Javier Ortega Smith volviendo en coche desde Asturias a toda mecha para llegar a la Misa del Corpus Christi. Ortega Smith en Canarias el pasado fin de semana en actos de partido. Ortega Smith departiendo estos días con militantes en las fiestas patronales de Chamberí, su barrio madrileño. Ortega Smith saltándose el Pleno del Ayuntamiento de Madrid la semana que viene al coincidir con otra sesión plenaria todavía más importante, la investidura de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados, de momento abocada al fracaso…

Ortega Smith (Madrid, 1968) lleva una agenda frenética: secretario general de Vox, portavoz en el Ayuntamiento de Madrid y uno de los 24 diputados del partido voxista en la Cámara Baja. Fue de los primeros de su formación en criticar a Ciudadanos, como hizo el pasado en enero en una entrevista con El Independiente en la que tildó a los naranjas de «oportunistas sin principios ni valores». Por entonces este boina verde con fuerte devoción católica solo ocupaba un cargo, el de secretario general.

Tras las elecciones municipales del 26 de mayo transmitió a los suyos en varias ocasiones que se veía fuera del Consistorio madrileño en un plazo razonable por el «exceso» de cargos que ostentaba. Así lo atestiguan varias personas, que incluyen en esa retirada a otro concejal, el también diputado -y abogado, como Ortega Smith- Pedro Fernández, letrado que ejerce la acusación particular en el juicio al procès.

En la Casa de la Villa

El portavoz municipal sin embargo no lo tiene decidido, y alguno hasta duda ya. «Podría ocurrir dentro de un año, quién sabe. Lo que está claro es que Javier parece que quiere seguir, aunque solo sea por los gestos. Acude a los actos del partido en Madrid a la vez que no para de viajar». En el partido no han respondido a este medio sobre las intenciones de Ortega Smith.

Cuentan funcionarios que recientemente se le ha visto con su madre, en edad avanzada, visitando la Casa de la Villa, las antiguas dependencias del Ayuntamiento de Madrid antes del traslado a Cibeles en 2007 con Alberto Ruiz-Gallardón. En la Casa de la Villa se siguen celebrando las comisiones de área.

Se ha ofrecido a participar en actos inapelables de Vox incluso en agosto

«Si fuera portavoz en el Congreso, su actividad sería inviable», dicen los suyos. Pero es diputado raso y de momento parece que aguanta. Convoca a sus concejales a reuniones, ejerce sus responsabilidades como secretario general (la sede central está cerca de su vivienda) e incluso se ha ofrecido a participar en actos inapelables de Vox en agosto, cuando todo el mundo está de vacaciones.

Su situación se despejará si los tres partidos de derecha pactan en la Comunidad de Madrid y Murcia: antes no es momento de dimisiones, y de malograrse el acuerdo por -especialmente- las reticencias entre Ciudadanos y Vox, habría que repetir elecciones autonómicas. En teoría Ortega Smith resiste con tres cargos, pero ahí ha dejado su envite a marcharse.