Izquierda Unida de Madrid (la federación madrileña de IU que existe desde abril de 2016 tras la liquidación de la antigua rama IUCM en 2015) envió el pasado 11 de julio a la militancia el Documento de análisis de las elecciones
municipales y autonómicas de 2019, un informe en el que se valoran los votos obtenidos en esta comunidad el pasado 26 de mayo. Portavoces de IU lo sitúan en «fase de análisis», esto es, inicial. «En otoño entraremos en la fase de debate», aseveran.

El correo electrónico que acompaña al documento deja claro el difícil momento que atraviesa la federación, aliada con Podemos en el Congreso de los Diputados. «Los resultados son catalogados negativamente por la inmensa mayoría. Las razones son múltiples y en ocasiones contradictorias unas con otras», se dice. IU formó parte de la malograda candidatura Madrid En Pie que concurrió con el candidato Carlos Sánchez Mato al Ayuntamiento de Madrid (2,8% de los votos). Y tiene a dos diputadas en la Asamblea de los siete que obtuvo Unidas Podemos, lista encabezada por Isabel Serra.

Los resultados son catalogados negativamente por la inmensa mayoría»

El informe, de 12 páginas, recoge la idea de que difícilmente IU podrá presentarse con sus siglas, al menos en el ámbito regional madrileño. «Los datos dejan clara una cosa, que las alianzas electorales si queremos tener presencia y peso institucional son ya irrenunciables»; sin embargo, concede el texto a continuación, «su buen o mal resultado no está escrito de antemano»

En el e-mail de presentación, IU-Madrid contempla «diferentes opciones», siendo la primera de ellas «la necesidad de la concreción de la superación de IU en un nuevo sujeto rupturista»; pero también está el «fortalecimiento de IU» o «el desarrollo del espacio de UP», algo que vendría a parecerse a lo que se está haciendo ahora entre esta formación y Podemos a nivel estatal.

Otra de las posibles salidas pasa también por «fortalecer IU», se reconoce

Seguramente entre los partidarios de «superar» IU o «fortalecer» los lazos con Podemos se encuentra la corriente mayoritaria que lidera Alberto Garzón. Quienes insisten en revitalizar Izquierda Unida son minoría y su figura más representativa es el alcalde de Zamora, Paco Guarido. Guarido declaró en una entrevista con El Independiente tras obtener mayoría absoluta que «Zamora no es ciudad del cambio, es una ciudad de izquierdas», en referencia a los denominados municipios del cambio que causaron furor en 2015 y se desinflaron en 2019, con excepciones como Valencia.

«Seguir debatiendo»

La complejidad del debate queda clara en otro enunciado: «Lo que es evidente es que hay que seguir debatiendo. La situación, y esto es unánime, es muy compleja y requiere de la sabiduría colectiva de la totalidad de la organización». Se apuesta por una Asamblea Político-Social que «clarifique» la situación de IUM «para los próximos años». Esto se haría a través de un documento que tendría que elaborarse «a la vuelta del verano».

La situación es muy compleja y requiere de toda nuestra sabiduría»

A lo largo de las diferentes candidaturas municipales se estudian los casos en los que IU concurrió sola, en coalición con Podemos o dentro de Más Madrid, la estructura de Manuela Carmena e Íñigo Errejón. «Es fundamental saber que se quiere construir», se lee. «Si lo que nosotras seguimos queriendo articular es un bloque y un proyecto rupturista, deberíamos empezar por trabajar en una reorganización de toda la izquierda que esté en disposición de trabajar con los mismos objetivos». Por eso el documento tilda las alianzas de «irrenunciables».

«Lo primero que salta a la vista al acercarnos a estos datos es que debemos descartar las explicaciones sencillas o superficiales», advierte. «Más allá de evidenciarse que los resultados en general no son buenos, también queda patente con un primer vistazo que hay cosas que no se están comportando como indicarían los manuales» (sic).

La máxima de que la cohesión interna beneficia solo se cumple en Fuenlabrada

Un ejemplo son las localidades «donde hay mayor cohesión electoral local»: «Esa máxima», la de obtener buenos resultados gracias a la falta de división interna», solo se cumple en contadas ocasiones. En realidad, «únicamente en Fuenlabrada», reconoce el análisis.

«Necesidad y urgencia»

En síntesis, IU de Madrid concluye que «la recomposición y mejora del espacio electoral es una necesidad y una urgencia». Este informe fue presentado en la última Asamblea por la diputada Sol Sánchez y por el secretario general del Partido Comunista de Madrid Álvaro Aguilera: recabó el 76% de los votos del total de delegados presentes.