Mañana de caos en las investiduras municipales por toda España. Acuerdos que se daban por seguros se han roto a última hora, en ocasiones durante los mismos plenos donde los alcaldables han salido como grandes derrotados…momentáneos.

Uno de los escenarios con mayor vaivén político ha sido Extremadura, donde nada ha estado claro hasta bien entrada la mañana. Este viernes, Partido Popular y Ciudadanos acordaban repartirse, dos años cada uno, la alcaldía de Badajoz. Pero lo hacían sin contar con los votos de Vox, decisivos para que el plan saliera adelante. El partido ultraconservador aseguró durante la madrugada que no apoyaría un cambalache del que no se les había informado, aunque acabó reculando e invistiendo al alcalde popular.

El movimiento del PP en Badajoz se había interpretado como un gesto hacia Ciudadanos para que la formación de Rivera no diera la alcaldía de Cáceres al PSOE. Si lo fue, salió mal. En Cáceres mandará el socialista Luis Salaya tras la abstención de los ediles naranjas, que rechazaron reproducir allí el acuerdo que sí había salido adelante en Badajoz.

Balance en Andalucía

También hubo sorpresas en Andalucía. Mientras en Granada y Córdoba el centro-derecha se hizo con los ayuntamientos con los votos de Vox, la sorpresa saltó en Jaén, donde Ciudadanos apoyó finalmente a Julio Millán, el candidato del PSOE. Un caso especialmente significativo: en los últimos días se habían filtrado audios de un concejal de Ciudadanos en el consistorio en el que aseguraban que su agrupación local pactaría con el PP porque podrían manejarlo a su antojo, mucho más que a una candidatura socialista. No fue así.

Tumultos también en Castilla y León, donde Ciudadanos recoge un pobre botín a cambio de su apoyo al PP en la Junta autonómica. Sólo gobernará Palencia. Burgos, donde había pactado la alcaldía con el PP, cae finalmente en manos del PSOE después de que el grupo municipal de Vox se haya negado a apoyar al candidato naranja por sentirse ninguneado en la negociación. Su actitud ha sido afeada posteriormente por la dirección nacional.

Vox y Ciudadanos han roto los pactos nacionales en ciudades como Burgos y Huesca, en las que ha saltado la sorpresa

Javier Maroto, responsable del comité negociador del PP, ha criticado que Vox haya «incumplido» el pacto nacional en Burgos, y ha animado a empezar a trabajar inmediatamente por una moción de censura que configure rápidamente una mayoría alternativa a la alcaldía del PSOE.

Con distintos protagonistas, algo similar ha sucedido en Huesca, donde el pacto para llevar al consistorio un alcalde conservador ha saltado por los aires tras la abstención de un concejal. En este caso, Vox sí había prestado sus votos al pacto firmado esta madrugada. Como en Burgos, la falta de acuerdo entre los tres partidos ha propiciado que el poder lo retenga el PSOE como lista más votada. El bloque conservador sí ha fructificado en Zaragoza, donde gobernará el PP, y en Teruel.

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Ciudadanos ha vuelto a ser este sábado la opción más volátil en el panorama municipal, donde ha basculado de manera significativa en función del territorio. En Castilla-La Mancha se han confirmado los pactos para repartirse el poder municipal con el PSOE, rotándose en la alcaldía de capitales importantes como Albacete o Ciudad Real.

Albiol no consigue la alcaldía

También se ha apoyado en el PSOE en el pacto más curioso de la mañana: Melilla, donde el único concejal de Ciudadanos en la ciudad autónoma será alcalde tras conseguir el respaldo del PSOE y Coalición por Melilla, el partido de mayoría musulmana que estuvo cerca de irrumpir en el Congreso de los Diputados en las elecciones generales del pasado 28 de abril.

En una sesión bronca, en la que se han oído gritos de «traidor» entre las personas que llenaron el Salón Dorado del Palacio de la Asamblea, cuando se recontaban los votos de socialistas y cepemistas hacia Eduardo Castro y también cuando se dio a conocer el resultado de las votaciones, el diputado naranja finalmente ha logrado reunir 13 votos sobre 25 y convertirse en el nuevo presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla a pesar de pertenecer a la fuerza menos votada de las cinco que obtuvieron representación.

Además, movimientos de última hora también han roto lo previsto en Badalona, donde Xavier García Albiol (PP) parecía cerca de la alcaldía gracias al desacuerdo entre Guanyem Badalona-ERC y el PSC, que llegaban al Pleno proponiendo candidatos distintos. Finalmente, la candidatura independentista ha renunciado a la investidura de Dolors Sabater y ha dado sus votos al socialista Álex Pastor, que se mantendrá así en el poder.