El independentismo ha hecho oficial este jueves su desunión. Junts per Catalunya ha mantenido su pacto alcanzado con el PSC para que los socialistas presidan la Diputación de Barcelona y ha votado a favor de la candidatura de Nuria Marín, rechazando alcanzar un acuerdo con ERC, que sí ha presentado un candidato propio, pese a la presión de las bases independentistas que convocadas por la ANC se han manifestado a las puertas de la Diputación para evitar el «pacto con el 155».

Marín se ha impuesto en segunda vuelta de una tensa votación, en la que en primera ronda ha contado con 23 votos de los 51 que componen el organismo: 16 del PSC y siete de Junts per Catalunya. ERC, que cuenta con 16 regidores en la Diputación, ha conseguido 17 votos en esa primera ronda. Laura Pérez (Comunes) ha logrado cinco, Salvador Tovar (Cs) cuatro y Xavier García Albiol (PP), dos.

Nuria Marín ha jurado su cargo por ‘lealtad al Rey’ y prometiendo ‘hacer guardar la Constitución Española’

En la segunda votación, en la que sólo se requería mayoría simple, los resultados han sido exactamente los mismos, por lo que Marín ha sido proclamada presidenta con los 23 apoyos de su partido y de Junts per Catalunya. La socialista ha prometido su cargo jurando «lealtad al Rey» y ha prometido «guardar y hacer guardar la Constitución Española y el Estatuto de Autonomía».

El anuncio, a finales de la semana pasada, del acuerdo entre Junts per Catalunya y el PSC provocó un auténtico terremoto en la política catalana, con acusaciones cruzadas de «traición» entre los principales partidos soberanistas. Junts per Catalunya se ofreció a revertir su pacto con el PSC en la diputación si ERC deshacía antes todos los pactos alcanzados con los socialistas en distintos municipios tras las elecciones locales del 26-M.

Fracaso de Puigdemont

Ninguna de las dos cosas ha sucedido, sumergiendo al independentismo en una grave crisis de confianza interna. Elsa Artadi, voz con peso dentro del PSC, llegó a decir que el independentismo había «tocado fondo» con su manejo del escenario poselectoral. El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, reunió a los principales líderes de los partidos durante el fin de semana en Ginebra para intentar encontrar una solución.

JxCat y ERC han mantenido reuniones en las últimas horas para tratar de alcanzar un acuerdo, sin éxito. Nuria Marín (PSC), presidirá por tanto la Diputación gracias al apoyo del partido de Carles Puigdemont y Quim Torra. La votación se ha realizado en urna y con voto secreto, como establecen los reglamentos de la institución.

Mientras tanto, más de un centenar de independentistas han protestado a las puertas de la Diputaciónpara criticar la desunión del soberanismo y el pacto con «el 155». La ANC ha convocado una concentración que congrega a unos pocos centenares de personas ataviadas con lazos amarillos, esteladas y carteles con el lema «Stop155, ni pactos ni abstenciones con el 155».

Los concentrados han silbado a diputados independentistas que han entrado al edificio, sin, al parecer, distinguir si eran de JxCat y ERC. Entre los lemas que entonan destacan «vergüenza ‘botiflers'» (palabra catalana usada para designar a un traidor a Cataluña), «ERC y PDeCat, la paciencia se ha acabado», «gente del PDeCAT, la habéis cagado» o «Núria Marin, no».