Los insultos de «acojonado» o «sinvergüenza» que la cuenta oficial de Twitter de Vox profirió este miércoles al líder de Ciudadanos Albert Rivera no han sido óbice para que los naranjas hayan cruzado una supuesta línea roja: por primera vez, Ciudadanos y Vox se han reunido junto al PP en Murcia para salvar la segunda investidura del popular Fernando López Miras, tras fracasar el primer intento el pasado martes.

La reunión ha sido avanzada por el programa Al Rojo Vivo de La Sexta. Y confirmada por este medio. Es la primera vez que los naranjas y los verdes se sientan en una mesa para negociar un Ejecutivo: a principios de junio los candidatos madrileños Ignacio Aguado (Cs) y Rocío Monasterio (Vox) se vieron de manera informal para «conocerse». Ahora se trata de pactar una sesión de investidura que arrancará en horas.

Con todo y a pesar del encuentro, Abascal no ha perdido ocasión para seguir atacando a PP y Ciudadanos en Twitter -sin insultos, a diferencia de ayer-, y para deslizar una idea: que, a pesar de las tiranteces entre las tres derechas, Vox no permitirá gobiernos autonómicos de izquierda.

«Las cosas claras y la verdad sin trampas», reza el primer tweet del líder del partido de extrema derecha. «En Murcia sólo puede haber gobierno de izquierda si Cs vota con ellos. En Madrid sólo gobernará Gabilondo si Cs se abstiene. CONCLUSIÓN: Sólo habrá gobiernos de izquierdas allí donde Ciudadanos los permita con sus votos o abstenciones».

En la reunión se sientan Miguel Garaulet de Ciudadanos Murcia, Luis Gestoso de Vox, Pascual Salvador de Vox y José Miguel Luengo, del PP. También Teo García Egea, secretario general del PP. Los populares confirman los contactos mientras que la dirección nacional de Ciudadanos tratan de matizarlos.

Cs matiza pero confirma los contactos

Juan Carlos Girauta, de hecho, ha llegado a negar que está habiendo una reunión a tres bandas con PP y Vox para desbloquear la investidura en Murcia. «Será para tomarse un café», ha dicho Girauta, quien ha llamado a distinguir entre negociar «cosas parciales, «tomarse un café» o «irse a comer».

«Sí podemos hacernos una foto, como me la he hecho yo con Irene Montero cuando negociábamos, por ejemplo, la reforma electoral, pero lo que nosotros no hacemos son acuerdos programáticos más que con el PP en estos momentos y excepcionalmente con el PSOE en el caso de que acepten unas condiciones que son públicas», ha recalcado.

José Manuel Villegas, por su parte, ha asegurado que la reunión a tres se ha producido sólo para informar a Vox sobre el contenido del acuerdo de gobierno alcanzado con el Partido Popular. Sobre si este modelo es transferible a la Comunidad de Madrid, Villegas ha asegurado que en cada sitio «se puede actuar de una manera distinta».

Garaulet, el responsable negociador de Murcia por parte de Ciudadanos, negaba anoche a este medio que fuera a haber encuentros de su formación con Vox. «Vox debe hacerse responsable de sus decisiones. Y mañana tienen la posibilidad de hacer tripartito con PSOE y Podemos o poner por fin en marcha la Región», declaró Garaulet a El Independiente.

«Vox no facilitará nunca los gobiernos de la izquierda frentepopulista», continúa Abascal, para a continuación disparar contra sus teóricos socios. «Esta es la gran verdad olvidada o escondida por quienes pretenden chantajearnos desde las portavocías y los medios acólitos de la derechita cobarde y la veleta naranja».

En Murcia el portavoz de Vox, Juan José Liarte, confirmó el miércoles en tono mucho más suave que el empleado por la dirección nacional que no estaba «dispuesto” a poner en riesgo el interés de la Región por lo que su partido trabajará “a contrarreloj” para llegar a un acuerdo, “especialmente con Ciudadanos”. Sea como fuere, un acuerdo a tres bandas por la derecha en Murcia allanaría el camino para que Isabel Díaz Ayuso (PP) se convierta en presidenta de la Comunidad de Madrid.