Ciudadanos nunca ha sido bien recibido en las celebraciones del Orgullo, aunque el partido naranja lleva acudiendo desde su fundación. El acoso sufrido por los dirigentes del partido naranja este sábado, cuando tuvieron que abandonar la manifestación escoltados por la Policía tras recibir insultos y lanzamientos de objetos no es nuevo, aunque en esta ocasión se ha pretendido justificar por la cercanía del partido de Albert Rivera con Vox en diversos pactos locales y autonómicos.

Lo cierto es que Cs ha sufrido este tipo de incidentes en celebraciones del Orgullo por toda España desde hace tiempo, mucho antes de que Vox fuera un actor relevante en el panorama político nacional. Este mismo sábado se viralizó el vídeo del Orgullo del año pasado, cuando el autobús de Ciudadanos en el desfile también fue recibido un abucheos generalizados, insultos y gritos de “Fuera, fuera”. Entonces, en julio de 2018, Vox era irrelevante en la escena política: ni siquiera había comenzado su campaña en Andalucía y ninguna formación había llegado a ningún acuerdo con el partido de Santiago Abascal.

Una situación que ya se había producido en años anteriores: las comitivas de Ciudadanos en el Orgullo ya fueron mal recibidas en Madrid en 2015, en 2016 y en 2017, siempre con el mismo patrón: abucheos, peinetas, insultos. “La gente no baila”, describía una usuaria en julio de 2015 al paso de la carroza del partido de Albert Rivera.

Más tensa fue la situación en Valencia en el año 2016, cuando Ciudadanos denunció “agresiones” a varios de sus representantes en la manifestación local del Orgullo. Los miembros del partido tuvieron que “soportar insultas” y denunciaron la presencia de “encapuchados” que pintaron con sprays las pancartas de la formación. “Lo más grave de todo, sin embargo, fue la agresión sufrida por Manuel Marí, un joven militante que vestía la camiseta del partido y sobre el cual, terminada la manifestación, se abalanzaron cuatro personas para rompérsela”, indicó Marta Martín, entonces cabeza de lista de Ciudadanos al Congreso de los Diputados.

En ninguno de esos momentos Ciudadanos se había acercado a Vox y no había coqueteado con pactos “obscenos” que “deben tener consecuencias”, tal y como afirmó el sábado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de quien Ciudadanos ha pedido su dimisión por la “irresponsabilidad” de sus palabras.