La comisión ejecutiva de Compromís, reunida este lunes en Valencia, ha acordado que su diputado en el Congreso, Joan Baldoví, se abstenga en la votación de investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. Las razones de esta abstención se justifican en que el partido socialista no ha satisfecho las exigencias planteadas por Compromís durante las negociaciones mantenidas al afecto, han indicado fuentes del partido.

Entre las exigencias que planteó Compromís y no han sido satisfechas por el PSOE figuran: establecer un calendario para la reforma inmediata del sistema de financiación autonómico que tenga en cuenta las recomendaciones de los expertos nombrados por el Gobierno valenciano y la aprobación de mecanismos temporales de compensación mientras no se aprueba este reforma.

Otros incumplimientos citados por el partido nacionalista son el reconocimiento de la deuda histórica de la Comunitat Valenciana y el cumplimiento de la ley de autonomía personal y de personas en situación de dependencia, que establece que el Estado debe aportar el 50 por ciento de la financiación de las ayudas a la dependencia.

Complicado para Sánchez

La abstención de Compromís complica más si cabe las cuentas de Pedro Sánchez para sacar adelante la investidura esta semana. Sin el voto afirmativo de Compromís, Pedro Sánchez sólo puede aspirar a conseguir 172 votos positivos: los de PSOE, Unidas Podemos, el PNV y PRC. Se quedarían cortos respecto a los 173 votos negativos que suman ahora mismo PP, Ciudadanos, VOX, ERC, JxCat, EH Bildu, Coalición Canaria y Navarra Suma.

Así, por tanto la investidura no triunfaría salvo abstención de ERC y de EH Bildu, que este lunes ya se han mostrado muy decepcionados con el discurso de Pedro Sánchez y se han situado mucho más cerca del ‘No’, como ha dicho el propio portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que ha tildado la intervención de Sánchez como «irresponsable y negligente».