrado contrarrestar las pérdidas sufridas por los partidos tradicionales, democristianos y socialdemócratas. El frente europeísta ha de unir fuerzas y buscar consensos si quiere frenar a Matteo Salvini y Marine Le Pen, quienes buscan una alianza soberanista. Todos juntos sumarían al menos 171 escaños, pero no tienen capacidad de bloqueo. Además, polacos y checos siguen sin confiar en Salvini y Le Pen, rusófilos confesos.

Los europeístas cuentan con una amplia mayoría pero están más fragmentados que nunca. La gran coalición que hasta ahora se repartía el poder deja de tener la mayoría por primera vez en los 40 años de historia desde las primeras elecciones de 1979. El Partido Popular Europeo sigue siendo el más grande en el Parlamento Europeo, pero con 180 escaños ha perdido 37 con respecto a 2014. El número uno del PPE, Manfred Weber, hizo un llamamiento a la «estabilidad».

El Grupo socialdemócrata ha logrado 146 eurodiputados, es decir, también ha dejado en el camino 40 diputados. Suman 326 eurodiputados, menos de la mayoría necesaria de 376. La participación ha sido del 50,94%, la mayor desde hace dos décadas.

Sin embargo, los liberales cuentan con más de un centenar de eurodiputados, 109, al sumarse En Marche de Macron. Serán cruciales en la nueva Comisión Europea y en el nuevo Parlamento. Los Verdes han sido la gran revelación en Alemania o Francia. Por ello, llegan a los 69 escaños y su voz va a influir en la agenda europea porque la lucha contra el cambio climático va a ser clave en la nueva legislatura. La eurodiputada Ska Keller, cabeza de lista del grupo de Los Verdes, va a ser una de las grandes figuras de la legislatura entrante.

Llamo a formar una plataforma progresista dinámica. Hemos de fijarnos en el futuro», señala Frans Timmermans

«Hay posibilidad de una mayoría sin el Partido Popular Europeo. La gente quiere que actuemos sobre el cambio climático, que las grandes empresas tecnológicas paguen sus impuestos. Llamo a formar una plataforma progresista dinámica. No pienso en estabilidad porque hemos de fijarnos en el futuro. Hay que ser dinámicos. Necesitamos un programa para los próximos cinco años», ha declarado Frans Timmermans, cabeza de lista de los socialdemócratas. «El nacionalismo solo va a generar temor y odio».

En Grecia ya se ha dado la primera convulsión de la política nacional. Ha ganado Nueva Democracia, que forma parte del Partido Popular Europeo, con nueve escaños y un 33% de los votos, más de diez puntos que Syriza, la izquierda en el poder. Syriza ha logrado seis escaños. Este fracaso ha llevado al primer ministro, Alexis Tsipras, a convocar elecciones anticipadas.

Bardella, la nueva estrella francesa

Francia ha sido el país de los grandes donde Reagrupación Nacional se ha impuesto en la simbólica batalla contra el presidente Emmanuel Macron, que apadrina a los liberales de Renacimiento (En Marche-Modem). Su número uno, Nathalie Loiseau, ha sido ministra de Asuntos Europeos. Ha llamado a defender la «casa común europea».

Reagrupación Nacional, que como Frente Nacional ya ganó en 2014, ha logrado 22 escaños, cuando tenía 23. Renacimiento (En Marche-Modem) tiene 21 eurodiputados, los Verdes franceses, 12; los Republicanos, siete y Francia Insumisa, seis. El número uno de Reagrupación Nacional, Jordan Bardella, ha señalado que «es una lección de humildad» para el presidente Macron.

Tanto Jordan Bardella como Marine Le Pen han asegurado que formarán un gran frente soberanista en la Unión Europea. La finalidad no es dejar la UE sino cambiarla desde dentro. Su principal aliado es Matteo Salvini, líder de la Liga y ministro del Interior.

Salvini gana el duelo a 5 Estrellas

La Liga de Salvini ha logrado el primer puesto en las elecciones europeas en Italia con el 33,6% y 28 escaños, y en segundo lugar figura el Partido Democrático con el 23,5% y 19 asientos,  mientras que los grillini se quedan en torno al 16,6% y 14 eurodiputados. En cuarto lugar está Fuerza Italia con un 7,8% y seis eurodiputados. Silvio Berlusconi se reencarna como eurodiputado a los 82 años.

Salvini se ve reforzado como el hombre fuerte del Gobierno de Italia, frente a sus socios de gobierno del Movimiento 5 Estrellas, con quienes la relación es cada vez más tensa. A su vez, se ve coronado como el gran líder de los soberanistas europeos, que sumarían 58 eurodiputados. Eurodiputado en 2004, tiene en su punto de mira, al igual que Marine Le Pen transformar la Unión Europea. De momento, carece de la fuerza suficiente, pero cada vez suma más adeptos.

Otro gran triunfador es el iliberal Viktor Orban, el incalificable primer ministro húngaro. El Fidesz, suspendido por el Partido Popular Europeo, obtiene el 52% de los votos y 13 escaños. «Somos pequeños pero queremos cambiar Europa», ha dicho Orban, que ha descrito estas elecciones «como el principio de la nueva era contra la migración». También domina en Polonia el Partido Ley y Justicia, integrado en el Grupo de Conservadores y Reformistas. Aporta 22 escaños a los conservadores y reformistas que cuentan con 59 asientos.

Salvini intenta seducir a Orban, que puede hartarse de las críticas de los populares, ahora más necesitados que nunca de sus eurodiputados. Los polacos recelan como los checos de ODS, de Jan Zahradil, y Fratelli d’Italia con cinco escaños, de la rusofilia de los soberanistas que abandera Salvini.

Los ultras nórdicos, a la baja

En ese grupo han perdido algo de fuelle en estos últimos días el Partido de la Libertad de Austria por el llamado Ibiza de Heinz-Christian Strache, que finalmente obtienen solo tres escaños, mientras los populares del presidente Sebastian Kurz se imponen claramente con siete eurodiputados.  Paradójicamente Kurz ha perdido el lunes una moción de censura por la alianza de socialdemócratas y ultraderecha para acabar con su gobierno, y Strache, tras dejar el Ministerio de Exteriores por el escándalo, ha logrado un escaño en la Eurocámara. También se han quedado lejos de las expectativas los ultras daneses y los finlandeses.

Los alemanes de Alternativa para Alemania han logrado 11 eurodiputados, que se van a unir al grupo de Salvini y Le Pen. Los dirigentes de Alternativa acudieron a Milán el 18 de mayo, convocados por el viceprimer ministro italiano. Alternativa para Alemania, aunque mejora con respecto a 2014, parece que ha tocado techo, en comparación con los resultados de las legislativas de 2017.

En España Vox también ha pinchado al quedarse con un 6,2%, la mitad de votos que hace un mes en las elecciones nacionales. Entran por primera vez en el Parlamento Europeo con tres escaños. Aún han de decidir en qué grupo se integrarían.

El gran reto de los grupos europeístas, populares, socialdemócratas, liberales y verdes, será encontrar un camino común para que la Unión Europea avance, a pesar de los euroescépticos y de problemas aún no resueltos como el Brexit. Con estos resultados, los Spitzenkandidaten de los grupos tradicionales, populares y socialdemócratas, quedan debilitados de cara al Consejo Europeo. La comisaria de Competencia, la danesa Margrethe Vestager, que ha reconocido sus aspiraciones a ser presidenta de la Comisión, ha señalado que «el monopolio del poder se ha roto».

El consenso habrá que buscarlo a cuatro bandas pero será imprescindible para que la Unión Europea tenga un futuro una vez superado el trauma de la marcha del Reino Unido. Es el fin de esa zona de confort en la que estaban los partidos tradicionales. La agenda verde va a ser determinante en los próximos cinco años.

Precisamente, el Parlamento Europeo aún alberga a los diputados británicos. El Partido del Brexit, liderado por Nigel Farage, ha sido el más votado en el Reino Unido y su grupo en la Eurocámara, en el que están los grillini italianos, cuenta con 54 eurodiputados. Con resultados parciales, el Partido del Brexit se imponía con 28 eurodiputados (31,7% de los votos), seguidos por los liberaldemócratas con el 18,5% y 16 asientos en la Eurocámara. Los laboristas se han quedado terceros con diez escaños (14,05%), y los tories han sido quintos con cuatro escaños (8,7%), superados por los Verdes con siete asientos.

Los Veintiocho confían, los británicos los primeros, en que pronto salgan de la mejor manera posible. Ahí empezará una nueva era en la Unión Europea. Y en el Reino Unido, también.