La cacofonía que reina en el ayuntamiento madrileño los primeros días del equipo de Gobierno de PP y Ciudadanos amenaza con superar la cizaña que caracterizó a la Corporación anterior de Ahora Madrid, cuya bancada se partía en dos en muchas de las votaciones para desespero de la ex alcaldesa Manuela Carmena. Madrid Central, la renaturalización del Manzanares, el recurso al archivo de la condena de la también ex regidora Ana Botella por malvender pisos sociales o la reciente censura al cantautor Luis Pastor en el Distrito de Aravaca evidencian las primeras y sonadas grietas en Cibeles cuando el Ejecutivo local no lleva ni 100 días en el cargo.

Alcalde y vicealcaldesa, José Luis Martínez-Almeida del PP y Begoña Villacís de Ciudadanos, se han topado con un actor inesperado cuyos votos son necesarios para ganar o perder votaciones en el Pleno municipal: Vox, cuyos cuatro concejales son clave para lograr la mayoría absoluta. “Nos da igual que las resoluciones vengan de la izquierda, de Más Madrid o del PSOE mientras sean buenas para los madrileños. Nosotros vamos a sentarnos y a apoyar todo por sentido común siempre que no comporte lacras como la multiplicación de chiringuitos“, explican en la formación voxista.

Vox: “Nos da igual que las mociones vengan de la izquierda. Prima el sentido común”

El portavoz de Vox, a la sazón secretario general del partido y diputado nacional Javier Ortega Smith, asume el papel de guardián de tales esencias. Quienes aseguraban hace un mes que Ortega Smith sopesaba dimitir de Cibeles por la acumulación de cargos dicen ahora que le está cogiendo el gusto a la política municipal. Muy enfadado con Ciudadanos por vetar a su partido en la Corporación local, el secretario general de Vox asestó esta semana un mazazo monumental a populares y naranjas a cuenta de una moción del PSOE para recurrir el archivo de la condena a pagar 23 millones de euros a Botella y seis miembros de su equipo por malvender 1.860 viviendas protegidas a fondos buitre en 2013. Las vendieron a través de la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo, la EMVS.

Más Madrid y PSOE votaron a favor. PP lógicamente en contra, al igual que su socio Ciudadanos. Pero Ortega Smith no se amilanó: estudió la moción, se convenció de la pérdida de patrimonio público con aquella enajenación a Blackstone-Fidere de hace seis años y reunió a su equipo. Tuvieron una acalorada discusión interna para finalmente resolver que los cuatro ediles se abstendrían. Moción aprobada. Queda por ver si Martínez-Almeida encargará a los servicios jurídicos el recurso contra la absolución a Botella, con la que comparte partido y cuyo marido es nada menos que José María Aznar.

Almeida, obligado a recurrir el archivo de una condena contra Botella, del su partido

El mismo día que la moción del recurso se produjo otro revuelo interno con el río Manzanares de fondo. Y es que se votaba otra moción socialista para mantener renaturalizado el Manzanares para siempre, ante la pretensión de la Escuela Municipal de Remo de volver a practicar este deporte en el río madrileño, algo a lo que los ecologistas se oponen: para que haya remeros, hay que cerrar las compuertas y embalsar tramos para que el agua alcance el nivel suficiente, lo que afectaría gravemente a la fauna y la flora del río, según Ecologistas en Acción.

Este medio publicó días antes que el Ayuntamiento de Madrid contemplaba permitir el remo de nuevo en el Manzanares citando a fuentes oficiales. El remo fue vetado por el equipo de Carmena a partir del verano de 2018 para proteger la renaturalización. Ciudadanos y PP llegaron a hacer campaña por los remeros la pasada legislatura.

PP y Cs apoyaron la renaturalización del Manzanares por una enmienda de Vox

Pero esto fue lo que ocurrió, según un conocedor de los entresijos:

“PP y Ciudadanos iban a votar en contra. La propuesta del PSOE no mencionaba el piragüismo, y tanto Martínez-Almeida como Villacís iban a votar en contra porque ambos se mueven en este asunto con una posición muy ambigua, apoyando la renaturalización aunque también a las escuelas deportivas. Pero al meter de repente Vox una enmienda que apoyaba la renaturalización toda vez que solicitaba ‘alternativas al uso del remo en el río’, PP y Cs lo hablaron y votaron a favor”.

El voto a favor de construir un canal alternativo para el remo salvando al Manzanares alegró a los ecologistas, que no las traían todas consigo (“hasta que la moción no fue aprobada por unanimidad no me quedé tranquilo”, reconoce Santiago Barajas, de Ecologistas en Acción). Pero irritó a la Federación de Remo, que ha publicado un comunicado: “El actual Alcalde de Madrid, señor Almeida, nos ha defendido abiertamente en muchas ocasiones, de hecho, en su programa electoral defendía la recuperación de la Escuela Municipal en un desafío firme por apoyar el deporte Madrileño en todos sus ámbitos; es por ello que nos ha sorprendido negativamente esta decisión”.

La escuela de remo: “Almeida nos ha sorprendido negativamente”

Y más adelante se leía: “Estamos de acuerdo con la inclusión de la enmienda de la construcción de un Canal de remo” (…) “El canal es una opción a largo plazo que no está ni planificada ni presupuestada a día de hoy, es una opción que creemos conveniente pero no es lo que necesitamos, con lo cual actualmente estamos igual que el año pasado sin una alternativa real, y ya van 3 años de problemas desde que en agosto de 2016 se rompiera la presa número 9”.

Para desconcierto, el que se está viviendo con Madrid Central: ha quedado ya retratado que el Ayuntamiento de Madrid no tiene un plan sobre el perímetro restringido a los coches más contaminantes. Primero vino el desconcierto sobre una moratoria de tres meses que permitió a todo vehículo meterse en el área afectada, incluidas zonas donde el coche llevaba vetado tres lustros como la Calle de Huertas. Después se dieron varios varapalos a la moratoria, al ser anulada cautelarmente por hasta tres juzgados distintos.

Ha quedado claro que no hay un plan municipal para mejorar Madrid Central

El colofón se produjo con la moción de Más Madrid que pedía “trasladar al Gobierno de la nación y de la Comisión Europea la voluntad de mantener Madrid Central con sus correspondientes plazos en su desarrollo”. PP y Vox votaron en contra y Ciudadanos… finalmente se abstuvo, triunfando dicha moción. La novedad: el alcalde Martínez-Almeida ha anunciado nuevas medidas que “mejorarán” Madrid Central y que se presentarán en septiembre. Pero lo hace con un capital político ya muy desprestigiado con relación a este asunto.

El último episodio de caos ha sucedido recientemente en el área de Cultura que dirige Andrea Levy (PP). Su compañera Loreto Sordo, presidenta del Distrito de Moncloa-Aravaca, canceló un concierto del cantautor Luis Pastor; el segundo que se anula tras el de Def Con Dos, con la salvedad de que Pastor no tiene ninguna condena del Tribunal Supremo.

La sorpresa de Levy

Sorprendida por la decisión, Levy echó balones fuera. “La competencia de las fiestas de barrio corresponde a las Juntas Municipales de Distrito”, indicó. “Respeto la autonomía de la Junta de Aravaca”. Más tarde, el área que dirige Levy cambió de opinión y subrayó a la Agencia Efe que “desconocían” la anulación del concierto y que “no comparten el cambio”. La oposición de izquierdas ha cargado contra el equipo de Gobierno por la “censura” al cantautor. En Cibeles hay de todo menos cohesión en los prolegómenos de la nueva Corporación.