A pocas horas de que comience el debate de investidura de Pedro Sánchez, las negociaciones entre PSOE y Podemos transcurren con total discreción, sin que hasta el momento haya trascendido ningún acuerdo y las ofertas de los negociadores socialistas siguen sin convencer a la formación de Pablo Iglesias.

Pedro Sánchez, mientras, en un tuit ha pedido «responsabilidad para que España siga avanzando», minutos antes de su discurso de programa en las Cortes. Hace gala además de su pretensión de un «Gobierno progresista, europeísta, ecologista y feminista».

Según aseguran a la Agencia Efe fuentes conocedoras de la negociación, no hay ninguna reunión programada antes de que al mediodía se inicie el pleno del debate de investidura y por ahora no hay base para un acuerdo, ya que para Podemos no es suficiente la oferta de una «vicepresidencia simbólica» que han recibido del PSOE. Asimismo, la formación de Iglesias no acepta carteras sin competencia, según ha informado Televisión Española.

La dirección de Unidas Podemos critica que en las últimas 48 horas, salvo el buen tono, el PSOE no ha dado ningún paso en la negociación, porque solamente le han ofrecido responsabilidades simbólicas, subrayando que los socialistas se niegan a compartir ni un solo ministerio desde los que poder desarrollar las políticas sociales que ellos desean, informaron en fuentes del partido Iglesias.

Concretamente, Podemos se refiere a políticas como subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 1.200 euros, escuelas de 0-3, desarrollar políticas de igualdad, bajar las tasas universitarias y potenciar la investigación, bajar la factura de la luz y medidas contra la emergencia climática o medidas de justicia fiscal como el impuesto a la banca para recuperar el rescate, informa Europa Press.

Según el partido de Iglesias, viendo las propuestas y la actitud del PSOE, han vuelto a recordar en las conversaciones que han cedido desde el inicio en no pedir ministerios de Estado, lealtad en la cuestión de Cataluña, además del gesto de Pablo Iglesias del viernes echándose a un lado. Aseguran que la respuesta a estas cesiones son «más excusas» por parte del PSOE.

Asimismo, Podemos anuncia que no hay prevista ninguna reunión antes del debate de investidura que da comienzo a las 12.00 horas de la mañana con el discurso del candidato Pedro Sánchez.

Salvo el buen tono, el PSOE no ha dado ningún paso en la negociación porque solo ofrece responsabilidades simbólicas, según Podemos

PSOE y Podemos han negociado encerrados durante todo el domingo sin alcanzar un acuerdo que permita a Pedro Sánchez afrontar su discurso de investidura, este lunes a mediodía, con la certeza de que será investido presidente del Gobierno esta semana. Los equipos negociadores de ambas formaciones, en contacto desde primera hora, decidieron aplazar las conversaciones pasada la medianoche tras no ser capaces de cerrar un acuerdo definitivo. Volverán a verse las caras este lunes, ya in extremis, antes de ocupar sus escaños en el Congreso de los Diputados.

El cerrojazo informativo está marcando el intenso fin de semana negociador, que pilotan el propio Sánchez y Pablo Iglesias. Por el lado socialista, negocian además Carmen Calvo, la portavoz Adriana Lastra y la ministra de Hacienda María Jesús Montero. En Podemos, la voz cantante la lleva Pablo Echenique, aunque en la negociación intervienen también Irene Montero y el jefe de gabinete de Iglesias, Pablo Gentili.

Las conversaciones pueden alargarse hasta el jueves, pero la votación de este martes añadirá presión a las negociaciones

Lo precipitado de las conversaciones, tras casi tres meses de bloqueo, y lo alejado de las posiciones sigue obstaculizando un acuerdo que permita a Sánchez respirar tranquilo el jueves, cuando tenga que recabar más síes que noes en la Cámara para ser investido presidente. Antes, el martes, ya se realizará una primera votación en la que no aspira a alcanzar la mayoría absoluta necesaria. Sin embargo, la primera votación no es anecdótica: un ‘No’ de Podemos añadiría metralla a la bomba de relojería de la negociación.

Tras semanas de fatalismo, en las que las nuevas elecciones parecían una opción cada vez más plausible, el paso a un lado de Pablo Iglesias el viernes pareció abrir camino al desbloqueo definitivo de un gobierno de coalición en el que Podemos aspira a integrar a sus primeras espadas políticas, con Irene Montero a la cabeza.

Pese a haberlo negado de forma reiterada durante los cruces de declaraciones del último mes, Podemos ya exige claramente una vicepresidencia de corte social en el nuevo Ejecutivo, aunque sus contenidos siguen siendo materia de disputa. El partido morado denuncia que el PSOE, pese a que se abre a la incorporación de perfiles políticos de Podemos en el Consejo de Ministros, pretende ahora aislar la influencia de los de Iglesias con carteras simbólicas y vacías de contenido, según informaba esta madrugada El Diario.

El debate

Dos meses después de la constitución de las cámaras parlamentarias, el debate de investidura comenzará el mediodía de este lunes con el discurso de Sánchez y se prolongará al martes, cuando se proceda a la primera votación. De no haber mayoría absoluta, habría una segunda votación 48 horas después, el jueves próximo.

Empleo y lucha contra la precariedad, desigualdad, feminismo y emergencia climática conformarán el núcleo del discurso de Sánchez, que según fuentes de Moncloa enarbolará un mensaje «progresista y de izquierdas» que apelará a las «transformaciones que necesita el país».

Las fuentes apuntan que Sánchez hará un discurso «de altura» y «dirigido a una amplia mayoría desde la óptica progresista» que combinará la necesidad de promover el crecimiento económico con justicia social y apelará a la revolución tecnológica y al proyecto europeo. A falta de conocer el sentido de voto de Unidas Podemos, que se antoja crucial para que fructifique la investidura, el PP y Ciudadanos han insistido en que su voto tendrá sentido negativo.

PP y Cs critican el baile de sillas

En un acto este domingo en Vitoria, el vicesecretario de Organización del PP, Javier Maroto, ha acusado a Sánchez de querer «malvender» España para seguir gobernando; mientras que el portavoz adjunto de Ciudadanos en la cámara baja, Edmundo Bal, ha augurado que un gobierno PSOE-Podemos sería «dramático si llega a cuajar» y ha criticado que a menos de 24 horas del debate solo se hable de «sillas» y nada del programa.

Sánchez es el séptimo candidato que se somete a un debate de investidura desde la reinstauración de la democracia, aunque no es un reto que le sea ajeno, ya que también lo intentó durante la investidura fallida de 2016 que dio lugar a la repetición de elecciones de junio de ese año.

Parte de 123 apoyos correspondientes a los escaños socialistas y necesita mayoría absoluta, en la primera votación, el martes; o simple, de llegarse a la segunda, el jueves. Para ser investido, Sánchez requerirá del voto positivo o la abstención de diputados de Unidas Podemos (42), ERC (14), PNV (6) o el grupo mixto (18). Han anunciado su voto en contra de la investidura los 66 diputados del PP, los 57 de Ciudadanos y los 24 de Vox.