Política

Rivera intentó fichar a la mano derecha de Santamaría para el 155

Ofreció a Bermúdez de Castro encabezar la lista "naranja" a la presidencia del ejecutivo aragonés para las elecciones del 26-M

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Rivera intentó fichar a la mano derecha de Santamaría para el 155
Bermúdez de Castro y Sáenz de Santamaría durante su etapa de gobierno

Bermúdez de Castro y Sáenz de Santamaría durante su etapa de gobierno EFE

Resumen:

Dentro de la política de «fichajes» que Ciudadanos puso en marcha ante las elecciones locales y autonómicas del pasado 26 de mayo tocó a muchos más dirigentes y ex dirigentes del PP de los que han transcendido públicamente. Uno de ellos fue el ex secretario de Estado para las Administraciones Territoriales, Roberto Bermúdez de Castro, o, lo que es lo mismo, la mano derecha de la ex vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, para administrar la aplicación del artículo 155 por el que se intervino a la Generalitat catalana en 2017.

El ex secretario de Estado fue una pieza clave tanto en la llamada «operación diálogo» con la Generalitat, que se inauguró en la segunda legislatura de Mariano Rajoy bajo los mandos de Santamaría, como en la intervención del gobierno autonómico catalán. Actuó a modo de ministro plenipotenciario  para Cataluña al ponerse al frente de la administración en el territorio durante la intervención, donde colaboró, entre otros dirigentes independentistas, con la actual consejera de Presidencia y portavoz del ejecutivo de Quim Torra, Elsa Artadi.

El «tridente» de la vicepresidenta

Bermúdez de Castro en los asuntos de la administración cotidiana; Juan Antonio Puigserver como responsable máximo de Interior durante el 155 y el entonces delegado del Gobierno, Enric Millo, formaron el «tridente» de Sáenz de Santamaría para una operación que culminó en unos comicios autonómicos, los del 21 de diciembre de 2017, tal y como Ciudadanos reclamó para apoyar la intervención de la Generalitat. Los tres terminaron con fuertes signos de desgaste de aquella experiencia.

En todo caso, éste desestimó el ofrecimiento de Ciudadanos a pesar de atesorar una gran experiencia en política autonómica, puesto que fue consejero de Presidencia, Justicia e Interior además de portavoz del Gobierno de Aragón durante la presidencia de Luisa Fernanda Rudi. Era el bagaje que buscaba Ciudadanos, ayuno de cuadros medios y dirigentes con el suficiente conocimiento para encabezar y conformar sus listas electorales del 26M.

Bermúdez de Castro dejó la política tras la experiencia del 155

Cuando se produjo la oferta ya había dejado la secretaría de Estado y anunciado su decisión de dejar la política tras la dura experiencia vivida en Cataluña por mucho que trasladaran entonces el mensaje de la normalidad en la Administración. Lo cierto es que salió muy quemado de aquella etapa, tanto, que no dudó en enrolarse en la Liga del Fútbol Profesional junto a Javier Tebas, los dos aragoneses.

En todo caso, incluso desde antes de su época en el gobierno central, el ex secretario de Estado y la vicepresidenta mantuvieron una amistad personal que iba más allá de los intereses comunes de la política y que les llevó hasta a compartir jornadas de esquí en el Pirineo aragonés.

Ante su negativa, Ciudadanos fichó para la candidatura a la presidencia de Aragón al periodista Daniel Pérez Calvo, quien estos días participa en la ronda de contactos con el PP para intentar configurar un tripartito que incluya al Partido Aragonés Regionalista (PAR) que permita un acuerdo de centro-derecha que desaloje al socialista Javier Lambán de la  presidencia autonómica.

Cs ha intentado pescar en aguas populares, como Ángel Garrido o Silvia Clemente

El de Bermúdez de Castro no fue el único de los fichajes intentó Ciudadanos en las aguas revueltas del PP y con unas expectativas electorales a la baja. Uno que se saldó en fracaso, intento de pucherazo incluido, fue el de Silvia Clemente, ex presidenta del Parlamento de Castilla y León y ex consejera del gobierno autonómico con el actual presidente en funciones Juan Vicente Herrera.

Pero el más sonado fue, sin duda, el del ex jefe del Ejecutivo autonómico madrileño Ángel Garrido. Y lo fue porque pocos días antes de anunciarse su paso a la lista de Ciudadanos para la Comunidad de Madrid, había confirmado su candidatura como número cuatro en la lista popular al Parlamento Europeo. Todo un varapalo para los populares habida cuenta que se fue entre duras acusaciones de «derechización» de Pablo Casado.

Garrido, posible presidente de la Asamblea

No es descartable que Garrido sea el candidato de Ciudadanos a la presidencia de la Asamblea madrileña por mor de un pacto PP-Ciudadanos para el gobierno de la Comunidad. De este modo, los populares de Isabel Díaz Ayuso se verían obligados a votar a quien no dudaron en calificar de «traidor» cuando hizo aquella maniobra a cinco días de las elecciones generales, dando una idea de descomposición de su antiguo partido. En Ciudadanos aseguran que no fueron en busca de Garrido sino que fue él el que llamó a sus puertas, pero se le acomodó de inmediato en la lista autonómica. El PP ya ha anunciado que no le vetará si esa es la propuesta de la formación «naranja».